¿Y si apagamos el móvil en el coche?

Sergio Marcus

20 mayo, 2008

El otro día me llegaba una nota de prensa de un estudio sobre hábitos de conducción realizado por Ipsos para la conocida empresa de manos libres Parrot. En resumen, había tres sentencias bien contundentes:

* El 76% de los conductores españoles reconoce que no apaga nunca su móvil cuando va en el coche.
* Un 51% declara que se estresa cuando busca su teléfono móvil mientras conduce.
* El 78% señala que estaría más relajado con un kit manos libres para el coche.

No pienso hacer una apología a la bondad de los sistemas de manos libres, sino que me gustaría quedarme un paso por detrás, y plantear la *problemática de los teléfonos móviles para todo aquel que, por lo que sea, ni dispone ni puede disponer de un sistema de manos libres* en el coche.

Seamos conscientes que la segunda causa de mortalidad en nuestro país son las distracciones al volante, y pese a que mucha gente se quede con la idea de que no se puede hablar por teléfono mientras se conduce, yo creo que *lo del uso del móvil en el coche va más allá del simple hecho de descolgar y hablar*. ¿O acaso no distrae (¡y de qué manera!) buscar el teléfono que está sonando para ver quién es, y llamar más tarde?

Creo que el espíritu de la norma no es buscar el móvil, ver quién es, y colgar. En esa sucesión de acciones, puede llegar el despiste que acaba en accidente. Para mí sólo hay dos estrategias posibles: la primera, *dejar que el móvil suene todo lo que quiera*. Cuando me pare, ya miraré quién era y le devolveré la llamada. La segunda es, directamente, y para evitar un estrés innecesario, *apagar nuestro inseparable móvil mientras conduzcamos*.

Y sobre todo, si somos de los que no podemos dejar de saber quién nos está llamando, y aunque no vayamos a descolgar el móvil, sabemos que lo cogeremos para ver quién llama, no estaría mal colocar el móvil a mano nada más subirse al coche. Pero insisto, *creo que «pasar» del móvil es la mejor estrategia al volante*, sea ignorándolo, apagándolo o metiéndolo en el maletero para evitar tentaciones.

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