Cómo circular correctamente por una rotonda en moto

Motorcycle_Roundabound

Las rotondas (o glorietas) son uno de los lugares donde tienen lugar una gran cantidad de accidentes, en muchos casos debido a la alta densidad de tráfico que soportan y, además, por el desconocimiento de los conductores de cómo se deben afrontar de forma segura. Pero además, si circulamos por ellas en moto, debemos tener en cuenta otros factores de riesgo que no siempre se percata todo el mundo de ellos.

Por ello lo más importante es, en primer lugar, tener muy claro qué es una rotonda y cuáles son las nociones básicas en cuanto a su particular circulación. Curiosamente si nos imaginamos la rotonda como una carretera infinita, podremos aplicar el sentido común para circular en ellas.

¿Qué es una rotonda o glorieta?

Una glorieta o rotonda es un tipo especial de intersección caracterizado por que los tramos que en él confluyen se comunican a través de un anillo en el que se establece la circulación rotatoria alrededor de una isla central. No son glorietas propiamente dichas las que conocidas como glorietas partidas, en la que dos tramos, generalmente opuestos, se conectan directamente a través de la isleta central, por lo que el tráfico pasa de uno a otro y no lo rodea.

¿Qué normas debemos cumplir al circular por ellas?

infografiarotondasok

  • Tiene preferencia quien esté dentro, esté donde esté (Artº. 57-c RD 1428/03)
  • Preferencia no es igual a seguridad
  • Se debe moderar la velocidad cuando nos aproximamos (Artº. 46-h RD 1428/03)
  • Nadie puede cambiar de carril cortando la trayectoria de otro (Artº. 74.2 RD 1428/03)

Como apunte particular y tal y como decíamos antes, pensemos que cuando circulamos en una carretera de dos carriles, no realizamos un cambio de uno a otro si tenemos un vehículo paralelo. En una rotonda, si pensamos que es una carretera infinita ocurre lo mismo y no nos podemos cambiar de carril entorpeciendo a otro vehículo.

¿Qué riesgos particulares tiene una moto al circular sobre una rotonda?

Cuando circulamos en una rotonda, muchas veces los conductores no respetan el ceda el paso al ver que la motocicleta ocupa menos espacio en el carril. Debemos siempre aproximarnos a la incorporación de carriles en máxima alerta y pensando que al estar inclinados, si frenamos debemos tener cuidado de que las ruedas no nos deslicen y nos pueda provocar una caída.

Muchas rotondas no presentan iluminación por lo que es más complicado ver otros vehículos si estos circulan de forma perpendicular a nosotros y, por lo tanto, no se aprecian sus focos nítidamente.

El carril exterior suele ser el que presenta mayor suciedad. Lo mejor es circular cerca de la divisoria de los dos carriles. Además, su construcción implica que esté contraperaltada con lo que el riesgo de patinaje de una de las ruedas es mayor que en una curva normal con el peralte a favor.

Si la rotonda está en las proximidades de una gasolinera, suele haber derrames en ella de gasolina o gasoil en muchos casos procedentes de depósitos cargados en exceso. El olor y manchas brillantes en el asfalto deben ponernos en alerta antes pérdidas repentinas de adherencia. De igual forma el asfalto pulido, las marcas viales, el riego de la parte central, el sellado de grietas o alcantarillas son trampas que también debemos tener en cuenta.

Pero como siempre solemos decir, lo mejor es afrontarlas con precaución y de modo defensivo con el fin de prevenir un accidente.

Vía | Mutuamotera
Foto | Martin Pettitt