Clases de educación vial para las personas mayores

Peaton

Según todos los estudios, tanto los niños como las personas mayores de 65 años son los usuarios de la vía que mayor número de atropellos sufren en las ciudades. Para los primeros, en casi todas las ciudades existen programas de Educación Vial en los colegios y en otros centros específicos en los que se les asiste y aconseja frente a los peligros. Sin embargo, nuestros mayores, no reciben esta formación.

Para ello, se ha iniciado una campaña específica para esta población en la ciudad de Gijón, similar a la experiencia que ya se ofrece en Zaragoza. Los Policías Locales ofrecerán clases de Educación Vial en los muchos centros de mayores de la ciudad, intentando concienciarles del riesgo que supone la ciudad y el tráfico en el día a día.

¿Cuáles son los riesgos que presenta esta población? Lo primero es la merma de sus facultades físicas, que le impiden mostrarse ágiles y con reflejos para salir airosos cuando se presenta un problema. Además, el descenso en su capacidad auditiva y ocular evita que puedan percibir correctamente las señales acústicas o luminosas que les puedan realizar un vehículo para evitar el atropello.

Otro factor de riesgo muy importante y difícil de corregir es su tendencia a cruzar por lugares incorrectos o de forma temeraria. A veces me parece que no son plenamente conscientes del peligro que entraña realizarlo fuera de las zonas reguladas para tal fin. Es como si circulasen ajenos a lo que les rodea, ensimismados en sus pensamientos.

Precisamente el miércoles pasado no vi por escasos segundos un accidente entre un peatón y un ciclomotor. La zona en la que se produjo (Puerta la Villa) es una zona con dos carriles para cada sentido separados por una mediana. Los vehículos que circulan en uno de los sentidos son detenidos por un semáforo pero el otro sentido queda abierto para los coches que salen de un cruce próximo.

En más de una y dos ocasiones, la gente tiene tendencia a cruzar al ver que los coches están detenidos sin darse cuenta que en ese instante en el que no hay circulación en el otro sentido, se está produciendo el cambio de un cruce a otro. Cuando el peatón decide cruzar, los automóviles ya se han abalanzado sobre él.

Por favor, tened mucho cuidado cuando no circuléis por las aceras. Es preferible esperar diez segundos pacientemente que, en el mejor de los casos, perder días en el hospital.

Vía | El Comercio Digital
Foto | E. Proimos