De conductores maduros y la alta tecnología

Audi Drive Select

Recientemente estuve en posesión de un coche de prensa que bueno, a los más especialistas del mundo del motor no les parece ya lo más puntero, ni lo más tecnológico, pero hay personas que simplemente alucinan con tanto avance. No somos conscientes del grado de tecnología que alcanzan los coches hoy.

Nos hemos acostumbrado a vivir entre placas de circuitos y microprocesadores. A ver quién vive hoy sin teléfono móvil, televisión, Internet, reloj digital, navegador GPS, despertador, agenda electrónica… bueno, puede que encontremos gente poco tecnológica, y fundamentalmente es gente mayor (y no tan mayor).

Volviendo a ese coche de prensa, se lo enseñé a un señor de 64 años, ya cerquita de la jubilación, que se plantea comprarse su último o penúltimo coche. Según le iba contando todo lo que hacía o dejaba de hacer, parecía que en cualquier momento iba a babear, entiéndase en el buen sentido.

Sistemas de seguridad BMW

“Pues mira, cambia de marchas solo, enciende las luces cuando oscurece, aparca automáticamente, te permite dictarle órdenes vocales en marcha, se sincroniza con el teléfono móvil manos libres, puedo meter una discografía musical en el tamaño de una cajita de cerillas y oírla en el coche…”

Su cara era todo un poema. Estaba acostumbrado, como muchísima gente hace pocos años, a que los coches se conducen y punto, y todo es manual. Empezamos por los cambios automáticos, los climatizadores automáticos… y estamos llegando a un nivel de tecnodependencia preocupante.

También le llamó la atención que el coche frena automáticamente si vamos a chocar contra otro, que el espejo retrovisor se oscurece si nos dan las largas, que recuperará el control aunque la carretera resbale (maticé que casi siempre) y que hasta te avisará de que tiene una rueda pinchada. Hace poco, eso era ciencia ficción.

Honda LKAS

Según la primera película de la trilogía de “Regreso al futuro”, ya vivimos en el futuro. En realidad, vivimos en el presente, pero los adelantos vienen a toda velocidad y empezamos a asumirlo con tranquilidad, dejando de abrir la boca como un dibujo animado cada vez que vemos tanto automatismo y tecnología.

Cuanto más “trasto” tiene el coche, más formación es necesaria para dominarlo todo. Ese mismo señor necesitaría un curso de varias horas, profesor, teoría y práctica con examen solo para aprender todas las funciones del navegador integrado del coche. Eso mismo que el chaval de 15 años aprende sin manual y en dos veces que lo use…

Ya lo comenté anteriormente, esta tendencia no va camino de abandonarse, a menos que hablemos de modelos básicos o muy esenciales. Hoy podemos tener más de una “nave espacial” por poco más de 18.000 euros, sin un límite superior definido… camino directo a que los coches un día acaben conduciendo solitos.

Volvo City Safety

Nací en los años 80, estoy harto de utilizar aparatos electrónicos de cualquier tipo: Hi-Fi, ordenadores, teléfonos móviles, televisores… mi mente se ha acostumbrado a aprender su funcionamiento en cuestión de minutos o pocas horas sin necesidad de manuales de instrucciones, y como yo hay muchos más.

Pero ¿qué hay de todos los que nos han precedido, que no están acostumbrados a tanta tecnopijada? Pues, en buena lógica, su proceso de aprendizaje es muy diferente, requiere de más paciencia, más esfuerzo y más ganas de aprender, porque han vivido muchos años de una forma digamos “analógica”.

A mucha gente le sigue pareciendo sorprendente que se pueda “hablar” con un coche, aunque no sea una conversación inteligente ni te de los buenos días con empatía. Cada vez se abre más la brecha digital, y los que no la sufrimos deberíamos echar una mano, más de una vez será agradecida.

En Circula seguro | Las ayudas a la conducción e Isaac Asimov, El futuro de la conducción será muy tecnológico