Tesla Dojo, una red neuronal para hacer más segura la conducción semi-autónoma

Jaime Ramos

3 septiembre, 2020

Tesla es uno de los fabricantes que más destaca dentro del panorama de la automoción en los últimos años y no solo por impulsar la movilidad 100% eléctrica. Dentro de sus principales objetivos, está el de adelantar la conducción autónoma. Para ello, la compañía ha anunciado que trabaja en un proyecto de red neuronal llamado Tesla Dojo.

Comprender el potencial de estos avances pasa por encajar la relación entre la seguridad vial y el coche autónomo con, a su vez, la aplicación de redes neuronales.

Tesla Dojo es una red neuronal, ¿qué es una red neuronal?

Super ordenador

Las redes neuronales artificiales son un concepto que vio la luz gracias al desarrollo de la robótica y la inteligencia artificial. Como apuntan desde el portal Xataka:

Han ido moviéndose para tener un foco en matemáticas y estadística. Se basan en una idea sencilla: dados unos parámetros hay una forma de combinarlos para predecir un cierto resultado.

Un modelo con una funcionalidad muy clara: procesar ingentes cantidades de información. De este modo, los elementos interconectados de un sistema como el denominado Dojo de Tesla serían capaces de aprender de la información con la que se les alimenta.

Se trata de un ámbito del Big Data que comparte mucho con la seguridad vial predictiva, o lo que es lo mismo, cómo predecir de forma certera un accidente antes de que se produzca. Aunque parece la premisa argumental de una novela de ciencia ficción, una de las aplicaciones actuales que más encajan para las redes neuronales es el de la conducción autónoma.

Una carretera virtual a modo de atajo

waymo

Esta solución tecnológica puede contribuir a acelerar el camino hacia la conducción autónoma. A modo de metáfora, el modelo informático que montarán los coches del futuro puede ensayar y aprender en una carretera virtual, lejos de cualquier riesgo añadido o limitaciones espaciales y temporales.

Las compañías tecnologías llevan años probando y haciendo kilómetros a sus diferentes tecnologías en condiciones de conducción real. Waymo, proyecto con el que Google pretende alcanzar su coche autónomo, lleva recorridos más de 32 millones de kilómetros. De hecho, algunos puntos del globo, como el estado de Florida, facilitan este tipo de pruebas para las compañías tecnológicas.

Al igual que Tesla, es más que probable que Google cuente con su propia red neuronal (o tecnología análoga) hacia la que se esté canalizando toda la información de sus sistemas de conducción autónoma. La diferencia con Tesla es que esta última compañía ha decidido hacer público que está trabajando en este campo.

¿Qué es lo que sabemos de Tesla Dojo?

La noticia que involucra a Tesla se conoció, como en tantas informaciones relacionadas con esta compañía, gracias a la red social Twitter. El CEO de Tesla, Elon Musk, se encargó de promocionar esta última innovación:

Musk señalaba en agosto que poseían un proyecto «secreto» llamado Dojo (el nombre se refiere a un lugar de meditación Zen propio de la religión budista y las artes marciales) consistente en un súper-ordenador de entrenamiento. Este podrá de forma independiente y sin supervisión humana extrapolar billones de situaciones de conducción a través del vídeo.

Por tanto, una red neuronal como Dojo ayudaría a los sistemas autónomos de Tesla a realizar prácticas, a modo de auto-escuela virtual para sus coches. Un aprendizaje fundamental para poder salvar los no muchos escollos que presenta la conducción autónoma.

Las dudas de la conducción semi-autónoma

Uno de los obstáculos más nombrado tiene que ver con los riesgos asociados a los niveles intermedios de conducción autónoma. ¿Tiene sentido desarrollar una tecnología que reducirá casi a cero los accidentes si en el camino supone un riesgo para la seguridad vial?

Esto es lo que se pretende evitar desde las compañías involucradas, Tesla entre ellas. Es también un motivo por el que otras tantas se curan de mencionar que sus modelos son o serán capaces de conducirse por sí solos.

Para entender los riesgos hay que situarse en los seis niveles de conducción autónoma. Los expertos coinciden en que la imprescindible supervisión humana que requieren las etapas intermedias acarreará un peligro añadido. Si redes neuronales como Dojo consiguen acelerar el aprendizaje y entrenamiento de los sistemas autónomos, estas fases más peliagudas podrían reducirse en el tiempo.

Tesla tiene previsto introducir el nivel 4 este año

tesla dojo

A principios de la primavera de 2019 supimos que Tesla estaría en disposición de introducir el nivel 4 de conducción autónoma durante este mismo año. Un logro mayúsculo que implica que el vehículo no necesitará la intervención humana en ningún momento, siendo capaz de desenvolverse en la circulación por sí solo.

Conocido como Autopilot 3.0 o FSD, el fabricante piensa introducirlo a finales de este año. De hecho, el hardware que lo posibilita viene instalado de serie en todos los modelos producidos en la actualidad por el fabricante. Restaría su habilitación final.

De este modo, Tesla cuenta con dos vías de desarrollo de la conducción autónoma. La primera consiste en esta última innovación, un piloto automático capaz de lidiar por sí mismo semáforos, pasos de cebra o identificar las señales (aunque es conocido que, hasta la fecha, el piloto automático de Tesla sigue teniendo problemas con algunos tipos de intersecciones y, sobre todo, con las rotondas).

La segunda vía sería la última que hemos sabido: Dojo, una red neuronal en la que los sistemas autónomos de Tesla se perfeccionarán. Añade un capítulo más del interesante camino para avanzar hacia el coche autónomo y, asociado a este, la casi extinción tecnológica de los siniestros viales.

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Imágenes | iStock/Andrei Stanescu, iStock/Nobi_Prizue, iStock/objectifphoto, iStock/Dennis Pentek

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