Conducir con lluvia: 14 consejos que no debes olvidar

Tanto se estaba prolongando este verano que, aunque muchos han aprovechado para irse a la playa, muchos estábamos preocupados por los problemas que estaba causando en nuestro país. Y tanto estaba tardando el otoño en llegar, que cuando por fin han llegado las lluvias, nos han pillado de sorpresa, en manga corta y sin paraguas.

Algo parecido nos ha pasado al coger nuestro coche. Sabemos de sobra que debemos adaptar nuestra conducción y extremar las precauciones, pero el cambio de estación ha sido tan repentino e inesperado, que en estos días nos está costando cambiar el chip. Por eso, os ofrecemos este rápido pero completo checklist de consejos que debes tener en cuenta.

Cuidado con las primeras lluvias

Las primeras precipitaciones tras el verano pueden ser las más traicioneras. El agua de lluvia se mezcla con el polvo, la grasa, la goma y el resto de sustancias que acumulan las carreteras y se forma un barro especialmente deslizante que convierte el asfalto en una pista de patinaje.

Modera la velocidad

Aviso a fitipaldis. ¿A que hasta Fernando Alonso aminora la marcha cuando corre en lluvia? Pues eso, modera la velocidad porque se conduce peor no sólo por el asfalto más deslizante, sino porque la visibilidad es peor.

Revisa los neumáticos

Para que tus neumáticos puedan evacuar el agua correctamente, deben de tener el dibujo o rallado en perfectas condiciones y tener la presión de aire adecuada. Ambos factores son determinantes para la adherencia de tu coche en carretera.

Mucho cuidado con el aquaplaning

Sí, porque incluso con los neumáticos en perfecto estado y yendo a una velocidad moderada, un mal movimiento por tu parte puede hacernos “planear” sobre el asfalto. Conduce con mil ojos y estate pendiente de la carretera para prever posibles eventualidades.

Respeta la distancia de seguridad

Sí, una de las consecuencias más frecuentes del aquaplaning es que tengas un choque por alcance con el vehículo de delante. En España los chevrones son aún poco frecuentes y tenemos la mala costumbre de no mantener las distancias. Por eso es especialmente importante que nosotros sepamos calcular la distancia de seguridad apropiada y respetarla a rajatabla.

Mantente atento a las señales de tráfico

Las señales de tráfico están donde están por un motivo. Si te encuentras una señal de piso deslizante, es porque efectivamente el piso en ese tramo está deslizante. Así que hazte caso de todas las advertencias, especialmente de aquellas relacionadas con la lluvia. Revisa su significado si es necesario, pues si te encuentras con una y no sabes qué significa, puedes verte en un problema.

Enciende las luces

Cada vez más modelos cuentan con encendido automático de luces, pero si tu coche aún no lo tiene, tendrás que acostumbrarte a encenderlas manualmente. No es tema baladí, pues está demostrado que llevar las luces de cruce disminuye la probabilidad de atropello mortal en un 10% y de atropello grave hasta en un 50%.

Cambia los limpiaparabrisas

Lo más normal es que tengas los limpiaparabrisas como mínimo desde antes de la primavera y el verano, y es posible que las escobillas de goma estén dañadas por el intenso calor que sufrimos en nuestro país. Aun sin ser ése el caso, es recomendable cambiarlos al menos una vez al año. No escatimes en ello, pues son demasiadas las estadísticas que hablan a favor de estos sencillos instrumentos.

Usa repelentes de agua para el parabrisas

No mucha gente los usan en España, pero en Estados Unidos y el norte de Europa son bastante frecuentes. Nosotros incluso les hemos dedicado un artículo hablando de sus bondades. Dales una oportunidad.

Evita las lunas empañadas

Aunque es más frecuente en meses más fríos que los de otoño, este fenómeno también es causado por el exceso de humedad que trae las épocas de lluvias. Tómate tu tiempo en que se desempañen las lunas, y aprovecha esos breves instantes para limpiar los espejos retrovisores exteriores.

Lleva el coche al taller

¿Cuánto tiempo hace que tu coche no pasa una revisión? Nunca está de más que revisen el estado de los distintos componentes de tu coche, pues elementos como los frenos o los amortiguadores pueden jugarte una mala pasada sobre mojado.

Si eres motorista, ten especial cuidado

Ni que decir tiene que si te mueves en moto, debes redoblar precauciones. Y no sólo porque seas un usuario especialmente vulnerable, sino porque la conducción es muy distinta. Debes contemplar la posibilidad de no coger la moto en según qué circunstancias y entran en juego otros elementos como el casco.

Hazte caso de los expertos

Que por algo son expertos. Desconfía de los cuñados y de las supersticiones y trucos con los que pretenden ilustrarte. Instituciones de renombre como la Fundación MAPFRE o la Fundación Michelin España – Portugal tienen infinidad de consejos que ofrecerte, como seguir la huella del coche precedente o evitar pisar las marcas de la carretera.

Tómate estos consejos en serio

Puedes creer que somos muy exagerados y que aún no hace falta tomar tantas precauciones. Pero lo cierto es que otoño y primavera son las estaciones más lluviosas en el clima mediterráneo típico de nuestro país. Así que si quieres tómatelo como si ya estuviéramos en invierno porque incluso las nevadas son posibles a partir de ciertas latitudes.


Imágenes | Newspressonline | Fundación MAPFRE

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