Accidentes, consecuencia de velocidad y errores

Accidente de coche

A principios de esta semana, en un nuevo capítulo de nuestra particular tercera oportunidad, hablábamos del alcance por detrás debido a una velocidad inadecuada a las circunstancias o al trazado de la carretera. Por casualidad me encontré con el vídeo que podréis ver a continuación en el que varios factores influyen en que tenga lugar un siniestro. Muchas veces los accidentes son consecuencia de la velocidad y otros errores.

Esto me recuerda a su vez cuando hablaba en un artículo sobre el uso de prendas reflectantes en moto e intentar ser lo más visibles posibles. Mucha gente siempre respondía lo mismo: pero si es que no nos ven. Incorrecto, porque puede que no nos vean pero al menos que por nuestra parte hayamos hecho todo lo posible. Y es que dos no chocan si uno no quiere.

Como habréis podido ver, más allá del propio trasfondo del vídeo y sus consecuencias para los involucrados, el accidente se produce por una conducta inadecuada de ambos conductores. Por un lado, el primero se incorpora del STOP incorrectamente, no percatándose de que se aproximaba otro vehículo.

Pero este segundo vehículo lo hacía a una velocidad excesiva teniendo en cuenta que en su trayectoria podía cruzarse otro automóvil, como finalmente ocurrió. Con una velocidad más adecuada a las circunstancias, es decir, aproximándose al cruce con una mayor precaución y en estado de alerta ante los posibles errores de los demás, podrían haber evitado el accidente.

Alguna vez me han preguntado cuál es mi forma de afrontar la conducción diariamente cuando salto a carretera. Y esta depende del vehículo en el que me encuentre aunque la finalidad es la misma. Si estoy en el automóvil, mis pensamientos van enfocados a que el resto de conductores harán algo mal siempre que estoy cerca de ellos. Se saltarán un ceda el paso, el peatón se tirará a la calle sin mirar, el otro vehículo en la rotonda saldrá desde el carril interior o bien la hará “recortando”.

Ahora bien, si voy en moto llevo todo al extremo y literalmente estoy seguro de que el resto intenta acabar con mi vida. Algunos pensarán que es estresante, pero yo digo que es instinto de supervivencia. Si no analizamos constantemente lo que pasa a nuestro alrededor y nos ponemos en el peor caso, nunca estaremos preparados para intentar evitar un accidente que con este comportamiento, y con la experiencia, incluso seremos capaces de prever.

Un conductor no actúa por instinto, y las maniobras que hace incorrectas las hace por costumbre. Pero siempre deja algunos indicadores que podemos in aprendiendo con el tiempo. Su forma de colocarse en el carril, la forma de coger el volante antes de un giro, si nos ha visto o no por el retrovisor, etc. No es que ni mucho menos tengamos poderes sobrenaturales pero si podemos acabar desarrollando un sexto sentido que nos salve la vida, como si del sentido arácnido de Spiderman se tratara.

Foto | stupid.fotos

  • HijodeCain

    Con todo respeto, en su artículo se muestran muchos de los mensajes malintencionados que durante mucho tiempo han bombardeado a los usuarios de nuestros viarios.
    El gran coco de la velocidad ha sido utilizado durante años por nuestras autoridades para compensar su absoluta falta de consideración para nuestros intereses, convirtiendo la normativa viaria en un cuadro administrativo-sancionador.

    No es nuevo, cuando un vehículo traía de fábrica en su parte posterior el lema “Atención conductor: vehículo equipado con frenos de disco”, nuestros legisladores implementaron la reducción de 60 km/h a 50 km/h en las travesías y zonas urbanas.

    Usted establece, en relación con el video adjunto, que la responsabilidad del incidente, queda repartida entre el vehículo que no realiza correctamente el STOP y el vehículo que llega por la vía principal.
    De hecho asume que a menor velocidad el incidente podría haberse evitado. No es un concepto nuevo, como he comentado en el párrafo anterior y actualmente se denomina pacificación del tráfico. El problema, como en todos los lemas publicitarios, es el desarrollo del mismo, ¿hasta que punto debe reducirse la velocidad?

    Ofrezco un patrón lineal. Un vehículo a 100 Km/h se detiene en emergencia en 35 mts. Eso quiere decir que todo lo que suceda en esos 35 mts terminará en accidente. ¿ A cuanto tengo que reducir la velocidad para no atropellar a un peatón que me cruza entre dos furgonetas a tres metros de mi capó?
    Es una imprudencia del peatón, pero es mi culpa por no adecuar mi velocidad a esa posibilidad.

    La conducción defensiva es el otro patrón que usted defiende… de modo incorrecto, en mi modesta opinión. Cierto que las maniobras incorrectas se realizan por costumbre, pero es precisamente esa la batalla que debemos ganar. Conducir no es ir de A a B mientras pensamos que tenemos que hacer en B. Conducir es la tarea que debemos hacer entre A y B. El único modo de que los protagonistas del video cambien su desenlace es que el conductor del STOP realice correctamente su maniobra.

    Transitar por el viario es un concepto ABSOLUTAMENTE individualizado, donde cada elemento deber ser consecuente con sus actos, sin repartir la carga entre los demás. La suma de esas acciones individuales garantizan la Seguridad Vial de todos.
    Existe una frase popular o lema de origen ruso que define muy bien este concepto: Si todos barremos la puerta de nuestra casa, ¡que limpia estaría nuestra ciudad!

  • SHAMA YAULEMA

    HOLA
    FELICITACIONES POR SUS PUBLICACIONES QUE NOS PERMITE APRENDER ,
    POR FAVOR PODRIAN INDICARME
    CUAL ES LA FUERZA PARA FRACTURAR EL CRANEO HUMANO.

    • ADOLFO ZAPATA

      ESCINCREIBLE SU PAGINA PERO PODIAN DECIRME POR QUE LOS PERITOS NDE TRANSITO NO ESTUDIAN SU PAGINA