Por cada víctima de tráfico hay otras 4 que sufren su ausencia

Jaime Ramos

13 noviembre, 2020

El tercer domingo de noviembre tiene un hueco especial en el calendario. Este día, que este año coincide con el 15 de noviembre, se conmemora el Día Mundial en Recuerdo de las Víctimas de Accidentes de Tráfico. La cita no solo sirve para honrar la memoria de los fallecidos y reclamar el apoyo debido a los lesionados. El concepto de víctimas de tráfico es amplío y, por desgracia, se extiende a todos aquellos cuyas vidas se ven afectadas tras un siniestro.

La iniciativa posee trascendencia internacional, impulsada directamente por la Organización Mundial de las Naciones Unidas (ONU) desde 2005. Con todo, el nacimiento de esta cita es anterior a esa fecha. Fue la organización benéfica RoadPeace la que inició el Día Mundial de las Víctimas de Tráfico en 1993. En la actualidad, tanto la OMS como Grupo de Colaboración de las Naciones Unidas para la Seguridad Vial instan a autoridades e instituciones a la celebración del día.

No todas las víctimas aparecen en las estadísticas

La Fundación MAPFRE, en su trabajo de apoyo a todas las víctimas, nos recuerda que las víctimas de tráfico no son solo aquellos fallecidos o heridos que se publican en la estadística: «Las víctimas de un accidente también son las personas que han perdido a sus seres queridos. Ellas saben mejor que nadie que las decisiones que tomas al volante no te afectan solo a ti».

«Este año nos unimos al especial reconocimiento a las fuerzas de seguridad, bomberos y sanitarios que dedican su día a día a que no haya más víctimas». La Fundación MAPFRE aprovecha el Día Mundial en Recuerdo de las Víctimas de Accidentes de Tráfico para reconocer la labor de estos profesionales y despertar la conciencia social de lo que supone un siniestro vial. El siguiente vídeo descubre cuatro testimonios de víctimas:

Según confirma otra estadística, mucho menos conocida, por cada persona que pierde la vida en la carretera, otras cuatro sufren su ausencia. Si tenemos en cuenta que en España, fallecieron por siniestro vial 1.098 personas en 2019, los números cuentan que, al menos 4.400 personas se vieron de lleno afectadas por la tragedia.

El golpe que esto supone conlleva consecuencias psicológicas, jurídicas y sociales. Existen una gran mayoría de ocasiones en los que son los allegados los que asumen la responsabilidad de iniciar procedimientos judiciales muy dolorosos, y más por el contexto en el que se produce. Es en estos momentos cuando la sociedad y las administraciones han de implicarse de lleno con una labor facilitadora.

Se trata de una asignatura pendiente en muchos aspectos. Por ejemplo, existen ayuntamientos que cobran a las víctimas entre 147 y 300 euros por facilitar los informes con la información oficial básica necesaria en los procedimientos. Otros ámbitos en los que las asociaciones de víctimas reclaman mejoras son el de solventar la parcialidad de los forenses o el endurecimiento de las penas.

¿Qué vamos a hacer ahora?

victimas de trafico

Poco después de que yo cumpliera los siete años, mis padres me llevaron, como siempre, a pasar la Navidades con mi abuela en Noruega. Y allí fue donde, yendo mi padre, mi madre y yo por una carretera al norte de Oslo, con un tiempo helado, nuestro coche patinó y cayó dando vueltas por un barranco rocoso. Mis padres se mataron. Yo iba bien sujeto en el asiento de atrás y sólo recibí un corte en la frente.

No hablaré de los horrores de aquella espantosa tarde. Todavía me estremezco cuando pienso en ella. Yo acabé, como es natural, en casa de mi abuela, con sus brazos rodeándome y estrechándome, y los dos nos pasamos la noche entera llorando.

—¿Qué vamos a hacer ahora? —le pregunté entre lágrimas.

Aunque no se trata de un testimonio «real», este fragmento literario de Roald Dahl se atreve con el interrogante clave que ha sido y sigue siendo en muchas ocasiones, tabú en nuestra sociedad. La imprevisibilidad y el trauma que sufren los afectados como víctimas de tráfico no tiene apenas cabida en la palestra pública. Según la Fundación AVATA de ayuda al accidentado:

La inminencia del accidente de tráfico hace difícil encajar sus consecuencias, vemos como de la noche a la mañana ha cambiado nuestra vida, y tenemos que asumir esa situación sin tiempo para asimilarla, sin despedidas (…)

Añaden que la situación tiende a agravarse si los lesionado o fallecidos son menores. Una realidad que se da más de lo que podría parecer. Según las cifras publicadas por la Comisión Europea, «el 13 % de los fallecidos en las carreteras de la Unión tienen edades comprendidas entre los 18 y los 25 años, cuando solo el 8 % de la población pertenece a este grupo de edad. Esto significa que el nivel de probabilidad de que los jóvenes se vean envueltos en accidentes de tráfico mortales es desproporcionadamente más elevado».

En las conclusiones de un estudio en la materia elaborado en 2011, la coordinadora a nivel europeo de FEVR (European Federation of Road Traffic Victims), Brigitte Chaudhry, explicaba que no solo es la víctima la que sufre las consecuencias del siniestro. «Las emociones negativas afectan, como es obvio, a la persona en cuestión. Sin embargo, nuestro estudio demuestra que las familias a menudo presentan un sufrimiento psicológico más pronunciado que la víctima».

¿Cómo puede ayudar la sociedad?

víctimas de tráfico

El Estudio de Secuelas Psicológicas y Sociales en Familiares de Fallecidos a Causa de un Accidente o Hecho Traumático de la Asociación Estatal de Víctimas de Accidentes DIA aborda de forma directa la compleja perspectiva psicológica.

Sus conclusiones son claras. Ven imprescindibles «la creación de programas integrales de intervención psico-social para familiares de fallecidos por accidente o muerte repentina (…). Si se alcanza a adquirir la coherencia y los recursos necesarios para llevarlo a cabo se cubrirá un plano que actualmente necesita mayor inversión y ampliación ya que la sociedad así lo requiere».

Queda patente la necesidad de dedicar más recursos para el apoyo psicológico a las víctimas. Hasta no hace tanto, uno de los principales obstáculos era el desconocimiento o no reconocimiento de que el sufrimiento en muchos casos se traduce en una dolencia psíquica.

Una realidad que asumían y en silencio muchas víctimas como una carga a la que la sociedad no debería ser ajena. El informe de la asociación DIA utiliza el llamado Inventario de síntomas SCL-90-R de L. Derogatis como instrumento para identificar y mediar cuándo y cómo es preciso una intervención psicológica profesional y externa.

Se trata de un cuestionario de 90 puntos para detectar la sintomatología asociada a nueve dimensiones:

1. Somatizaciones (SOM).
2. Obsesiones y compulsiones (OBS).
3. Sensitividad interpersonal (SI).
4. Depresión (DEP).
5. Ansiedad (ANS).
6. Hostilidad (HOS).
7. Ansiedad fóbica (FOB).
8. Ideación paranoide (PAR).
9. Psicoticismo (PSIC).

víctimas de tráfico

Aparte de esto, incorpora una escala adicional con siete síntomas con otras situaciones con relevancia clínica:

19. Poco apetito.
44. Problemas para dormir.
59. Pensamientos acerca de la muerte o el morirse.
60. Comer en exceso.
64. Despertarse muy temprano.
66. Sueño intranquilo.
89. Sentimientos de culpa.

La complejidad surge, como se puede comprobar, de la gran cantidad de síntomas derivados y de cómo interactúan entre ellos. Desde DIA lo ilustran señalando que en algunas ocasiones, una dolencia física puede venir causada por el daño psicológico y, aunque la primera se remedie, pueden seguir persistiendo otras secuelas a otros niveles.

«No permitas que esta historia se repita»

La complejidad de la sintomatología de las víctimas requiere, como hemos visto, de una intervención profesional certera. El Día Mundial de las Víctimas de Tráfico ha de servir para dar a conocer esta realidad y, al mismo tiempo, trabajar para erradicar el 100% de los siniestros viales.

Como nos recuerda uno de los testimonios del vídeo publicado por la Fundación MAPFRE, no hemos de permitir «que esta historia se repita». Existe margen para prevenir el sufrimiento fomentando los instrumentos que hagan posible el Objetivo Cero. Y es que no existe muerte vial que resulte aceptable.

En Circula Seguro | “La carretera tiene historias”: en qué se inspira el lema del Día Mundial de Víctimas de tráfico

Imágenes | iStock/KatarzynaBialasiewicz, iStock/nastenkapeka, iStock/Motortion, iStock/Kalulu, iStock/gorodenkoff e iStock/kieferpix

--

Una iniciativa de: