Conducir cuando la cabeza va a estallar

Migraña

Los manuales definen la cefalea, o dolor de cabeza, como un síntoma que se puede atribuir a muchas enfermedades. Pero lo cierto es que, para ser un simple síntoma, las molestias que ocasiona pueden ser simplemente insoportables.

Malestar, irritabilidad, cansancio son algunos de los efectos que con mayor frecuencia pueden asociarse a la cefalea. Por eso, conducir cuando nos duele la cabeza puede convertirse en una situación de riesgo ya que nuestras capacidades psicofísicas no pasan por su mejor momento. ¿Qué podemos hacer en estos casos?

Es básico tener claro que el malestar nos puede hacer perder la concentración necesaria para una conducción segura. Por eso, hay que encontrar cuanto antes cuál es la base del dolor. Y nadie mejor que el médico para encarar el problema y buscarle una solución. De todas formas, hasta que llegue la curación del motivo que causa la cefalea, el conductor debe conocer algunos puntos que pueden ayudarle a pasar el trance.

Ante todo, es necesario encontrar la tranquilidad necesaria para conducir sin tensión. Las preocupaciones, aparte de ser un factor de distracción en sí mismas, contribuyen en muchas ocasiones al incremento del dolor de cabeza. Por tanto, cuanto mayor sea nuestro sosiego, menos posibilidad tendremos de sufrir una crisis en plena conducción. De hecho, conocer las causas del dolor ya ayuda a ahuyentar la angustia de quien lo padece, con lo que eliminamos una razón para la preocupación. De ahí la importancia de hablar cuanto antes con el médico.

Ya en el coche, hay que asegurarse una correcta higiene postural al volante. Una posición forzada favorecerá la contractura de la columna cervical, dorsal y lumbar, lo que hará aumentar el dolor de cabeza. La idea es que el viaje en coche debe ser más relajante que estresante.

El viaje debe ser relajante, pero no debe inducir al sueño. Hay que pensar que tanto la fatiga como el sueño aumentan el dolor de cabeza, por lo que un buen descanso previo a la conducción es de vital importancia, no sólo para evitar caer dormido al volante, que también, sino para evitar la aparición de la cefalea.

Una buena opción consiste en disfrutar del viaje con la ayuda de la radio, buscando una música que nos tranquilice aunque sin caer en la relajación excesiva. De la misma forma, conviene evitar conversaciones airadas con los acompañantes. Todo lo que nos ponga en tensión va a ayudar a que el dolor de cabeza no remita, sino más bien todo lo contrario.

Finalmente, hay que tener en cuenta los posibles efectos secundarios que pueden dar los medicamentos que utilizamos para mitigar el dolor. Lógicamente, los fármacos deben contar con la aprobación del médico y si detectamos que tras tomarlos estamos despistados o incluso somnolientos, es necesario acudir de nuevo a la consulta para que el facultativo considere si debe cambiarnos la medicación.

Como siempre que hablamos de temas de salud relacionados con la conducción, no es cuestión de ponerse en plan hipocondríaco ni alarmista. Sencillamente se trata de ser conscientes de que el cuerpo tiene sus limitaciones y que, superadas estas, nuestra capacidad de reacción se ve disminuida. Por eso, lo mejor es ser sincero con uno mismo y no jugársela tontamente. Y recordar siempre que una visita al médico nos puede ser de utilidad en casos como este.

Vía | Médicos por la Seguridad Vial
En Circula Seguro | La importancia de la higiene postural durante la conducción, La radio puede ser una gran compañera de viaje