Cinco ocurrentes regalos de concienciación vial que nos han dejado los Reyes Magos

Vídeos de concienciación vial

Esta mañana miles de niños (y no tan niños) han buscado a su alrededor a la espera de encontrar un regalo que les hayan dejado los tres Reyes Magos. Melchor, Gaspar y Baltasar han colmado de felicidad a todos ellos con sus presentes. Y a mí me han dejado un regalo muy especial en mi Twitter: la Asociación DIA ha estado subiendo vídeos de concienciación vial a YouTube, por lo que he pasado un rato entretenido observándolos.

Algunos de ellos me han parecido especialmente interesantes, por lo que he pensado que podríamos echarles un vistazo entre todos, que la concienciación vial nunca está de más, y menos cuando la vemos a través de los ojos de otros países. Estos son los cinco regalos de concienciación vial que nos han dejado los Reyes Magos para vosotros.

No hay infracción menor yendo en moto

Pasar un semáforo en amarillo apurado, acelerar un poquito más de la cuenta, pegarse al coche de delante un pelín demasiado… En la moto, cualquier pequeña infracción puede convertirse en un gran problema. Tal y como dice uno de los rótulos, “ahora estás un poco muerto”. Es un spot de Sécurité routière que envía un mensaje claro y directo al conductor que se escuda en la excusa del “no hay para tanto” y le muestra las posibles consecuencias de su comportamiento sobre el asfalto.

Los 10 km/h de diferencia: vivir o morir

Otra campaña interesante. Esta nos llega desde Dinamarca a través del Consejo Danés para la Conducción Segura y nos muestra un aspecto de la velocidad que a menudo nos pasa desapercibido o subestimado: las diferencias de velocidad que percibimos como mínimas. Es fácil que nos ocurra, y las consecuencias pueden ser tan cruciales como la diferencia entre sobrevivir o morir cuando rondamos los límites que marca la Física para la conducción segura del vehículo.

Un par de copas vistas por las madres

A propósito del alcohol, este spot de la asociación Mothers Against Drunk Driving nos muestra la transformación de un coche en un arma cuando el conductor ha bebido… por mucho que a él le parezca que no hay para tanto. Ciertamente, no hace falta estar completamente borracho para dejar de ver parte de nuestro entorno, para experimentar exceso de confianza, para cometer ciertas torpezas con los mandos. Y este vídeo lo muestra con una metáfora muy visual.

Sin cinturón de seguridad: como caer de un quinto piso

Con un evidente regusto a la cabecera de la serie televisiva ‘Mad Men’, este spot de Road Safety Russia nos plasma de forma más que gráfica lo que sucede cuando el ocupante de un coche viaja sin cinturón de seguridad a 50 km/h y es como si cayera desde un quinto piso. Pues eso mismo, pero en imágenes en movimiento. Si tan habituados estamos a coger el coche sin ponernos el cinturón, ese es el riesgo cotidiano que estamos asumiendo.

El shock emocional hecho campaña de concienciación

Para este último vídeo hace falta una explicación previa, ya que no se trata de un spot sino de una pieza sobre una campaña ciertamente impresionante. La llevó a cabo en 2010 la agencia Ogilvy en Nueva Zelanda, y consistía en llegar hasta los aficionados a las carreras callejeras como sólo podían llegar: con un falso anuncio en el que se vendía un Subaru Impreza WRX STI… y con un impactante mensaje de contestador que dejó conmocionados a la mayoría de quienes se interesaron por el coche:

Hey, soy Jake. Siento no poder atenderte. Si llamas por lo del coche, sí, está a la venta. 8.000 dólares o así. Si te interesa, déjame un mensaje y ya te llamaré en cuanto pueda. Es un WRX STI de 2004 con cambio manual y tiene como 50.000 kilómetros. Lo he tenido unos seis meses. Lleva turbo, intercooler, Big Bore, suspensión totalmente ajustable… Y sí, es bastante rápido. Joder, si corre… Ni siquiera la vi. En un momento la tuve debajo del puto coche. Tenía 6 años, me cago en… Y la cara de su madre… Mira, em… si quieres dame tu oferta y la aceptaré. No puedo ver más este puto coche. Hagas lo que hagas con él, no conduzcas como yo.

Según explicaba The New Zealand Herald, un 70 % de los chicos y chicas que llamaron interesándose por el coche dejaron un mensaje sin una sola palabra, algunos duraban más de 20 segundos; un 5 % mostraron sus condolencias y pidieron que Jake les llamara; otro 5 % se resistieron a creer el mensaje; y un 20 % siguieron con la compra del coche sin prestar atención a la historia de Jake.

Y de propina… Richard

Acabo con una propina. Propongo un sexto vídeo que, además, es un documento que he pinchado cientos de veces en una aula, siempre previo aviso. Es la historia de mi amigo Richard, al que he visto morir muchas veces ya por un motivo tan absurdo como es ponerse a los mandos de un coche que lleva airbag sin abrocharse el cinturón. No lo incrusto aquí por ser algo duro de ver, pero lo enlazo porque entiendo que vale (mucho) la pena. En coche, el cinturón siempre abrochado. Siempre.

Vídeo | Asociación Víctimas Accidentes