En Francia, las bicicletas ya no son sólo para el verano

Señales para bicicletas en Francia

A partir de este mes de julio, los conductores de bicicletas gozan de un estatus privilegiado en Francia, ya que el Code de la Route del país vecino se ha reformado para permitir que los ciclistas puedan circular en ambos sentidos dentro de las calles señalizadas como Zona 30 y en las llamadas Zonas de encuentro, asimilables a lo que en España se denomina “calle residencial”. Unas señales especiales, parecidas a las que acompañan a este párrafo, identificarán este modelo de circulación.

La idea es promover el uso de la bici en los desplazamientos por ciudad y así contribuir a la moderación del tráfico y a la mejora de la seguridad vial. De vuelta a España, hace ya un tiempo que Pere Navarro comentó que estaba en su agenda la reforma del Reglamento de la Circulación para contemplar la circulación de bicicletas en nuestras ciudades, por lo que hoy más que nunca podemos hablar de aquel antiguo refrán que afirma que cuando veas las barbas de tu vecino pelar pon las tuyas a remojar.

Pero, ¿qué consecuencias tendría en España una reforma como la que se ha llevado a cabo en Francia?

Bicicletas en Amsterdam

De momento, la medida francesa ha sido muy bien acogida por el club Automovilistas Europeos Asociados, y es que afirman que esta reforma legal conllevará tres beneficios:

· Para los ciclistas les supondrá un acortamiento en las distancias que deben recorrer y les garantizará una mayor seguridad ya que mejorará la visibilidad entre los usuarios de la vía.

· Para las administraciones públicas no les supone un gasto demasiado costoso, por lo que este sistema se podrá implantar rápidamente.

· Para el medio ambiente esta medida contribuirá a reducir la velocidad en ciudad, y en consecuencia contribuirá a reducir las emisiones contaminantes.

Bicicletas

Hace un par de años publiqué un texto en el que me mostraba en contra de medidas como estas cuando se promovían de forma local por entender que permitir la circulación en doble sentido cuando el resto de los vehículos marchan en uno sólo podría acarrear problemas, y ante esta reforma de la Ley en Francia los mismos responsables del club, lejos de contradecir lo que yo objetaba, acaban de perfilar mi argumentación.

Cuentan que estas medidas serán satisfactorias siempre que vengan precedidas de un estudio pormenorizado de la zona donde se pretenden implantar, que en algunas ciudades de Suiza y Alemania ya hay experiencia suficiente, con más del 80% de calles de sentido único desdobladas en vías de doble sentido para los ciclistas, y que no se ha detectado ningún problema significativo.

Ahora bien, también se sabe que la implantación inadecuada de Zonas 30 en vías que no son susceptibles de ser reconvertidas, como grandes avenidas con varios carriles en cada sentido, pueden provocar un efecto contrario al deseado y elevar la cifra de colisiones con ciclistas.

Y aquí es donde yo pienso en España y arrugo la nariz. Si en materia de glorietas ya nos cubrimos de gloria (valga la paronimia) cuando las emplazamos donde no toca y somos únicos generando problemas de tráfico donde antes no los había, ¿qué no ocurrirá cuando a los nuestros les dé por hacer pedaleables hasta las más saturadas arterias de las grandes ciudades?

Vía | prnoticias
Foto | Josep Camós

  • 50470

    Me parece una muy buena iniciativa.
    Llevo unos años viviendo en Francia y desplazandome regularmente en bici. Me alegra ver que cada vez que vuelvo a pasar unos dias a España, más y más gente utiliza este medio de transporte para moverse dentro de su ciudad.

    No creo que esta idea de circular en ambos sentidos generase problemas si se implantara en España. Basta que la gente siga concienciándose de las ventajas que tiene desplazarse en bici, asi como de la necesidad de respetar a estos caminantes con dos ruedas.

    Una de las alegrías que me llevé hace unos años, fue cuando me encontré con “Albacete Bici”, uno de los sistemas de préstamos de bici que estan funcionando ya por muchas ciudades de Francia. Lo malo es que al cabo de un tiempo, este servicio desapareció a causa del vandalismo con el que se trataba a las bicis o el robo de las mismas… Quizás habría que idear un sistema mas sencillo de alquiler, más parecido al francés, en el que si la bici no vuelve a una estación al cabo de 24 horas, te cobran 150 euros de la cuenta con la que pagaste el abono. También es cierto que el robo de las bicis en el país vecino es mucho más complicado por la robustez de los emplazamientos donde se depositan las bicis.

    Espero que estas propuestas sigan adelante en una Europa cada vez más consciente de la importancia del cuidado del medio ambiente.