Cómo mata un accidente (6): La importancia del politraumatismo

Cómo mata un accidente (6): La importancia del politraumatismo

La palabra politraumatismo es una de las que más frecuentemente aparecen en los medios de comunicación a la hora de informar sobre la causa última de muerte en un accidente. Hasta ahora hemos visto cómo se causan los daños a nivel físico sobre el organismo, y cómo los clasifica la medicina. Pero, ¿por qué el traumatismo es un concepto relevante en el mundo de las emergencias médicas?

La respuesta, según explica nuestro asesor de cabecera en temas médicos, el Doctor Josep Serra, radica en que la naturaleza de las actuaciones de los servicios de emergencias deben ser diferentes según la naturaleza de los mecanismos que han provocado el daño. Así, por lo tanto, no es lo mismo atender a un accidentado de tráfico que socorrer a una persona que sufre una pérdida de consciencia en plena vía pública, cuya esposa confirma que sufrió un infarto hace unos años.

Cómo mata un accidente (6): La importancia del politraumatismo

Soporte vital básico y avanzado

En el caso de la persona que ha perdido el conocimiento en la calle, sin estar involucrado en ningún accidente, lo más probable es que el mecanismo primario que le haya llegado a ese estado sea de origen cardíaco (una arritmia maligna). Por lo tanto, las medidas de soporte vital irán dirigidas a devolver el corazón a su ritmo normal.

En este sentido, distinguimos las medidas de soporte vital básico (SVB) y avanzado (SVA). Las medidas básicas son aquellas que pueden ser realizadas por cualquier ciudadano mientras espera que lleguen las asistencias. Obviamente, las técnicas avanzadas serán las que realizarán los profesionales clínicos.

Sobre las maniobres de SVB que deberíamos conocer todos los ciudadanos, el protocolo es extremadamente sencillo, pensado para que pueda ser llevado a cabo por personal sin adiestramiento. Podemos verlo en el diagrama del Plan Nacional de RCP que encontraréis bajo estas líneas.

Como la imagen vale más que mil palabras, me remito al diagrama. Dejadme únicamente recordar que, ante todo, nadie debe hacerse el héroe. Fijaos que el primer paso es “Gritar pidiendo ayuda”. Aunque parezca una tontería, puede servir para alertar a alguien con algo más de preparación para que sea quien lleve a cabo las maniobras.

Incluso si constatamos que la víctima no respira, no hay que saltar inmediatamente a hacer la Resucitación Cardio-Pulmonar (RCP); es importante llamar antes al teléfono de emergencias 112. Ello nos permitirá acortar el tiempo que se demorará la atención profesional. Además, tras avisar a la ambulancia, un operador telefónico permanecerá con nosotros para guiarnos en las acciones posteriores.

Soporte Vital Básico

Soporte vital en caso de politraumatismo

Una vez salvado nuestro hombre con historial de infarto, volvamos por un momento a las víctimas de politraumatismo causado por accidentes de tráfico. En estos casos, el agente traumático que causa los daños puede provocar que, incluso realizando una maniobra de RCP perfecta, no consigamos progresar en la reanimación.

Por ejemplo, consideremos un traumatismo sobre el tórax que ha provocado una fractura de costilla. La costilla rota puede agujerear el pulmón, reventándolo. En consecuencia, el aire del interior del pulmón saldrá despedido dentro de la caja torácica, lo que recibe el nombre de neumotórax a tensión. La consecuente compresión del pulmón puede constreñir las venas que devuelven la sangre al corazón.

Si la sangre no puede circular, el boca a boca va a servir de muy poco. Incluso puede agravar la situación, provocando que la costilla rota se clave más en el pulmón. En definitiva, en caso de politraumatismo, los protocolos SVB/SVA no son adecuados. Los protocolos adaptados a agentes traumáticos reciben el nombre de SVAT/SVAT.

En conclusión, para los profesionales de los primeros auxilios, reconocer el origen traumático de los daños sufridos por un paciente suponer la diferencia entre la vida y la muerte. En ese sentido, la experiencia y la formación es vital. Incluso la mejor de las intenciones en unos primeros auxilios aplicados por alguien sin la adecuada formación puede acabar agravando la situación.

Como ya discutimos al presentar esta serie de artículos, en realidad un blog no es el lugar adecuado para aprender este tipo de técnicas. En ese sentido, os invito a acudir a vuestro buscador favorito y localizar un centro cercano donde impartan cursillos de primeros auxilios, es la mejor única forma en que podéis realmente aprender a salvar vidas.

Mientras tanto, permitidme recordad brevemente una vez más los conceptos básicos que debemos tener en cuenta si somos testigos de un accidente. En Circula seguro los hemos repasado varias veces, pero nunca está de más refrescar la memoria.

Cómo mata un accidente

Proteger, avisar y socorrer

Es el famoso PAS, unas siglas que no debemos olvidar jamás. Se resume en tres conceptos muy simples:

  1. Un héroe muerto no salva vidas.
  2. Avisa a los profesionales.
  3. Haz lo que puedas, sin causar más daño.

La fase de protección se inicia desde el mismo momento en que somos conscientes de que está ocurriendo un accidente. Y, de hecho, no termina hasta que hemos abandonado la zona. Hasta el simple hecho de poner las luces de emergencia puede ayudar a evitar que se agrave la situación.

Lo segundo que debemos tener en cuenta es si realmente somos necesarios. Si ya hay suficientemente gente asistiendo a los heridos, la mejor forma de proteger el lugar es simplemente largarse de allí. De forma segura y con cuidado, claro.

Si nuestra ayuda es necesaria (en cuyo caso, recordad que la ley nos obliga a prestarla), debemos dejar nuestro vehículo en el lugar más seguro posible, donde a ser posible no dificulte el restablecimiento del tráfico. Debemos recordar no salir del coche sin el chaleco, y llevarnos las llaves cerrando el vehículo para evitar robos (a excepción de si se trata de la evacuación de un túnel).

El segundo paso es avisar. Llamar al 112, incluso antes de salir del coche. Como hemos dicho antes, la llamada no sólo pondrá en marcha la cuenta atrás hasta la llegada de las asistencias, sino que los operadores nos prestarán una orientación inestimable a la hora de valorar las acciones subsiguientes.

Por último, socorrer de acuerdo con nuestras capacidades. El primer principio en este caso es no provocar más daños. En primer lugar, no debemos mover a las víctimas, a no ser que su posición actual represente un riesgo inminente. Huelga decirlo, pero con ello nos referimos a un riesgo que no se pueda evitar de ninguna otra forma que no sea desplazando la víctima: el riesgo de atropello se elimina cortando el tráfico, no arrastrando a alguien hasta la cuneta.

Si fuera imprescindible mover a alguien, se debe hacer siempre “en bloque”, es decir, sin doblar cuello, tronco ni espalda. A ser posible, con la colaboración de varias personas. En el caso de los motoristas, bajo ninguna circunstancia se debe quitar el casco.

Algo que a menudo pasa desapercibido es que no es aconsejable tocar a ningún paciente que tenga heridas sangrantes a mano desnuda. Los botiquines de primeros auxilios tienen guantes de látex que podemos ponernos en estos casos (y, recordar, la protección siempre va antes que el socorro).

Nunca me cansaré de repetirlo: se aplicarán únicamente aquellos primeros auxilios que se esté seguro de dominar. Si no se está seguro, mejor evitar agravar los daños. Aunque uno se pueda sentir inútil si no se ve capaz de ayudar, el caso es que peor se sentirá aquel que, por desconocimiento, provoque una muerte por hacer lo que no debía. Lo que si podemos hacer dar todo el soporte moral posible y cubrir al accidentado para que no se enfríe.

Es obvio los primeros auxilios pueden salvar muchas vidas. Una vez sufrido el politraumatismo, el paciente inicia un inexorable proceso que le conduce a la muerte, si nadie lo evita. A partir del próximo artículo empezaremos a repasar la cadena de procesos que se producen en el interior del organismo una vez sufrido el politraumatismo y hasta el fatal desenlace.

Asesoramiento | Dr. Josep Serra
En Circula seguro | En caso de emergencia (1): el PAS y el 112, Cómo actuar en caso de accidente de moto
Más información | El bloc d’Infermeria de la FUB, Guía de Primeros Auxilios
Fotos | xeeo_49444, Fran1898, Plan Nacional de RCP, GOVBA

Cómo mata un accidente (0): Introducción
(1): fractura por impacto, fuerzas
(2): mecánica de la fractura
(3): desplazamiento de los órganos internos
(4): clasificación del politraumatismo en carretera
(5): picos de mortaldad tras sufrir un politraumatismo
(6): la importancia del politraumatismo
(7): introducción a los procesos metabólicos
(8): ¿Por qué necesitamos la respiración celular?
(9): Shock circulatorio
(y 10): conclusión
  • Escargot

    Ya que mencionas los guantes y demás… ¿qué haría falta en el botiquín de un coche?

    • Josep nos hablará sobre ello en un tiempo 😉

      • Escargot

        Es que he pedido un botiquín para Reyes. Ya les diré que esperen un poco o que se encarguen de la caja y el resto lo pongo yo. 🙂