Cómo conducir con stop-start (1)

Cómo conducir con stop-start

El sistema stop-start, o autostop, está cada vez más implantado en vehículos de todas las gamas, si bien quizá es más conocido por su nombre invertido: start-stop. Como todos sabemos, se trata de un sistema que apaga automáticamente el motor al soltar el embrague en punto muerto con el objetivo de ahorrar combustible.

Vamos a dedicar un par de artículos a hablar sobre este sistema cada vez más común en nuestros vehículos. Hoy nos centraremos en las cuestiones más bien teóricas, intentando afrontar las dudas que normalmente suscita el sistema stop-start. En la segunda parte, dentro de siete días, hablaremos de las cuestiones más bien prácticas, viendo los pequeños cambios que debemos aplicar a la conducción para sacar el máximo provecho al sistema.

Cómo conducir con stop-start

Lo primero que hay que tener en cuenta es que el sistema stop-start involucra dispositivos adaptados y mejorados en el vehículo demás del software de control, principalmente una batería y motor de arranque mejorados. También, en menor grado, un sistema de transmisión compatible. Un rápido paseo por los configuradores comerciales de coches demuestra que al elegir la motorización, no todas las transmisiones están disponibles con sistema stop-start (aunque las que son compatibles también pueden no llevarlo; es de esperar que las no compatibles vayan desapareciendo poco a poco).

La condición, intuitivamente, es que el árbol primario (el que gira con el motor) sea lo suficientemente liviano para que el encendido requiera de poca energía, de forma que la parada momentánea del motor sea rentable.

Es decir, no se trata de simplemente añadir un programa informático a la centralita del coche que pare el motor en punto. Se trata de un dispositivo especial, con componentes mejorados para resistir la exigencia extra sobre motor de arranque y batería.

De hecho, lo primero que sorprende al conducir uno de estos vehículos es lo rápido y suave que arrancan, incluso con el motor en frío. Tras una parada automática del sistema stop-start, el motor arranca de nuevo al pisar el embrague, y de hecho llega a al régimen de ralentí incluso antes de que dé tiempo a poner primera.

Cómo conducir con stop-start

Por otra parte, decir que el sistema stop-start dispone de cierta “inteligencia. Antes de parar el motor, realiza una serie de comprobaciones para asegurarse que la parada del motor no supone un riesgo para la seguridad vial, ni para la mecánica del vehículo, ni una disminución del confort. Copiando de forma más o menos libre del manual de mi propio coche, estas son las comprobaciones que se realizan antes de parar el motor:

  • El sistema stop-start no está desactivado manualmente. Obvio, si el conductor desactiva el sistema, el motor no se parará.
  • La velocidad no es demasiado alta. Si el vehículo no está parado, o a punto de estarlo, el motor no se parará.
  • El capó está totalmente cerrado. Ésto es para evitar accidentes, el sistema stop-start puede volver a arrancar el motor en cualquier momento; si alguien manipula el motor pensando que está parado podría ocurrir una desgracia.
  • La puerta del conductor está cerrada y el cinturón de seguridad está abrochado. Otra precaución, destinada a evitar que el conductor se baje del vehículo dejando el contacto activado
  • La batería tiene suficiente carga y está en buen estado. Si la carga de la batería baja por debajo de cierto nivel que ponga en peligro reprender la marcha, la parada no se llevará a cabo, de forma que el alternador podrá recargar la batería.
  • El motor está caliente. Si la temperatura del motor y el lubricante desciende por debajo de niveles seguros, el motor se volverá a encender (o incluso se inhibirá la parada) de forma que al continuar la marcha la lubricación siga siendo óptima.
  • La temperatura del refigerante del motor no es demasiado alta.
  • La temperatura del sistema de escape no es demasiado elevada, por ejemplo tras conducir con una carga de motor elevada. El motor seguirá en marcha de forma que sigan escapando gases, evacuando el gas residual a temperatura elevada.

Cómo conducir con stop-start

  • La temperatura ambiente no es demasiado baja, de forma que tanto el motor como el lubricante perderían temperatura demasiado pronto. También permite mantener la calefacción de forma adecuada.
  • La función de desempañado del parabrisas no está activada. Dicha función necesita flujo de calor procedente del motor, así como energía eléctrica para mover el ventilador a alta velocidad.
  • El climatizador automático permite una parada automática. Esta es una medida de confort; el climatizador puede exigir una velocidad alta del ventilador que requiera del uso del alternador. A menudo el conductor puede configurar si dar prioridad al ahorro o al confort.
  • El nivel de vacío del sistema de frenos es suficiente. El servofreno se basa en la succión del motor moviéndose en retención para generar una diferencia de presiones que multiplique la fuerza proporcionada por el pedal; detener el motor tras una frenada exigente impediría regenerar el vacío en el interior del servo.
  • En el caso de vehículos diésel, la función de autolimpieza del filtro de partículas no se ha activado. Dicha función requiere quemar combustible extra de forma que las partículas atrapadas en el filtro se vaporicen.
  • El vehículo se ha movido desde la última parada automática. Si el motor se vuelve a encender, ya sea automáticamente o por pisar el embrague, no se volverá a detener hasta que se desplace unos metros, y se cumplan todas las condiciones anteriores.

Además, a menudo estas condiciones se reevalúan de forma constante, de forma que el motor puede volver a encenderse por si solo, por ejemplo, si el conductor cambia la configuración del aire acondicionado de forma que sea necesario acelerar el ventilador. O si la parada es tan prolongada que el lubricante corre el riesgo de enfriarse.

Como veis, el sistema stop-start es lo suficientemente inteligente como para no poner en riesgo la mecánica del motor, ni incomodar a los ocupantes. Ahora sólo falta que el conductor sea igualmente inteligente como para sacar el máximo provecho de ésta funcionalidad. Ese será el tema de la segunda parte de este artículo, dentro de siete días.

Ir a la segunda parte

Fotos | Alan_D, Jeff Wilcox, A7N8X, mt23

4 comentarios

Amparo 19

Entiendo que el entrar en Stop solo supone parada motor y que el resto de funciones que dependen del sistema eléctrico (radio, luces de freno, aire acondicionado, luneta térmica, claxon, limpiaparabrisas…) continúan en funcionamiento. No como cuando desconectas el motor manualmente. Y que eso supondrá un desgaste-vaciado de la batería más rápido.O que?

Enlace permanente al comentario
Jaume

La mayoría de funciones permanecen intactas; algunas (como el ventilador del aire acondicionado/calefacción) reducen la velocidad.

Como digo en el artículo, si se detecta que la carga de la batería desciende por debajo de cierto umbral, la parada no se realiza (y, si la carga baja durante una parada, el motor se vuelve a encender).

Enlace permanente al comentario
Juan Manuel

Muchas gracias por este post, pero me gustaría saber realmente el funcionamiento mecánico de este sistema, en qué consiste. ¿Alguien podría explicarmelo en terminos de mecánica teórica? Es decir, como sucede realmente. Muchas gracias.

Enlace permanente al comentario
Jaume

Yo diría que es más electrónico que mecánico. El controlador (la “centralita” como solemos llamarle) mandan cortar la inyección de combustible, y por lo tanto el motor se detiene. Esa parte sólo es software (ya hace tiempo que los coches son más informáticos que mecánicos). La diferencia en el hardware tiene que ver con los componentes mejorados para soportar la carga extra sobre batería y motor de arranque; así como la cantidad de sensores necesarios para detectar todas esas condiciones.

Enlace permanente al comentario

Deja un comentario