‘Disfruta con cabeza’, campaña de Aesleme en apoyo de los motoristas

Nico Terol y Héctor Faubel

Ya van dos años seguidos que la Asociación para el Estudio de la Lesión Medular Espinal, más conocida como Aesleme, realiza la campaña ‘Disfruta con cabeza‘, orientada principalmente al colectivo motero aunque sin dejar de lado al resto de los conductores. El objetivo lo describen desde Aesleme con cuatro palabras: “Basta ya de accidentes”.

Aesleme cierra este 2011 con el logro de haber llevado su campaña a los cuatro grandes premios de Motociclismo de España: Jerez, Montmeló, Alcañiz y Cheste, lo que sin duda ha servido como una buena plataforma para la concienciación vial colectiva. Además, la participación en la campaña de los pilotos Jorge Lorenzo, Dani Pedrosa, Álvaro Bautista, Fonsi Nieto, Marc Márquez, Nico Terol y Héctor Faubel (en la foto) entre otros ha dado un plus de visibilidad a esta iniciativa de la Asociación.

En algunos de estos campeonatos, como el celebrado el pasado mes de septiembre en el circuito Ricardo Tormo de Cheste contaron con la asistencia de más de 100.000 espectadores y llevaron a cabo un reparto de 40.000 trípticos con la colaboración de 15 voluntarios del Instituto de Cheste. También se entregó material informativo impreso a todos los seguidores que acudieron al circuito, con consejos, mensajes de prevención e información sobre la nueva Ley de Tráfico.

Los pilotos implicados en esta campaña han contribuido prestándose para la realización de varios spots publicitarios que llevan el mensaje de prevención de la campaña ‘Disfruta con cabeza’, que contempla aspectos como la conducción segura y también el mantenimiento de la moto, un aspecto que con la situación actual de crisis económica tiende a descuidarse.

Aesleme decidió en su momento desarrollar esta campaña por la gran preocupación que les producía el incremento de siniestros viales con motos y ciclomotores implicados que se ha registrado en los últimos años y el consiguiente aumento de fallecidos y de víctimas con lesiones irreversibles como la lesión medular o el traumatismo craneoencefálico.

Según datos aportados por Aesleme y derivados del Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo, cada año se registran más de 1.000 nuevos casos de lesiones medulares y más de la mitad de estos, se deben a accidentes de tráfico. Los restantes corresponden a accidentes laborales, deportivos o domésticos y a enfermedades del sistema nervioso.

En cuanto a los motivos de estas lesiones irreversibles por siniestros de tráfico, el 65 % corresponde a ocupantes de vehículos de cuatro ruedas, pero en los últimos años se ha producido un notable aumento de lesiones medulares en motoristas, que han pasado a suponer el 20 %, siendo el grupo de edad comprendida entre los 15 y 39 años el 80 por ciento de los ingresos por tráfico en el Hospital de Parapléjicos y, del total de víctimas, el 45 % son jóvenes de entre 15 y 25 años.

Más allá de los circuitos, Aesleme mira ahora hacia los colegios, institutos y universidades, donde se imparten charlas de prevención a los estudiantes. Desde la Asociación señalan que una sola persona que se beneficie de estas acciones ya justifica la campaña, por lo que esperan que el año que viene su iniciativa sea aún más exitosa y que el mensaje llegue todavía a más personas.

Foto | Aspar Team

  • escargot

    Hace poco estuve en una charla en mi instituto. La dio Francisco Ureta, que es el que aparece en la foto con el jersey oscuro. Sólo pude estar en la primera mitad de la charla. Después hablé con los chavales y me dijeron que les había emocionado mucho. Alguno me contó que seres queridos suyos habían estado a punto de acabar como él.

    Una de las cosas que contó, aparte de todo lo que era estrictamente seguridad vial (que de eso hubo bastante), fue que tuvo muchísima suerte porque la primera persona que lo vio después del accidente fue una traumatóloga, y sabía lo que tenía que hacer. Gracias a eso la cosa no acabó peor.

    Esto me hace pensar que no sólo se trata de protegernos de lo que nos pueda pasar, sino también de saber qué hacer para no empeorar las cosas cuando encontramos un siniestro. Y esto no lo tenemos tan claro, me parece.

  • Antonio Serrano

    Quiero aportar una visión complementaria: ¿qué ocurre si no somos nosotros los que sufrimos las lesiones del accidente? Es decir, si quien va al hospital es un familiar, amigo o incluso un desconocido gracias a nuestra actitud al volante. El típico “yo controlo”, cuyas consecuencias pagamos todos. Creo que la iniciativa de Aesleme puede ayudar, y mucho,en el cambio de actitud y la sensibilización de todos aquellos pilotos aficionados que se creen que “controlan” y que son invulnerables,… hasta que dejan de serlo. ¿Cuántos de esos 500 nuevos casos de lesionados medulares debidos a accidentes de tráfico no eran evitables? Seguramente cero.

    Es curioso que un revólver o unas balas puedan dar miedo y sin embargo un coche o una moto despierte pasiones: matan y destruyen más éstos últimos. El revólver no te engaña: ni es simpático, ni sale en la TV, ni se hace publicidad de él, ni se dispara solo. El coche y la moto sí. Sin embargo somos nosotros los que lo “cargamos” (con nuestra tolerancia, nuestros modelos y nuestra falta de educación vial) y los que los “disparamos” (con nuestra falta de cabeza).