Artículos etiquetados como Actitudes frente a la conduccion

El efecto mirón y sus consecuencias mientras se conduce

peligro alcances

Hace unos días pude presenciar dos siniestros de tráfico de iguales características. Por el tipo de vía y tramo por el que circulaba son las colisiones por alcance las que sin venir a cuento, se producen. Me refiero al carril izquierdo de una autovía; un carril, que si se utiliza para otra cosa distinta al adelantamiento es aventurarse sin condiciones a otro tipo de riesgos como son, en el mejor de los casos, las bruscas reducciones de velocidad de los vehículos que deciden ir por dicho carril.

Volviendo a los dos siniestros, uno de ellos ya se había producido por encontrarse los vehículos accidentados en el arcén derecho; el otro, se produjo en el dichoso carril izquierdo y a la altura del primero. Pues bien, estoy seguro de que la curiosidad de algunos conductores, tras aminorar la velocidad de sus vehículos, para observar a su derecha lo ocurrido fue el origen del segundo e inesperado incidente. El efecto mirón, al volante, es como desatender por un instante lo que tenemos delante.

Afortunadamente sólo hubo lesiones leves y daños materiales pero teniendo en cuenta la proximidad del personal de la Guardia Civil de Tráfico, operarios de señalización, limpieza, mantenimiento y grúas, la cosa pudo haber terminado peor.

Leer más…

¿Conducimos de acuerdo con nuestro aspecto físico?

Conductor

Me ha llamado la atención la existencia de este post en el blog de Pedro Arnella, conocido formador de conducción avanzada que lleva casi treinta años trabajando en ese sector. El caso es que Arnella habla del carácter corporal del conductor, y se remite a los estudios del japonés Aruchika Noguchi denominado Taiheki, 体癖, que puede traducirse por “el hábito del cuerpo”, donde explica cómo el cuerpo condiciona la forma de comportarnos.

Siguiendo esta referencia, resulta que las personas que físicamente comparten parecido presentan un comportamiento también similar. Durante años, Arnella estuvo estudiando esta tesis y la vinculó al mundo de la psicología de la conducción, realizando una clasificación en cinco tipos de conductores que se manifiestan de diez formas diferentes.

Leer más…

¿Cómo me lo quito de detrás?

La ausencia de distancia de seguridad por detrás puede llevar a situaciones algo embarazosas...

Recuerdo que en los tiempos en que era un novato, e incluso antes en prácticas, una de las cosas que más nervioso me ponía era ver algo demasiado grande por el retrovisor. Sobre todo, porque a menudo el tamaño aparente en el espejito no está relacionado con el tamaño físico de mi perseguidor, sino por la ausencia de la apropiada distancia de seguridad.

Con el tiempo, los kilómetros y la eterna presencia de chupa culos tras de mi, en cierta medida me he acostumbrado, aunque odie decirlo. Sigue siendo una situación bastante delicada, pero ahora la sorteo con mayor tranquilidad. Sin esa sensación de angustia, que por otra parte sólo podía ser mala consejera.

Muy desde el principio descarté la opción de intentar distanciar a mi perseguidor utilizando la táctica de dar toquecitos al freno, lo suficiente para que se encienda la luz de freno y asuste al perseguidor, pero sin llegar a perder velocidad real. He escuchado y leído acerca de este modus operandi en diversas ocasiones, pero como digo la descarté porque me parece que hay demasiadas cosas que podrían ir mal.

Leer más…

La distracción, el estrés y el factor emocional, a estudio

Circulación de vehículos

Circular con un vehículo es, desde un punto de vista psicológico, una actividad compleja en la que el conductor va observando, analizando la información que recibe, comparándola con sus conocimientos, tomando una decisión y ejecutándola de forma segura en un tiempo mínimo. Y eso es así de forma reiterada durante toda la actividad, desde que iniciamos la marcha hasta que detenemos el vehículo. Por eso una distracción puede hacernos perder la concentración necesaria para realizar todo este proceso.

Ahora se está intentando hilar más fino en la investigación de todo este proceso, por lo que dos grupos de trabajo de la Facultad de Psicología de la Universidad de Granada están determinando qué factores emocionales intervienen en la toma de decisiones del conductor ante una situación de riesgo, y lo están estudiando con unos simuladores de motos con los que se han recreado situaciones críticas de tráfico para evaluar las respuestas de los participantes.

Leer más…

Presión de grupo y seguridad vial: un particular caso (y 2)

Un grupo de amigos bien avenidos, presionándose mutuamente las espaldas

Hace unos días empezamos a ver la apasionante historia de Escargot, una de nuestras lectoras más activas. Conductora con más de una década de experiencia, siempre se había caracterizado por respetar de forma escrupulosa los límites de velocidad. Hasta que un encontronazo con un agente de la ley y los comentarios impertinentes de un grupo de compañeros con quien suele compartir coche le hicieron dudar de sus principios.

Habíamos dejado la historia poco después de que nuestra protagonista tuviera una conversación cara a cara con un experimentado superador de límites. La conversación, junto con algunas experiencias anteriores, hicieron mella en el credo vial de nuestra heroína (sin segundas…). Pero la cosa no acaba aquí, en el sistema rotatorio, no pasó mucho tiempo hasta que tuviera que volver a tomar el volante.

Leer más…

Presión de grupo y seguridad vial: un particular caso (1)

Un grupo

Hace justo una semana hablábamos de la tendencia a auto-justificarnos, y las más inverosímiles excusas que solemos montarnos. Escargot, una de nuestras lectoras más activas, tuvo a bien compartir su excusa: «Si no lo hago, mis compañeros me pintarán el coche de amarillo».

A la par que impactante, es una frase que deja entrever el típico caso de presión de grupo. En Circula seguro siempre hemos dicho que la conducción es un hecho social. Pero normalmente nos referimos a la relación entre los diferentes vehículos que transitan por la misma carretera al mismo tiempo.

No obstante, no es menos cierto que en el interior de cada vehículo existen relaciones sociales entre los diferentes individuos que viajan a bordo. Y, como animales sociales que somos, dichas relaciones afectan a absolutamente todo lo que hacemos. Incluso a nuestra actitud al volante.

Leer más…

Un profe, un poli, un galeno

Pirámide de la seguridad vial

A veces la vida nos asesta un tremendo mazazo que nos desvencija por completo y le da la vuelta a todo nuestro mundo. Tras ese instante que lo cambia todo pasamos de la confianza y la tranquilidad de vivir una vida normal al máximo desasosiego, a la máxima confusión. Pasamos de un momento de euforia desatada a la tristeza infinita, de la alegría que nos llena al dolor, al vacío. “Ha habido un accidente” es la frase que lo cambia todo.

Sin embargo, no toda la siniestralidad vial sucede de una manera tan imprevista. No todas las colisiones son huérfanas de simiente. No todos los choques llegan sin haber avisado, y mucho, durante días, semanas, meses… e incluso años. Aunque la carretera no nos brinda una segunda oportunidad, en ocasiones, y antes que se produzca el siniestro, vemos indicios que a todas luces nos anticipan lo que un día u otro llegará para cambiarlo todo. Evitar caer en el triángulo de la siniestralidad vial consiste en identificar esos indicios y poner en marcha las medidas preventivas necesarias.

Hoy vamos a hablar, durante un buen rato, de Eva. ¿Os apetece conocerla?

Leer más…

La paradoja del (pre) conductor ya sensibilizado

Autoescuela Miguel

Tú preguntas a tus alumnos por sus ideas preconcebidas sobre el factor de riesgo que vas a trabajar, luego les das información pura y llana, más tarde les dejas explicar cuáles son sus hábitos, después les muestras el testimonio de una persona que explica en primera persona las consecuencias de ese factor de riesgo y tras el shock emocional dejas que tus alumnos asuman un compromiso de cambio en sus comportamientos, comprobando finalmente los logros de la sesión.

Esa es la estructura de un curso de sensibilización basado en el cambio de actitudes, tal y como me la enseñaron en su momento. Ahora bien, lo que no me explicaron es cómo trabajar con aquellos alumnos que ya tienen claro un factor de riesgo y pese a ello son obligados a estudiar, pongamos por caso, tasas de alcoholemia absurdas desde el punto de vista de la seguridad vial cuando resulta que ellos son abstemios, o el peligro de la carretera cuando ellos han sufrido de cerca un drama vial. Por poner dos ejemplos reales como la vida misma, digo.

Leer más…

Empatía, o ‘la próxima vez podría ser yo’

Empatía

La forma en que vemos, interpretamos, recordamos y explicamos cualquier experiencia vital siempre pasa por un filtro personal e intransferible: nuestro punto de vista particular. Esta afirmación tan contundente (a la par que prácticamente ilegible) probablemente bastante obvia, pero a menudo no acabamos de tenerla en cuenta.

Es perfectamente posible, incluso diría que es muy habitual, que ante un mismo hecho objetivo dos personas diferentes conclusiones diametralmente opuestas. Aún es más cierto si ambas personas son partes interesadas en un conflicto.

Podemos encontrar perfectos ejemplos de lo dicho en prácticamente todos los ámbitos de la vida cotidiana. A riesgo de parecer falto de originalidad, permitidme citar el más trillado de todos: el deporte (también me habría podido decantar por la política, pero eso la verdad es que me da algo de pereza).

Leer más…

En otras manos

Mano al volante

Seguro habéis vivido algo similar a la siguiente situación. Un grupo de personas caminan por la calle, manteniendo una agradable conversación. Unos cuantos amigos, familia, una pareja… Da igual, es una simple manada de personas, iguales entre ellas, paseando por la calle en dirección a un vehículo que aguarda pacientemente en su lugar de aparcamiento

Al alcanzar el destino, todos llevan a cabo más o menos la misma liturgia de siempre: dejar el equipaje en el maletero, sentarse cómodamente, abrochar su cinturón, ayudar al patosillo de turno que no atinar con la hebilla del suyo, etc. Hasta aquí, como antes, todos hacen lo mismo, los miembros del grupo están en pie de igualdad.

Hasta que uno, y sólo uno, hace algo que los demás no. Introduce una llave en el zócalo correspondiente al costado del volante, y la gira. A partir de ese momento, la seguridad y la vida del resto están en bajo su responsabilidad. A partir de ese momento, deja de ser uno más. Ahora es el conductor.

Leer más…