¿Conocemos las normas de circulación? (9): sobre las luces de freno y emergencia

Cars7 de Elsie esq.

A pesar de los avances en cuanto a la seguridad activa y pasiva de los vehículos, dispositivos que detectan obstáculos en la calzada, vehículos de serie que encienden sus luces de emergencia ante una frenada de emergencia; todavía, nuestra normativa contempla la posibilidad de utilizar los brazos para advertir un cambio de dirección o una brusca reducción de velocidad a los demás usuarios.

Claro, dicho así, parece exagerado pero no lo es ya que tenemos que entender que las advertencias con los brazos se aplicará sólo cuando nuestro vehículo no disponga de señales ópticas. También, si vamos en bicicleta, el uso de los brazos, como nos enseñaron en el colegio, nos servirá para advertir a los demás conductores de nuestra intención de cambiar de dirección. Pero no quiero despistaros.

Al hilo de las funciones que tiene el sistema de alumbrado de nuestro vehículo, hoy comentaré una función no menos importante además de las conocidas: ver y ser vistos. Se trata de la función de avisar o advertir. Por ejemplo, ¿cómo indicar, a los que nos siguen, nuestra intención de reducir la velocidad ante un peligro que tenemos delante sin riesgo de sufrir un alcance?, ¿me siguen?

Ya hablamos en este especial normas de circulación sobre alumbrado para referirnos a las luces de conducción diurna o LCD. Un avance, y aquí no exagero, que, hoy por hoy, no ha sido introducido en nuestra normativa. De hecho, y como no está desarrollado reglamentariamente, está dando lugar a utilizarse dicho dispositivo a gusto del consumidor, aunque entiendo que conducir un vehículo que lleva instaladas de fábrica estas luces, sería absurdo no utilizarlas.

Tampoco entiendo como sigue siendo opcional la instalación de la tercera luz de freno cuando ya todos los turismos la traen incorporada de fábrica. Pues bien, volviendo a las LCD, nos quedó claro que se trata de un dispositivo de iluminación instalado de serie para hacer más visible la presencia de nuestro vehículo mientras conducimos durante el día, cumpliéndose así una de las funciones sobre el uso del alumbrado.

ford

Pero de nada sirve: ser visto, si no nos ven a tiempo. Por eso, para evitar una colisión por alcance no tenemos más remedio que avisar con nuestras luces de freno y emergencia de que nos situamos o estamos llegando a una cola de vehículos que van parándose tras aminorar la velocidad. Aunque muchos vehículos ya tienen incorporado de fábrica un sistema de detección de obstáculos, todavía no podemos olvidarnos de las retenciones esporádicas u ocasionales que se producen en nuestra red vial por imperativos del tráfico.

La luz de freno y la señal de emergencia son dispositivos de seguridad activa que sirven para avisar a los demás de nuestra intención de reducir la velocidad utilizando el freno de servicio y de advertir a los que nos siguen que hemos sufrido una avería. Hay mas ejemplos, pero vayamos por partes.

No podemos confundir la luz de frenado con la tercera luz de freno. La primera, son dos luces obligatorias de color rojo situadas detrás y en los bordes exteriores. Activada indica a los demás usuarios de la vía que circulan detrás del vehículo, que el conductor que va delante está accionado el freno de servicio. Sin embargo, la tercera luz de freno también de color roja situada en la parte posterior, a pesar de tener la misma función, es opcional. Y eso, que por su situación, en la parte posterior central del vehículo, es testigo directo de las colisiones por alcance.

A pesar de recordarnos el reglamento de que se deberá advertir con el uso reiterado de la luz de freno, cuando frenemos de modo considerable; pienso, que no sería lo más acertado sobre todo cuando el peligro es inminente, me explico. Dependiendo de la velocidad a la que se circula, tipo de frenos (ABS o convencionales), situación del pavimento y conservación del neumático son factores determinantes a la hora de poder utilizar con éxito el sistema de frenado. Si a todo lo dicho anteriormente, añadimos el tiempo que tardamos en accionar el pedal del freno y en activarse éste; está claro, que no es conveniente soltar el pedal del freno para después volverlo a pisar.

Ya sólo me queda hablar sobre la luz o señal de emergencia o lo que es lo mismo, el funcionamiento simultáneo de todas las luces indicadoras de dirección. Como bien saben son de color amarillo auto y sirven para advertir que el vehículo representa temporalmente un peligro para los demás usuarios de la vía. Se usa en autopistas y autovías, cuando hay una retención de tráfico, para avisar a conductores de esta circunstancia, en los traslados de urgencia con ocasión de utilizar un vehículo particular y también cuando por avería se circula a poca velocidad.

Para terminar, como se dice que la costumbre tiene fuerza de ley siempre que esa costumbre no vaya en contra de la ley, y siempre que no haya una ley que regule de forma específica la situación o hecho al que se quiere aplicar la costumbre, curiosamente hemos implantado una costumbre que aplicamos sobre todo en calzadas con más de un carril para el mismo sentido y que llamo de efecto “warning” que no es más que la utilización simultánea de los cuatro intermitentes. Pues bien, si utilizamos este efecto subsidiariamente con el sistema de frenado estamos cumpliendo la función de la luz de freno y emergencia: advertir el propósito de ser vistos.

Foto | Elsie, Ford
En Circula Seguro | ¿Conocemos las normas de circulación? (1), (2), (3), (4), (5), (6), (7), (8)

  • escargot

    Sobre advertir del peligro dando pequeños toques de freno, me parece un mal consejo que no sé de dónde se lo habrán sacado. El otro día un compañero fue a hacer un adelantamiento y cuando estaba a punto de salir se llevó una sorpresa (ni él ni los dos que le acompañábamos vimos el coche al principio). Pegó tal frenazo que acabó parando el coche en seco y ahí se han quedado las marcas de los neumáticos en el asfalto.

    Si hubiera ido dando pequeños toques de freno al primero a lo mejor ya nos habríamos empotrado contra el camión que teníamos delante y eso no es todo, porque ese coche tiene ABS y a saber lo que habría pasado incluso aunque pisara fuerte pero soltara el pie… que es lo que habría hecho mucha gente, porque de entrada nadie te dice que al saltar el ABS el pedal tiembla como un condenado. Y claro, la reacción es pensar que algo va mal y soltar el pie. Así habríamos acabado mal también.

    Y además, en ese momento, lo que te preocupa es salvar el pellejo. No hay tiempo para pensar en el que va detrás… para eso está la distancia de seguridad, ¿o no?

    • capreolus

      Se trata del artículo 109 del RGC:
      La intención de inmovilizar el vehículo o de frenar su marcha de modo considerable, aun cuando tales hechos vengan impuestos por las circunstancias del tráfico, deberá advertirse, siempre que sea posible, mediante el empleo reiterado de las luces de frenado o bien moviendo el brazo alternativamente de arriba abajo con movimientos cortos y rápidos.
      http://noticias.juridicas.com/base_datos/Admin/rd1428-2003.t2.html#a109.

      “Y además, en ese momento, lo que te preocupa es salvar el pellejo. No hay tiempo para pensar en el que va detrás… para eso está la distancia de seguridad, ¿o no?”

      También depende a quién lleves detrás, si te sigue un camión muy pegado puede ocurrir que un frenazo brusco origine una colisión por alcance y luego una colisión de tipo “efecto dominó”. También depende de la proximidad del obstáculo o peligro que tienes delante, puede que una maniobra evasiva acertada sea la solución.
      Mi mejor consejo: ante conductores que nos sigan muy pegados hay que advertirles de nuestra presencia y hacerles ver que nos incomoda que se pegue tanto, es tan simple, como respetar una cola de una oficina de banco. Por cierto, también nos recuerdan ese espacio de ‘cortesía’ al pintarnos una línea blanca sobre el suelo.

    • capreolus

      Ah, se me olvidó decirte que Jaume, (hace un año) habló sobre la sensación de pisar el pedal del freno con ABS:

      http://www.circulaseguro.com/seguridad-activa/pisa

      Un último comentario sobre el ABS. Cuando entra en funcionamiento, las válvulas provocan cambios de presión en el líquido de frenos, que en el pedal se sienten como una especie de martilleo. Esto es normal, no os asustéis. Se ha dado el caso de conductores que, al notar el martilleo, han levantado el pie, asustados. Si estamos realizando una frenada lo suficientemente brusca como para que salte el ABS, probablemente lo último que queremos es dejar de frenar.

  • s63aut

    En un frenazo de emergencia no sirve de nada dar pequeños toques, hay que “ponerse de pie” sobre el freno y punto, aparte de que quizá no tengamos tiempo de accionar las luces de emergencia o no estén necesariamente en el mejor punto para hacerlo, pero creo que no va por ahí el artículo, sino que más bien se habla de llegar a una cola imprevista y que lo veamos antes de los que nos preceden, con riesgo de que los de atrás no se hayan percatado.

    También hay que recordar que algunos coches tienen luces de frenado progresivas que se encienden más o que, incluso, parpadean rápidamente, si el frenazo es de mayor intensidad. Lo que resulta incomprensible es que, a estas alturas, todavía no se obligue a algo tan simple y barato como la tercera luz de freno, detalle que se podría poner obligatorio (con un periodo prudencial para la instalación) incluso a quienes no lo tenían de fábrica.

    Alguna vez, sobretodo donde vivía antes, me sucedía que tenía que quedarme parado en cola en medio de una curva triple de la carretera de entrada a la ciudad, era una zona donde los vehículos llegaban tras una larga recta y todavía corrían, pero un kilómetro más adelante de las curvas había un semáforo que provocaba largas retenciones. Resultaba francamente peligroso pararse en la cola en mitad de las curvas, sobretodo en la primera, ya que esa era hacia la izquierda y llegabas deprisa sin visibilidad, así que toparte en medio con una cola podía generar colisiones por alcance. Cuando me quedaba el último frenaba intermitentemente y ponía las luces de avería, además, generalmente me paraba más atrás de lo necesario, con margen de movimiento frente a mí, porque si luego veo por el retrovisor a un coche que se acerca a gran velocidad, me deja la posibilidad de irme un poco más hacia delante y darle más margen para frenar, mientras que si me quedo pegado al de delante solamente me queda pegar la cabeza al reposacabezas, cerrar los ojos y encoger los hombros, a la espera del golpe.

  • escargot

    Al menos dice “siempre que sea posible”. En una situación como la que cuento por supuesto que no era posible.

    La tercera luz de freno está bien porque las otras dos tienen una ubicación que confunde bastante: si alguien lleva las luces de posición puestas adivina si son eso o son las de freno lo que ves. Es verdad que se ven más las de freno, pero en según qué circunstancias no siempre es fácil distinguirlo.

    Ni hablo de los que la tienen pero se les ha caído y no la enganchan.

  • joaquinperez

    Buenas tardes, acabo de leer el artículo, y me parece interesante el planteamiento de la utilización de ambos sistemas de señalización del vehículo, es decir las luces de frenado y de emergencia a la vez, con inclusión de la tercera luz de freno, que a día de hoy todos los turismos (o casi todos) traen de serie, aunque no sea obligatoria su colocación, pero si nos fijamos cuando conducimos nosotros, ¿Que luz de freno observamos en primer lugar? ¿Cual de las 3 luces es de la que tenemos una mejor visión y nos indica mejor a los conductores que circulamos detrás del vehículo que este está frenando?

    Esta sencilla pregunta no se la han hecho los señores de tráfico, pero se andará, hay vehículos que las luces de frenado las tienen en una posición tan baja, que en las ciudades, si no es por la tercera luz de freno, debido a la proximidad de circulación, por la baja velocidad a la que se circula, pasan casi imperceptibles y habría muchas más colisiones por alcance.

    Debemos recordar que en el mercado tenemos vehículos que en el caso de que debamos hacer una frenada de emergencia, a la hora de hacer una excesiva presión en el pedal del freno, se activan automáticamente las luces de emergencia para avisar a los vehículos que vienen por detrás que la frenada no es una frenada normal, si no que realmente es de emergencia, y por lo tanto deben ellos a su vez extremar las precauciones.

    En este punto tengo que dar un voto a favor de esta medida, ya que en esas ocasiones, es imposible que a el conductor le diera tiempo de activar las luces de emergencia a la vez que realiza esa frenada de emergencia.

    La cuestión es: ¿cuando debemos utilizar las luces de emergencia?, deberíamos utilizarlas no solamente cuando hagamos las frenadas que hemos comentado anteriormente, si no según mi punto de vista cuando el vehículo vaya a una velocidad anormalmente reducida y perjudique la circulación, y las circunstancias de la circulación sean normales.

    Es decir cuando la circulación de esos vehículos entorpezca la circulación normal del resto de los vehículos por ir a una velocidad insuficiente para la circulación por esa vía.

    • capreolus

      “…Es decir cuando la circulación de esos vehículos entorpezca la circulación normal del resto de los vehículos por ir a una velocidad insuficiente para la circulación por esa vía…”

      Como por ejemplo, circular por una autovía o autopista, un turismo y NO alcanzar la velocidad mínima de 60 kms/h.
      Otro ejemplo: un autobús escolar realizando su parada de bajada o subida de escolares.-
      Habrá algún ejemplo más…pero ahora no recuerdo.

  • escargot

    El código vial decía que esa velocidad anormalmente reducida era estar por debajo de la mitad del límite máximo de esa vía. Me toca aplicarlo cada vez que conduzco en rueda porque nos encontramos siempre un guirigay. Y yo, que ya me lo sé, me aproximo reduciendo si puedo. Si ya de lejos había bastante tráfico no voy a estar frenando cuando llegue a esa velocidad porque me bastará con no pisar nada. Pero es una situación de riesgo y tengo que avisar igual.

    Pues me parece que soy la única que lo hace.

  • escargot

    Hoy me ha tocado a mí pegar el frenazo padre y quedarme clavada en medio de la carretera. En mi caso iba por una zona de curvas con tres carriles y en el otro sentido traían una viga enorme de obras, señalizada por un coche delante. Cuando estaba casi a mi altura, va el conductor y saca por la ventanilla una piruleta de “stop”. He pegado un frenazo que casi saco el pie por delante.

    Cuando he ido a reanudar la marcha (y tenía una furgoneta justico detrás de mí) me he dado cuenta de que tenía las luces de emergencia puestas. No sé cuándo las he puesto, desde luego que no he estado pensando: “pues ahora freno con toda la tranquilidad del mundo… ¿qué es esto que vibra? ah, da igual, y que sobre todo no se me olvide poner los cuatro intermitentes en el mismo momento en el que baje de 50”.

    Está bien que sepamos que a esa velocidad hay que ponerlos, pero cuando te estás jugando la vida tienes alguna que otra cosa más importante en la que pensar en ese momento. Lo que no quita que en teoría sea bueno. Si tienes un subconsciente tan majo como el mío pues genial, pero si no…

  • manuel

    es sobre la tercera luz de frenado todavia no se sabe si es legal o ilegal , si es ilegal y despues el estado la quiere poner legal , entonces habia que decir para que sirve si siendo ilegal no sirve para nada despues que sea legal para que servira , es como los cinturones de seguridad primero no eran legales y despues tenian que ser legales en todos los coches y los triangulos de situacion de peligro lo mismo .