Cuidado con las indicaciones de los GPS

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Reconozco que no tengo un GPS en mi coche y que en las pocas ocasiones que he hecho uso de uno mi grado de satisfacción no fue muy elevado. En esas ocasiones en las que utilice un sistema de navegación me di cuenta de que no siempre las indicaciones que nos da la voz son las más adecuadas.

Caminos que no existen, que están cortados o que han variado, indicaciones erróneas o totalmente sin sentido y sobre todo en ocasiones contradecir lo que me estaban indicando las señales. En resumen, que hubiera sido mejor guiarme a la vieja usanza, esa que simplemente se basa en ver las indicaciones de los carteles y un poco de intuición.

Pero ese es mi caso particular. Supongo que habrá mucha gente que estará muy contenta con su navegador. Que les llevan y les traen sin ningún problema y que nos les provocan ningún tipo de contrasentido.

Sea como fuere, en los últimos tiempos se están reproduciendo como setas las noticias que nos hablan de accidentes provocados por las malas indicaciones, o erróneas, que dan los navegadores. A pesar de que el grado de actualización a los que someten a estos artilugios es bastante alto, los cambios que sufren las vías van mucho más rápido. Eso crea a veces caos y situaciones, cuanto menos, estúpidas. Y simplemente por el hecho de seguir a pies juntillas lo que nos dice la voz.

El GPS nos guía pero somos los que conducimos los que tenemos que tomar las decisiones. Por mucho que el aparato nos diga “gire a su derecha”, no podemos hacerlo si vemos una señal de dirección prohibida bien grande presidiendo la calle. No podemos dejar que nos “domine” y dirija el coche como si fuésemos autómatas.

Por cierto, tampoco está de más recordar que la manipulación de los navegadores mientras estamos conduciendo es causa de la perdida de tres de nuestros valiosos puntos.

Vía | El Confidencial (Ejemplos de situaciones curiosas)

  • Una cosa muy buena que tiene un GPS es que siempre te indica dónde estás. En un mapa, necesitas pasar por un pueblo (o ciudad) medianamente grande, para buscarlo en el mapa y situarte.

    Un GPS hay que conocerlo. Hacer recorridos que uno ya conozca para habituarse a sus mensajes (entrar en la autopista, salir de ella, tomar la segunda salida en una rotonda….).

    Jamás hay que dejar que el GPS mande en el coche. Manda el conductor, que es el responsable del vehículo y de sus ocupantes. Por tanto, obedecer ciegamente al GPS es una mala política.

    Pero eso no quita que sea una herramienta extremadamente útil y totalmente recomendable, sobre todo para viajar por sitios desconocidos.

    🙂

  • PAL

    Yo llevo GPS, pero tengo claro que es solo a modo orientativo… nunca hay que “obedecerle” sin comprobar antes que el camino que vas a tomar es el correcto.
    Hay algunos que no lo tienen, pero la mayoria tienen un mensaje al principio que dice precisamente eso, que no substituyen la observación y que, en todo caso, nunca hay que saltarse las normas por hacerle caso. Que de echo, deberia ser obvio para todo el mundo, pero…
    Por cierto, cuando me lo compré iba a todos lados con el GPS, incluso las rutas más habituales, para acostumbrarme.