Si el coche se cae al agua, el cinturón de seguridad también te salva

Autobús inundado en Nueva Orleans

Por fortuna, el uso del cinturón de seguridad está cada vez más extendido. Sin embargo, sigue existiendo un reducido número de irreductibles galos que refunfuña argumentos en contra de su uso. Uno de estos mitos tiene relación a la posibilidad que la retención del cinturón se convierta en una trampa mortal en caso de caída al agua.

Un primer argumento que parece a desmentir este mito es la frecuencia de este tipo de incidentes. Creo que todos estaremos de acuerdo en que la cantidad de colisiones que se producen en tierra es muy superior al número de turismos que se dan un chapuzón. Escudarse en este mito y el cinturón sin abrochar significa renunciar a una ayuda vital en el tipo de incidente más probable.

Sin embargo, el cinto puede ser también vital en caso de amerizaje. Mucha gente no lo cree dado que nos podemos meter en el agua y nadar; tendemos a pensar que es blanda y si nos introducimos en ella se apartará de nuestro camino. De hecho es fácil apartar agua si desplazamos en pequeñas cantidades y lentamente. Sin embargo, al intentar introducir un objeto de grandes dimensiones – que por tanto desplazará muchísima agua – a una velocidad elevada, el agua opondrá una gran resistencia.

Un ejemplo muy gráfico: un muro hecho de ladrillos apilados, sin cemento. Sabemos que mover uno de estos tochos es muy sencillo. Pero, ¿nos estamparíamos contra todo el muro con un vehículo sin utilizar el cinturón? Yo, desde luego no. Pues con el agua pasaría algo similar. Sin el cinturón, lo más probable es que los ocupantes ni siquiera tengan oportunidad de intentar escapar.

Camioneta al agua

Otra de las preocupaciones más frecuentes referentes al uso del cinturón en un coche nadador es que el posible nerviosismo e histeria provocados por la situación puedan dificultar encontrar la hebilla antes de agotar el aire en los pulmones. No obstante, Cualquier persona que haya utilizado coches en su vida tendrá el gesto de desabrocharlo completamente automatizado. De hecho, aunque la cabina del vehículo no será ni mucho menos estanca, el agua tendrá pocos huecos por donde entrar, y para hacerlo deberá desplazar al aire del interior. Como veremos más abajo, ni siquiera será posible salir del vehículo inmediatamente. Así que, de hecho, la situación no será tan apremiante.

En cualquier caso, una estrategia prácticamente infalible para conseguirlo consiste en agarrar el cinto por el tramo que pasa por el pecho, y seguirlo con la mano hasta la hebilla, deslizar el dedo índice por la misma hasta hacer click y quedar liberado.

Con el mito completamente cazado, aprovecharemos para dar un par de ideas sobre cómo sobrevivir si algún día llegamos a vernos en esta acuciante situación. El tiempo es esencial, aunque no debemos precipitarnos. Dado que la cabina contiene aire, no se hundirá inmediatamente; nos quedaremos cerca de la superficie, e iremos descendiendo a medida que entre el agua.

El mayor problema será que habrá una gran cantidad de agua presionando fuera de nuestras puertas. Dado que el agua aún no habrá entrado, dicha presión no será compensada y nos será extremadamente difícil abrir la puerta. Os ahorraré los detalles del cálculo, pero tomando una puerta media (que aproximaremos por un rectángulo de 1.06m de ancho por 1.10m de alto) que se ha sumergido de forma que la superficie del agua queda justo en el techo del vehículo, está sometida a una fuerza neta de 6225N, que equivale a levantar 635kg.

Un rescate complicado

Si quisiéramos mover la puerta en línea recta, deberíamos compensar la fuerza del agua. Por suerte, para abrirla sólo necesitamos que gire al rededor de sus bisagras. Para hacer que algo rote es necesario aplicarle un par de fuerza o momento. Recordad, además, que una misma fuerza proporciona mayor par si se aplica lejos de las bisagras (algo que podemos comprobar con cualquier puerta; resulta muy difícil abrirla si empujamos justo al lado de los pernos). Se puede calcular que el par de fuerza que el agua ejerce sobre la puerta de nuestro ejemplo es de 3268Nm. Para compensarlo es necesario ejercer una fuerza aplicada al extremo de la puerta equivalente a levantar 318kg. Es una mejora, pero sigue estando lejos del alcance humano medio.

Para conseguir abrir la puerta, por tanto, es necesario esperar a que entre algo de agua al coche. La presión del agua interior compensará parte de la fuerza que bloquea la puerta. Esta espera debe invertirse en preparar a todos los ocupantes del vehículo para salir lo más rápidamente posible, ya que cuando se consiga abrir la vía de escape el agua entrará mucho más rápidamente y el coche se hundirá muy rápido. Cuando el nivel de agua en el interior empiece a dificultar la respiración, se deberán empujar la puerta haciendo fuerza, recordemos, en el extremo opuesto a la articulación.

La alternativa a abrir la puerta es utilizar las ventanas. Si los elevalunas no funcionan, podemos intentar romperlas con un objeto puntiagudo. Es posible adquirir martillos especiales de seguridad. En caso de no tenerlo, un buen substituto es una llave puntiaguda; recomiendo sostener con una mano a modo de escarpa contra la ventanilla lateral y martillear con la otra mano. En cualquier caso, si la ventanilla ya se encuentra sumergida, se debe hacer con cuidado ya que la fuerza del agua al entrar puede convertir el vidrio en metralla.

De ser posible, deberán abrirse las puertas de ambos lados simultáneamente, de forma que la estructura del coche se mantenga lo más estable posible. Naturalmente, deben salir primero los niños si los hay. Una vez fuera, deberá nadarse tan rápidamente posible para alejarse del vehículo. En caso de desorinetación, las burbujas nos indicarán la dirección hacia la superficie, nuestra salvación.

Más información | Como sobrevivir si tu coche cae al agua
Foto | Oops list (I) y (III), universalocean (II)

  • Jod_r, lo he pasado mal solo de leerlo.

    Tambien decir que los artilugios esos que llevan un martillo para romper el cristal en caso de emergencia algunos llevan tambien una especie de cuchilla para cortar el cinturon.

    Lo que tambien hay que tener en cuenta son los cinturones desgastados (mecanismo) que no recogen, tensan, bien el cinturon, cuando entrara el agua si hay mucho cinturon flotando te podrias enganchar con el y perder unos segundos de oxigeno.

  • Muy buen punto con lo del cinturón flotando, zercosz.

    Conocía lo del martillo con cortador del cinturón (puedes ver una foto en la página enlazada como Más información), pero en el caso de caer al agua creo que es más importante saber el truco de recorrer todo el cinturón con la mano, ya que es más veloz. Sin duda, el cortador puede ser muy útil en otras circunstancias, por ejemplo al rescatar a alguien atrapado en un vehículo que se ha convertido en un amasijo de hierros y no es posible acceder a la hebilla (aunque recordad que, a no ser que haya peligro inminente de incendio, en estos casos es muy aconsejable esperar ayuda profesional para intentar rescatar a los ocupantes).