Claves que tienes que conocer antes de comprar la sillita de coche de tu hijo

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Tener un bebé es la mayor ilusión de la vida. Verlo como crece, da sus primeros pasitos y dice sus primeras palabras son detalles que un padre/madre no olvida jamás. Sin embargo, ninguno nacemos con un manual de instrucciones y en cuanto tenemos cualquier duda o notamos alguna anomalía en él, por muy leve que sea, nos causa una grave situación de estrés.

Una de esas dudas llega a los padres primerizos, cuando el niño debe viajar en el coche. Afortunadamente, mucho han cambiado los tiempos desde hace unas décadas hasta nuestros días en materia de seguridad. Hace no tanto tiempo, lo habitual era que los niños viajaran en los brazos de su papá/mamá durante los primeros meses. Más tarde, directamente iban solos en los asientos traseros sin ningún sistema de retención, ya que los coches, en muchos casos, no disponían ni de cinturones de seguridad en las plazas traseras.

En este contexto, los accidentes se cobraban un número más alto de víctimas infantiles, una verdadera tragedia. Pero afortunadamente como decíamos, tanto las leyes como nuestra mentalidad han cambiado mucho en estos años y ahora viajamos infinitamente más seguros que antes. Especialmente los más pequeños.

Hoy en día tenemos una amplia oferta de sillitas infantiles que se adaptan a todo tipo de alturas, pesos y coches. Por eso, te traemos este resumen sobre qué debes tener en cuenta a la hora de escoger el dispositivo de retención infantil. Pero primero debes saber en qué consiste el sistema ISOFIX.

¿En qué consiste el anclaje ISOFIX?

El sistema de anclaje ISOFIX es un mecanismo normalizado a nivel europeo que, además de ser muy seguro, facilita la colocación de la silla y evita tener que utilizar el cinturón de seguridad. Entre la base del asiento y el respaldo del mismo, se ubican una especie de ganchos anclados directamente a la carrocería del vehículo. En ellos, se fijan las patillas rígidas que incorporan las sillitas y basta con empujarlas hasta escuchar un “click”. La sillita ya está asegurada. Desde hace unos años, se viene añadiendo un tercer punto de sujeción para evitar que, en caso de colisión frontal, la sillita pivote hacia delante, mejorando aún más la seguridad. El más utilizado es una cinta que se amarra en la parte trasera del asiento o bien en alguna otra parte del maletero.

Una vez conocido en qué consiste el sistema ISOFIX, pasamos a ver qué tipo de silla, qué variables debemos considerar a la hora de adquirirla y qué debemos saber acerca de ellas.

Tipos de asientos infantiles

Lo primero que debemos tener en cuenta a la hora de comprar una silla para un bebé son los distintos tipos que existen. Cada tipo es específico para cada peso, aunque suelen estar clasificadas por edad. Éstas se dividen en varios grupos:

  • Grupo 0: Para bebés de hasta 10 kg de peso (hasta 9 meses de edad aproximadamente).
  • Grupo 0+: Complementa a la anterior y soporta hasta 13 kg (hasta 15 meses).
  • Grupo I: Ideal para niños de entre 9 y 18 kilos (desde 8 meses hasta 3 años)
  • Grupo II: Desarrollada para niños de entre 15 y 25 kg (de 3 a 7 años)
  • Grupo III: De 22 a 36 kg (desde los 6 hasta los 12 años)

También existen las sillas multigrupo, que abarcan un rango mayor, por ejemplo, los grupos II y III. Éstas resultan más económicas, ya que nos ahorran el cambio de una a otra cuando la primera se quede pequeña con el desembolso que ello supone.

En la red existen comparadores de sillitas que valoran la efectividad y la calidad de las distintas marcas y modelos como, por ejemplo, éste de la Fundación Mapfre que, además, permite comparar varios modelos a la vez.

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¿En qué más debemos fijarnos al comprar la sillita infantil?

Es fundamental que, en el momento de ir a comprarla a cualquier concesionario, tienda o superficie donde las comercialicen, nuestro hijo nos acompañe. ¿Por qué? Porque pasará muchas horas sentado en ella y se debe sentir cómodo. Si nos acompaña podremos sentarlo en ella y comprobar qué tal se siente. Piensa que si no se encuentra cómodo no querrá subirse en ella y tanto la operación de sentarlo correctamente como los viajes se pueden hacer muy pesados… Esto es especialmente importante desde la segunda silla.

Por otro lado, debemos comprobar que tenga una buena superficie lateral. Aparte de ser más cómoda para él en caso de que se duerma, si, por desgracia, sufrimos un accidente con golpe de costado, la protección para él será mucho mayor al evitar bruscas sacudidas.

¿Es recomendable adquirirlas de segunda mano?

La respuesta es clara. No. Comprar una silla usada a un desconocido es una opción que debes descartar. Aunque aparentemente pueda parecer que se encuentra en perfecto estado, si se ha visto sometida a un accidente es muy posible que internamente haya perdido sus cualidades, presentando alguna fisura en su estructura interna. De ser así, en caso de un nuevo accidente, no cumpliría correctamente con su función y tu hijo podría salir despedido.

Igualmente y por el mismo motivo, si sufres un accidente relativamente fuerte o la silla sufre una caída desde una altura elevada debes sustituirla.

¿Tienen garantía las sillitas infantiles?

Como todo producto comercializado en la UE, las sillas infantiles para los automóviles tienen una garantía mínima de dos años sin coste alguno para el cliente. El comercio está obligado a reembolsar el dinero, repararlo o sustituirlo de forma gratuita siempre y cuando se trate de un de defecto de fabricación.

Sin embargo debemos tener cuidado. Durante los seis primeros meses desde la compra de la silla, con mostrar al vendedor que es defectuoso o que no cumple con lo anunciado es suficiente. Después de los seis meses, el vendedor podría obligarnos a demostrar que el defecto del producto ya existía cuando nos lo entregó.

Por otro lado, dicha garantía no se aplicará si el desperfecto ha sido producido por un mal uso o colocación del asiento.

Legislación del uso de dispositivos de retención infantil

Es importante que conozcas la legislación sobre el uso de estos asientos específicos para los más pequeños. Hace unos meses hubo modificaciones para evitar que viajaran en el asiento del copiloto.

Todos los menores de edad con una estatura inferior a 1,35 metros deberán viajar en los asientos traseros con un sistema de retención infantil salvo en las siguientes circunstancias:

Sólo se podrá utilizar el asiento delantero derecho en el caso de que nuestro coche no disponga de asientos posteriores, si las plazas traseras están ocupadas por otros menores en sistemas de retención infantil o si no se puedan instalar estos sistemas en dichos asientos. En cualquier caso, si el niño viaja en el asiento delantero es obligatorio desconectar el airbag del acompañante y colocar la sillita mirando hacia atrás.

Por último, en este vídeo podrás orientarte más en torno a la clasificación de los sistemas de retención infantil:

 

Fotos | Halfpoint, SbytovaNM, FamVeld