El futuro de la conducción será muy tecnológico

Honda Accord

Hace dos fines de semana hice casi 1.300 kilómetros en un coche que estaba probando, con unos sistemas de seguridad activa bastante avanzados. Poco a poco, la ciencia ficción se va haciendo realidad. Dejaré volar mi imaginación un poco y os relataré cómo será hacer un viaje dentro de pocos años, en un coche de gama media. Hoy día sólo está al alcance de los más caros y exclusivos.

*Nada más ponernos en marcha*, el coche nos recordará que tenemos que ponernos el cinturón de seguridad, y antes de haber girado la llave, el ordenador habrá comprobado que no daríamos positivo en un test de alcoholemia. El teléfono móvil se quedará asociado por Bluetooth y nos librará de tener que contestar a las llamadas distrayéndonos.

BMW Serie 7

La ruta estará ya preparada en el navegador, que nos avisará si hay complicaciones circulatorias y nos acabará sugiriendo rutas alternativas o peajes para evitar el _marrón_. Asímismo, sabremos cuándo vamos a llegar, dónde hay radares, puntos negros, gasolineras, zonas de descanso, buenos restaurantes, etcétera. *El copiloto cada vez estará más informatizado*, e incluso podremos prescindir de él.

Mientras vamos conduciendo, el coche va vigilando el movimiento de nuestros ojos. Si nos distraemos, o cerramos los ojos, o nos giramos para hablar con alguien, el ordenador se dará cuenta y *nos advertirá de nuestra obligación de mirar a la carretera*. Además, irá leyendo las señales de tráfico para indicarnos si estamos incumpliendo una limitación de velocidad o si debemos adaptar nuestra conducción a las circunstancias, por ejemplo encender las luces de cruce.

LKAS de Honda

En el morro del coche va instalado un radar que va vigilando el tráfico. ¿Vamos respetando la distancia de seguridad? ¿Existe un riesgo de colisión? Un conductor humano tarda en el mejor de los casos 3/4 de segundo en reaccionar ante un peligro, pero un ordenador sólo necesita milisegundos para hacerlo. Si el de delante frena y nosotros no lo hacemos, el coche empezará a frenar sólo, llegando incluso a la detención total si fuese necesario.

Cuando hagamos un cambio de carril, los sensores contra el ángulo muerto nos avisarán si hay un coche que no hemos visto, y los intermitentes habrán sido accionados, de lo contrario el sistema nos avisará que vamos distraídos. Además, si el volante no detecta suficiente presión, interpretará que no lo estamos agarrando bien o que hemos soltado las manos, que hará que seamos advertidos. *Será muy difícil quedarse dormido*.

Mercedes-Benz Clase S - Infrarrojos

Sensores climatológicos detectarán si hay lluvia, niebla o riesgo de hielo, y si nuestra conducción no está adaptada a las condiciones, recibiremos sugerencias para conducir de una forma más segura. Si nos hemos dejado las luces antiniebla puestas y luce un estupendo sol, se desconectarán automáticamente. Asímismo, las luces se encenderán en todos los supuestos en que hacen falta, *el resto del tiempo funcionarán las luces diurnas*.

¿Nuestra conducción es muy agresiva? El ordenador nos dirá cuánto dinero estamos perdiendo por cambiar de forma inadecuada, eso en los modelos de cambio manual, si es que los automáticos ya no son la mayoría. Se nos preguntará por la necesidad de dejar el coche al ralentí más de tres minutos, si no hay respuesta, se parará automáticamente. Por otra parte, si estamos pegando mucho acelerón y el ESP interviene varias veces en poco tiempo, *seremos advertidos de que incurrimos en un riesgo*.

Todos los pasajeros deberán tener el cinturón abrochado, pero no sólo eso. Se nos informará si la posición del asiento no es correcta y si hay riesgo de que suframos lesiones por ir demasiado cerca del salpicadero, tener el cinturón muy arriba o muy abajo, un cabecero mal ajustado a nuestra morfología, etcétera. ¿Llevamos mucha ropa o hay pinzas en el cinturón? También seremos avisados.

Opel Eye

Además, los coches intercambiarán información entre ellos, creando una red _ad hoc_ sobre el estado de la calzada, si ha habido un accidente o existe riesgo de, si hay que abrir camino a un servicio de emergencia, etc. Esta tecnología se llama V2V, es decir, “de vehículo a vehículo”. Cómo no, el vehículo también intercambiará con el conductor información verbal para no distraerle.

*Seremos avisados de cualquier obstáculo que no veamos*, como animales cruzando la carretera o peatones por el uso de infrarrojos o radar. Las luces de cruce se desconectarán solas para no deslumbrar, e iluminarán mejor cuando circulemos a alta velocidad sin nadie a quien dejar ciego. Ya no habrá que regular las luces en altura, se hará siempre automáticamente.

*Todo lo que he planteado en este artículo no es ciencia ficción*. Estos sistemas se encuentran por separado en distintos fabricantes, unas veces en altísima gama, otras veces disponibles para vehículos más humildes. Poco a poco se estandarizarán y seguirán contribuyendo a la reducción de la siniestralidad. Los ordenadores no saben lo que es la desidia, la inconsciencia por el riesgo o las emociones, por eso añadirán mucha seguridad a la circulación.

Lexus LS 600h

Según avance el tiempo, cuando sea menor el peso de las decisiones humanas en la conducción, los accidentes de tráfico pasarán a ser algo anecdótico. *Hoy día nadie se plantea cómo serían la navegación marítima, aérea o ferroviaria sin la asistencia de los ordenadores*. Actualmente los coches van gobernados fundamentalmente por personas, y la informatización es algo incipiente.

Cuando las estadísticas bajen a mínimos nos daremos cuenta de cómo nuestras imperfecciones como seres humanos han influido de una manera tan poderosa en todos los años anteriores, en los que queríamos tener el control absoluto del coche y confiábamos plenamente en nuestra destreza y habilidades. Empezó por el ABS, luego vino el ESP, los testigos de abrochado del cinturón, testigos de presión de los neumáticos, regulador de velocidad, sensores crepusculares o de lluvia, etc.

*Es muy triste decirlo, pero es una evidencia indiscutible: una máquina, convenientemente entrenada, es mejor candidata a ser un conductor más seguro que una persona*. Si nos fijamos en cuánto ha avanzado el automóvil desde los años 90, cuando empezaron a subirse los chips a las cuatro ruedas, da vértigo imaginar el futuro inmediato que se nos avecina. Y ya ha empezado…