Volver a usar el coche tras un largo periodo de inactividad: los coches también necesitan cuidados

Redacción Circula Seguro

18 mayo, 2021

La pandemia ha cambiado enormemente los hábitos de movilidad. Ya sea por los periodos de confinamiento, las cuarentenas, o por las clases online y el teletrabajo, lo cierto es que el uso del vehículo privado ha descendido notablemente en el último año. Ahora, después del estado de alarma, se espera que la movilidad por carretera remonte el vuelo.

Efectos de la reducción de la movilidad

Al igual que la falta de actividad física se traduce en problemas de salud para nuestro organismo, la inactividad de un vehículo estacionado durante un tiempo prolongado puede pasar factura a su funcionamiento.

Por ello, te ofrecemos una lista con los principales puntos a chequear en un vehículo que ha pasado una temporada larga sin uso.

  • Neumáticos. Los neumáticos de un coche parado pierden presión y pueden deformarse. Por ello, si no has movido mucho tu coche durante más de un mes es importante que compruebes cómo están. Recuerda: ¡comprueba la presión siempre en frío! Y observa que no presenten cortes, abultamientos o desgaste irregular.
  • Batería. Tras el largo confinamiento de 2020, muchos coches se negaron a arrancar. La batería convencional de 12v fue uno de los elementos que más sufrió en los vehículos parados. Por ello, es importante comprobar, tras mucho tiempo sin uso, en qué condiciones está. Por cierto, este consejo también afecta a los coches híbridos y eléctricos.
  • Aceite y otros líquidos. Después de un periodo prolongado de inactividad es primordial comprobar que el aceite, el refrigerante y los líquidos de frenos y de la dirección asistida están en buenas condiciones y en el nivel correcto. Los niveles son fáciles de comprobar, pero quizá sea necesario pasar por un taller especializado para asegurarnos de que todo está en orden.
  • Frenos, dirección y amortiguación. Para revisar estos vitales elementos sí que es necesario visitar un centro especializado, ya que por nuestros propios medios no podremos hacer más que una inspección visual.
  • Aire acondicionado. Este sistema tiene elementos que precisan que circule el gas que enfría para mantenerse en buenas condiciones de funcionamiento. En general, es conveniente que pongamos en marcha el aire acondicionado varias veces al mes durante unos minutos para un buen mantenimiento. Ahora que se acerca el buen tiempo y el calor te recomendamos que lo revises bien antes de que descubras demasiado tarde que no funciona.
  • Escobillas y líquido limpiaparabrisas. Sólo nos acordamos de estos elementos cuando llueve o cuando el cristal está muy sucio, pero son muy importantes para la seguridad en la conducción. Las escobillas, por norma general, hay que cambiarlas todos los años; y con el líquido limpiaparabrisas hay que vigilar el nivel a menudo y asegurarse de que tiene protección anticongelante para los meses más fríos del año.
  • Luces y alumbrado. Para ver bien y ser visto, especialmente por la noche y en circunstancias climáticas adversas, es necesario que todas las luces del vehículo funcionen correctamente. No te olvides de la luz de la matrícula, también es importante.

Después de estar mucho tiempo parado, cuando llegue el momento de arrancar el coche te recomendamos…:

  • Deja que se caliente durante unos minutos antes de mover el vehículo.
  • Una vez en marcha, circula con suavidad durante los primeros kilómetros y vigila que no hay ruidos extraños, fugas de ningún tipo, y que no sale humo extraño por el escape.
  • Si todo está en orden, una vez que el motor haya alcanzado su temperatura de funcionamiento podrás circular con normalidad.

Teniendo en cuenta estos sencillos consejos evitarás costosas averías y circularás con mayor seguridad.

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