A veces por exceso, otras por defecto

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El artículo del lunes de Morrillu me viene al pelo. En él comentaba lo habitual de encontrarnos en nuestras carreteras con vehículos con más iluminación de la que requiere la situación. Pero a veces ocurre todo lo contrario. Unos pecan en el uso de las luces por exceso otros. por defecto. Este último caso es el que me tocó vivir a mi el pasado lunes.

Nos ponemos en situación. Puerto de montaña de la Cornisa Cantábrica. El clima no acompaña totalmente y pese a que la lluvia está presente, en cuanto comienzo a subir un poco, la niebla hace acto de aparición y como es habitual, al menos en el puerto de Los Tornos (entre Cantabria y Burgos) su densidad suele ser elevada.

En la subida me encuentro por delante de mi un coche que se está tomando las cosas con mucho calma, hacía bien, así que como la carretera no está para ningún tipo de florituras conviene quedarse resguardado tras él. Ya habrá un momento más propicio para adelantarle. Como ya he dicho la niebla es tan intensa que a duras penas se distingue el coche a más de 20 metros. Unos minitos después comienzan “las apariciones”. La primera fue de un camión ligero, más de 15 años a sus espaldas, con las luces de posición como único signo de señalización, las cuales tampoco se encontraban en plenitud de facultades. En este caso y dado que circulaba en sentido contrario el peligro es mínimo, quizás sea diferente para el coche que circulaba tras el.

Un poco más arriba y ya acercándome a la cumbre y en el mismo sentido en el que yo circulo, yo y mi compañero de subida nos encontramos con un pequeño tren de dos coches. Para mi sorpresa ninguno de los dos está circulando, ya no sin luces antiniebla traseras (que al menos uno de ellos las tenía ya que era un modelo como el mio) sino además lo hacían sin el alumbrado de corto alcance. Vamos que iban sin ninguna luz.

¿En qué cabeza entra olvidarse de algo tan básico como poner las luces en cuanto llega la niebla?¿En qué cabeza entra hacer 10 kilómetros de puerto con niebla sin ningún tipo de iluminación? Podriáis decir que eso es habitual (mal van las cosas si decimos esto alegremente), pero dado que el puerto en cuestión recibe una circulación escasa, seis coches en los 15 minutos que me llevó subir el puerto y de los cuales el 50% no contaba con la iluminación adecuada, los números son elevados. Lo peor, estos datos aunque fruto de la casualidad no están demasiado lejos de lo que nos encontramos en el día a día.

Una situación que se repite con demasiada frecuencia. Y eso me hace pensar, si eres de esos a los que se les olvida encender las luces cuando procede, porque no lo resuelves de la forma más sencilla. Al arrancar, enciende tus luces, así ya no se te podrán olvidar.

Foto | Flickr > Liarsenic

  • Tanto gilipollas… y tan pocas balas…

  • Pregunta curiosa. ¿Es ese tramo un punto negro? ¿Hay por un casual radar de control de velocidad a lo largo del mismo? ¿Hay previsto instalar alguno?

    Si la respuesta de las tres es negativa, entonces es que según la DGT todo es correcto y está en buenas condiciones. Porque claro, doy por hecho que si hubiera allí frecuentemente un par de parejas de la autoridad parando y extendiendo recetas a cada uno de estos, por arte de magia todo quisqui encendía las luces.

    Pero es obvio que como la educación brilla por su ausencia, y que los radares (único esfuerzo real de la DGT últimamente) tampoco evitan ni castigan estas CONDUCTAS TEMERARIAS AL VOLANTE, pues vemos por carretera lo que vemos. Es lo que tiene que el personal en los despachos sólo vean números…