Una nueva propuesta: la formación de andar por casa

Josep Camós

14 septiembre, 2007

Pere Navarro nos ha sorprendido con su última propuesta para mejorar la formación de los nuevos conductores. La DGT está estudiando poner a los jóvenes de 17 años a conducir por nuestras carreteras sin haber obtenido carné alguno, siempre que lleven encima 20 prácticas de autoescuela y les acompañe un conductor que tenga cinco años de experiencia y todos los puntos en la cartera.

Según el responsable de Tráfico este método de enseñanza/aprendizaje, que «se está abriendo en Europa con buenos resultados», contribuirá a la reducción de la siniestralidad entre conductores jóvenes e inexpertos.

Resulta curioso que la DGT desee que a medio proceso formativo el alumno se separe de su profesor y se ponga a conducir de la mano de su padre. Justo cuando una persona necesita una absoluta regularidad para afianzar los conocimientos adquiridos, le cambiamos el coche, el profesor y el sistema: de unas clases estructuradas y organizadas a la improvisación de la persona más bienintencionada del mundo, pero no siempre suficientemente preparada. Cualquier pedagogo lo encontraría chocante.

Por otra parte, será interesante ver qué buenos consejos es capaz de dar un conductor que no se ha reciclado en la vida, que durante años ha renovado su permiso de conducir de forma automática y que quizá conserva los puntos porque tiene el coche muerto de asco en el garaje o, peor, porque nadie lo ha parado nunca por la carretera mientras hacía una de esas majaderías que los radares no detectan y que la Guardia Civil no denuncia ni sanciona porque no siempre puede.

Pero si está funcionando en Europa, ¿no puede servir ese modelo para España? Quizá sería conveniente aclarar que cuando Navarro habla de Europa se refiere a los países escandinavos, donde el ciudadano medio respeta todas y cada una de las normas del juego sin rechistar entre otras cosas porque conoce las leyes, que para algo se recicla periódicamente. En España somos de otra pasta. Nuestro estilo es… más libre. Por algo en el escudo de nuestro país pone «Plus ultra», porque más allá de lo que diga la Ley a nosotros nos va el rollo transgresor.

Vía | lne.es

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