Y las restricciones sobre los turismos, ¿para cuándo?

Josep Camós

22 diciembre, 2007

Días atrás hablábamos del permiso de motos por etapas diseñado por el Gobierno para limitar el acceso de los conductores noveles a motos de alta cilindrada. La idea es que cuando un conductor obtiene su permiso necesita un cierto tiempo de adaptación antes de conducir motos con una gran desproporción entre potencia y peso.

Sin embargo, esa previsión en nombre de la seguridad no se ha contemplado todavía con el uso de determinados turismos que si en manos de un conductor experimentado pueden resultar una arma mortal cuando son llevados por un conductor novel se convierten en una verdadera ruleta rusa sobre ruedas.

No se trata ya de un problema relacionado con la velocidad que puedan alcanzar estos vehículos, que también, sino de la relación entre la potencia y el peso de la máquina, más que nada porque una aceleración brusca con un coche así puede acabar fácilmente en un siniestro aunque sea a 50 Km/h en una vía urbana. Y es que no siempre es necesario viajar a toda velocidad para cambiar de suerte en un instante.

Por ahora, que sepamos, no se ha hablado de limitar el acceso de los conductores principiantes a este tipo de vehículos. Sin embargo, no parece coherente que se regule el sector de la motocicleta y se olvide el del turismo cuando es el turismo el vehículo más presente no ya en el parque de vehículos sino en toda estadística sobre la siniestralidad de la carretera.

En cualquier caso, no está claro qué criterios deberían observarse para establecer un permiso de turismos por etapas, pero no estaría de más que llegado el momento se evitara caer en los errores que se han cometido con las motos, donde se equipara cilindrada con potencia y edad física con madurez del conductor. Veremos qué pasa, si es que pasa algo.

Foto | Josep Camós

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