Cómo sacarse el carnet (3): El examen de teórica

Nervios ante un examen

Por desgracia, todo aprendizaje acaba con un examen. En el caso del carnet, de hecho acabaremos examinándonos de dos cosas diferentes. Hoy nos toca el examen teórico.

Es una cuestión humana, cualquier examen nos pone de los nervios. A la mayoría. Ese es el mayor enemigo: nosotros mismos. Saber lo que nos espera a menudo puede mitigar un poco los nervios. Tampoco puedo decir que conozca como son todos los exámenes teóricos, por que sólo he ido a uno (por suerte). Pero extrapolando un poco, se supone que se organizan de forma similar en todo el territorio Español, así que intentaré explicar un poco la mecánica.

Lo primero, está claro, es acudir al lugar del examen. En mi caso, era en otra población, la capital del a comarca. Así que el profesor de la autoescuela, Joan, se encargó del traslado. Llegamos a un vetusto edificio, colocado estratégicamente al lado de un cementerio (no voy a comentar la semiótica del asunto).

Una vez allí, Joan entró en la oficina, saludando a todo el mundo, para abonar la cuota de alquiler de la silla. Supongo que si no se paga, el alumno tiene que hacer el examen de pie. Pude observar como otras autoescuelas hacían abonar dicha cantidad a los propios alumnos. Por suerte, mi autoescuela lo consideraba incluido en el precio de examen.

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Algo poco común en los exámenes de la universidad, le dieron la hoja de examen en la oficina, mucho antes de que entráramos al aula. Así que tuve que aguantarla durante más de media hora (contando el retraso preceptivo en la hora de inicio). Una vez dentro, nos colocamos todos los aspirantes por orden de entrada. Dejamos el DNI al lado, con efectos de identificación, y esperamos recibir las hojas con las preguntas.

Como hay exámenes de conducir cada día, la organización se ve con la obligación de reciclar las preguntas de vez en cuando. Y para evitar tener que imprimirlas cada vez, lo que hacen es introducirlas en portafolios de plástico. Te reparten tres, cada uno con diez preguntas (cinco en cada cara). Así, cada vez que es necesario, los examinadores simplemente elijen tres paquetes diferentes de preguntas y los reparten. Eso sí, a los candidatos adyacentes siempre les dan preguntas diferentes, para reducir el riesgo de trampas.

En consecuencia, lo primero que hay que hacer en el examen es identificar que paquetes de preguntas tienes. Cada uno lleva un código, que hay que introducir en las casillas preceptivas de la hoja de examen. Es importante no olvidarlo, ya que si no saben que preguntas has contestado, no podrán corregir el examen y suspenderás.

Pues ya estamos listos para comenzar a responder. Yo os aconsejo la siguiente estrategia: primero, leer la pregunta dos veces. Tened en cuenta que a menudo una sóla palabra (un “no” colocado estratégicamente) puede cambiar el significado completamente. Sin aun leer las respuestas, pensar en cual es la respuesta idónea.

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Después, lee todas las respuestas. Todas. Compara cada una con tu idea previa. De nuevo, cuidado con la redacción. Una sóla palabra, o un prefijo puñetero, pueden cambiar el significado. También, cuidado con los antónimos y sinónimos. Vale, puede parecer una chorrada, pero no es cuestión baladí. Por ejemplo, cuando la capacidad de reacción disminuye, la distancia de reacción aumenta.

Incluso después de haber contestado las treinta preguntas con sumo cuidado, debería quedarnos tiempo para repasar. Empezar por la primera pregunta, y releerla completamente. Como habrá pasado un buen rato desde la primera vez que la respondimos, podemos releer con nueva perspectiva y cerciorarnos de que la primera vez entendimos lo que realmente ponía. Comprobamos, también, que hemos escrito lo que hemos pensado que escrito en la hoja, y que no nos hemos equivocado en el número de pregunta al hacerlo.

Sí, todo esto parecen obviedades. Pero toda seguridad es poca. Si suspendemos, que sea por que aún nos quedan cosas por aprender. No por haber contestado la pregunta seis en la casilla de la siete.

Si tenemos suerte… O mejor aún, si vamos bien preparados, ya podemos pasar al siguiente paso. Las clases prácticas.

Fotos | stuartpilbrow, ccarlstead, edans