El peligro de contestar por voz a los emails desde el coche

iam
Los controles por voz son una de las apuestas tecnológicas de futuro en los coches. Cada vez más marcas incluyen y refinan los sistemas que nos permiten dejar de utilizar las manos para manipular cualquier mando del coche, e incluso llegan a hacer posible escuchar emails y SMS, y también contestar por voz.

Todo esto está muy bien y supone utilizar la tecnología para dar servicio a las personas con la mayor comodidad, pero ya sabemos y hemos hablado docenas de veces que las distracciones al volante son una de las causas más frecuentes de accidentalidad, en España y en el mundo. Ahora, no solo hablar por el manos libres se considera un riesgo, sino que cualquier actividad que exija concentración se ve como incompatible con la conducción.

Todos estaremos de acuerdo en que escribir un SMS o por supuesto un correo electrónico supone una pérdida de concentración y capacidad de reacción fuera de lo normal. Si alguien lo duda puede probar a hacerlo perfectamente en su casa de forma sencilla, tan fácil como intentar mantener una conversación coherente mientras respondemos o leemos un correo importante.

También repasamos dolorosos casos como el del último mensaje, o iniciativas como #itcanwait, y es que es una actividad peligrosa. Y podemos pensar que, si en lugar de usar las anos lo hacemos por comandos de voz, nos estaremos librando de un peligro potencial muy alto. Craso error.

michaelknight
Según un estudio llevado a cabo por la Fundación para la Seguridad del Tráfico de la AAA (la Asociación Americana del Automóvil), escuchar y responder emails es la actividad que entraña más peligro mientras conducimos. Los altos niveles de concentración y atención requeridos para ello así lo hacen evidente. Según la AAA, hay tres grados de distracción parametrizable: grado 1 sería escuchar la radio, grado 2 sería mantener una conversación a través del manos libres, y el grado 3 correspondería a algo como contestar un email por voz.

Se avecina una crisis de seguridad, según la AAA

Peter Kissinger es el presidente de la Fundación, y según él “el aumento del volumen de trabajo mental y las distracciones cognitivas pueden producir un tipo de visión de túnel o ceguera por falta de atención en el que los conductores no ven los peligros potenciales en frente de ellos“. Esa visión de túnel es una forma de decir que no vamos a estar realmente alertas ante todos los eventos que nos rodean mientras conducimos. Incluso estaremos menos atentos a los gestos más “sencillos”, como directamente guiar el coche.

Pocas cosas le gustan más a un estadounidense que las amenazas globales. En este caso les reconozco parte de razón, pero no hay que dejarse llevar por el pánico. Según la AAA, lo que se nos avecina de aquí a 2018 es una crisis para la seguridad vial, porque con tanto dispositivo para infoentretenimiento será más fácil despistarse de la carretera que mantenerse “en lo negro”.

Yo creo que ni tanto ni tan poco, porque la AAA ha pedido a los fabricantes que dichos dispositivos no se puedan utilizar en movimiento. Eso, más que reforzar la educación vial, es conseguir resultados a base de limitaciones. Es efectivo, pero más efectivo es que las personas salgan a la carretera con la conciencia de lo que tienen entre manos. Por supuesto, una frase como “se avecina una crisis de seguridad pública con la futura proliferación de estas tecnologías en los vehículos” es un gran titular, pero para mi, un poco exagerado.

Vía | Diario Vasco
Foto | IAM

  • Hay una cosa que mucha gente parece no comprender, y es que uno puede ver… sin estar mirando, es decir, uno puede tener los ojos en la carretera y la atención, mientras tanto, puesta en una actividad comunicativa que nos distaiga, por mucho que mantengamos los ojos con la vista al frente.

    Por eso no me gustan los eslóganes del tipo “mira la carretera”, porque, en la cabeza de según quién, las conductas interferentes no existen mientras uno tenga la mirada puesta al frente. Y luego pasa lo que pasa.