Un sistema de retención infantil en el propio asiento del coche

Esteban Viso

27 marzo, 2013

Las ideas mueven al mundo, pero no antes de transformarse en sentimientos. Gustave Le Bon dijo esto, y no le falta razón. En el terreno de los sistemas de retención infantil tenemos hoy en día multitud de propuestas que dan lugar a una serie de modelos de capazos y sillas clasificados por edades y pesos de los niños. Sabemos de la importancia de que cada niño circule en un asiento acorde con sus características y que los proteja completamente ante cualquier incidente.

Sin embargo, una pregunta nos puede asaltar (y con razón): ¿son los SRI actuales la única forma de proteger a los más pequeños en un coche? La respuesta a esa pregunta y la creatividad dan lugar a inventos curiosos y que tienen su particular atractivo, como es el caso del invento de Juan Manuel Rodrigo Pereña, de 40 años y vecino de Tudela del Duero, en Valladolid. Este hombre ha ideado una solución para transformar un asiento convencional en un SRI «configurable», de forma que se adapte a la edad y dimensiones de los niños.

Entramos de lleno en un tema sensible. Primero, porque si la idea nos parece buena, debemos asegurarnos de que realmente sea un sistema seguro y, posteriormente, convencernos de que es realmente más seguro que los SRI disponibles en la actualidad. No voy a dudar del alcance de la idea, no es mi intención, pero sí que quiero introducir el debate. Realmente, ¿los SRI disponibles son lo mejor para la seguridad de los niños?

El sistema funciona como sigue, y cito textualmente del blog ¡Eureka!, que es donde encontramos descrito el sistema:

Se trata de un asiento convencional de cualquier tipo de vehículo que se puede transformar en capazo o silla de retención infantil de todos los grupos y edades para permitir el transporte de cualquier pasajero independientemente de su edad y sin la necesidad de utilizar aparatos externos que no pertenecen a la propia estructura del vehículo.

Como digo, la idea es buena, se pretende utilizar la estructura del vehículo para proteger a los más pequeños, y eso es positivo. Otra cosa es demostrar que el sistema es más seguro que los SRI actuales, puesto que para probarlo es necesario realizar tests de seguridad exhaustivos… y para eso se necesita la financiación suficiente para tener un prototipo, pasar todos los controles de calidad, utilizar crash test dummies…

Lo que más me motiva de este proyecto es que se cuestiona lo que a veces damos por sentado. Si es cierto que la mejor solución son los SRI, una comparación con cualquier nuevo sistema debería saldarse con una victoria absoluta para los primeros. Si no, es bueno que existan ideas originales como esta, ideas que podemos tener cualquiera de nosotros para mejorar cualquier aspecto de nuestras vidas, en este caso, la seguridad de los más pequeños en el coche.

Si nos fijamos, la motivación es idéntica a la de los SRI: proporcionar a los niños de diferentes edades la protección necesaria en caso de accidente. El plus de la modularidad, de la posibilidad de configurar el invento de forma que se adapta a las diferentes edades y dimensiones de los pequeños, hace que la idea sea redonda. Simplemente tendríamos un asiento especial que se configuraría según el pasajero, sin que ello menoscabe la seguridad del mismo.

Me parece que es una idea digna de seguimiento, si bien además me encantaría conocer los detalles más técnicos y, sobre todo, conocer cómo resistiría los tests de seguridad propios de este tipo de sistemas de seguridad.

Vía | Eureka

En Circula Seguro:

--

Una iniciativa de: