¿Qué tiene que ver la criminología con la seguridad vial?

Criminología y reincidentes consumo de alcoholHay determinadas conductas relacionadas con la conducción y los accidentes de tráfico que, desafortunadamente, son complicadas de erradicar de nuestra sociedad. Ocurren de forma simultánea en diferentes puntos del globo. Hablamos de los excesos de velocidad, el consumo de alcohol y otras drogas o la no utilización de sistemas de retención. Estas imprudencias son causa de gran parte de los fallecimientos en carretera.

La solución a estos problemas no es sencilla. El historial de campañas de concienciación contrasta con grupos que vuelven a caer en los mismos errores. El legislador, consciente del problema, también ha ido reformando las normas y endureciendo las sanciones administrativas y las condenas penales. ¿Qué se puede hacer más y diferente a esto? La criminología vial busca dar respuesta a esta pregunta.

La criminología es parte del Derecho que estudia el delito, sus causas, las maneras de evitarlo y el modo de actuar de las personas que lo cometen. De ahí que al combinar los dos conceptos podamos hacernos una idea de qué pueda aportar la criminología a la seguridad vial. Se trata de buscar las causas en la comisión de las imprudencias que derivan en delitos al volante. Para ciertos casos, solo así se podrá lograr que un reincidente deje de serlo.

Es, por tanto, una disciplina científica que puede ayudarnos a identificar los verdaderos problemas. Y es que, aunque podamos pensar que detrás de un accidente está el alcohol o el exceso de velocidad, estos son en muchos casos consecuencias de un problema más profundo, y no causas. La criminología vial estudia al criminal y las motivaciones que le han llevado a delinquir. Y, sobre todo, trata de dar respuesta a la complicada pregunta de qué hacer con conductor un reincidente.

Crimonología vial: estudiando al reincidente

Se trata de una labor que implica a muchos actores como la Policía, el Ministerio Fiscal o las autoridades judiciales. Estos se encargan de que se cumpla una normativa, en este caso la de tráfico, que tienen la inocuización a través de la sanción o el delito como principal elemento disuasor. Esa vocación punitiva de la norma impide que se comentan delitos y, sin embargo, en ciertos casos parece no ser suficiente o adecuada.

El caso de los penados reincidentes es un claro ejemplo. Si después de haber provocado un accidente por consumo de alcohol al volante y haber cumplido con tu responsabilidad administrativa, civil y/o penal, el individuo vuelve a conducir en estado de embriaguez, está claro que la condena no ha colaborado a solucionar el verdadero problema. No se pueden dejar estos casos, que no son pocos en número, a su suerte, cruzando los dedos para que no se cumplan las condiciones para que esa persona vuelve a cometer la misma imprudencia.

En España existen algunos intentos por tratar de dotar a la criminología vial de los recursos necesarios. Como os contamos con motivo de la feria Trafic 2017, en Galicia existe un Equipo de Investigación de Delincuencia Vial (EIDEV) que trabaja sobre los perfiles del delincuente vial desde el punto de vista de la criminología.

Una condena que erradique la motivación del reincidente

Detención

El EIDEV, como unidad criminológica, trabaja en los diferentes puntos del proceso judicial aportando informes criminológicos de valor con el objetivo fundamental de tratar de que el reincidente deje de serlo. Para ello, se estudia cada caso de forma personalizada. Y es que, como decimos, detrás de un reincidente pueden existir causas sociales más profundas.

El inspector de la Policía Local de Ferrol, José Antonio Chao, es uno de los máximos responsables del proyecto. Entrevistado por los medios locales, explica a la perfección la vocación de la unidad: si una condena no funciona ha de analizarse cuál es la más adecuada. Su equipo se centra en personas infractores que tienen tres o más condenas en cinco años.

No se trata tan solo de diseccionar la actitud del reincidente, sino de proporcionarle una ayuda. Por eso, el propio infractor es el más interesado en participar por el hecho de obtener una condena más acorde a sus circunstancias. Según datos de la Fiscalía gallega, son alrededor de 300 conductores los que en esta Comunidad Autónoma cumplen este perfil y que son considerados especialmente peligrosos.

El trabajo de estos agentes consiste en analizar la situación familiar, social, de su entorno laboral y sus relaciones sociales. Con esos datos se elaborará un perfil criminológico que categoriza al conductor según la posibilidad de reincidencia en tres niveles: alto, medio o bajo. El Ministerio Fiscal aporta, en su caso, el informe en el proceso judicial.

Doble beneficio social

Por tanto, el trabajo de los criminólogos aporta un doble beneficio: por una parte humaniza la aplicación de la norma perfeccionando la condena, y por otra, cuida de que no se vuelva a producir la misma situación.

Este tipo de actuaciones requieren, no solo de más recursos económicos, sino de una organización y preparación específicas por parte de los colectivos implicados. Se trata de una inversión social más a medio y largo plazo, para tratar de reducir un tipo de accidentes de tráfico para los que, hasta ahora, no se ha encontrado una solución efectiva. La criminología tiene mucho que aportar a la Seguridad Vial.

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