Radares multicarril: ¿cómo funcionan?

Redacción Circula Seguro

14 de julio de 2022

Las estadísticas de la DGT acerca de los incidentes en carretera son contundentes al señalar las dos principales causas detrás de la mayor parte de los siniestros registrados: circular con exceso de velocidad y distraerse al volante. Esta situación explica que cada vez se invierta más en dispositivos tecnológicos que permiten a las autoridades de tráfico controlar y sancionar el comportamiento de los conductores que no cumplen con la normativa y que no sólo se ponen a sí mismos en peligro, sino también a todos los demás usuarios de las vías públicas.

Imposible de localizar

Existen numerosos y variados sistemas para controlar la velocidad de los conductores: desde los radares fijos más clásicos, pasando por los radares de tramo -cada vez más frecuentes- en los que se mide la velocidad entre dos puntos concretos, helicópteros dotados con sistemas de vigilancia, drones, furgonetas camufladas o, incluso, radares instalados en los quitamiedos de las carreteras. Pero, sin duda, el radar más “temido” por los infractores es el radar móvil, ya que se trata de un dispositivo imposible de localizar. Y, de entre los radares móviles, la categoría del radar multicarril representa un capítulo aparte. ¿Cuáles son sus características?

Vigilancia en ambos sentidos

No por nada se denomina también “súper radar fijo” y se caracteriza por incorporar una tecnología que le permite controlar no solo un carril o varios determinados, sino todos los carriles de la carretera y, en ocasiones, en ambos sentidos, independientemente del carril en el que esté colocado. Todo depende de la configuración de su sistema en ese momento.

Triangulación de la señal

La gran eficacia y precisión de estos dispositivos reside en que son capaces de emitir una triangulación de la señal (el funcionamiento es a través de un transmisor, un receptor de ondas, y el llamado “efecto Doppler”): un cambio de frecuencia aparente de una onda producido por el movimiento relativo de la fuente respecto a su observador. O lo que es lo mismo: si aparecen varios vehículos en una misma foto circulando en paralelo, este método puede especificar cuál de ellos es exactamente el que ha excedido los límites de velocidad.

Además de estar diseñados para identificar con precisión a los coches que circulan a una velocidad superior a la permitida, los radares multicarril pueden detectar otras infracciones. Están capacitados para llevar a cabo un exhaustivo reconocimiento que pasa por informar de si el vehículo ha pasado la ITV o si tiene el seguro en vigor.

De día y de noche

Como ocurre con el resto de los radares fijos, los multicarril tampoco dependen del control directo de un agente de tráfico y pueden instalarse tanto en pórticos como en postes en el margen de la carretera.

Y por si todo esto fuera poco, estos cinemómetros emiten ondas de alta frecuencia a baja potencia para que los detectores no puedan alertar sobre ellos y funcionan de igual manera tanto de día como de noche. En ausencia de luz natural, lleva a cabo las mediciones utilizando un flash con gestión inteligente que reconoce las condiciones lumínicas cuando un vehículo pasa junto a él. En ese momento, registra la información en una pantalla que está dentro de la cabina o del coche en el que está ubicado.

Radares en España

En nuestro país no ha dejado de incrementarse el número de radares instalados en carretera en los últimos años. De hecho, la DGT ya anunciaba a primeros de año la instalación de 26 nuevos radares en las carreteras españolas para el control de la velocidad como parte de la Estrategia Española de Seguridad Vial 2021-2030: diez de ellos fijos y 16 de tramo. La ubicación de los mismos se puede consultar en el mapa interactivo que ofrece la propia DGT en su página web. Hay que tener en cuenta que, en el caso de los radares móviles, la información no aparece en la base de datos oficial de la DGT: la información sobre la ubicación de estos dispositivos suele surgir de las propias alertas de usuarios de aplicaciones relacionadas con la información del tráfico que comunican en tiempo real estas ubicaciones.

En la reciente presentación de la campaña de verano, la DGT anunciaba el incremento de la vigilancia en autopistas y autovías a través de los radares. España cuenta actualmente con 780 radares fijos de control de velocidad, de los cuales 92 son de tramo; 545 radares móviles; 12 helicópteros; 245 cámaras de control de móvil y de cinturón, 29 cámaras más que el pasado verano; 39 drones para actividades de regulación, 23 de ellos con capacidad de denuncia y 34 motos camufladas, que circularán por las carreteras de mayor siniestralidad de motoristas. Estas motos forman parte de una prueba piloto que se llevará a cabo durante los fines de semana de verano.

En el verano de 2022 crecerá la movilidad en coche con un total de 93 millones de desplazamientos de largo recorrido durante los meses de julio y agosto, un 2,4% más que los movimientos reales que se produjeron el verano pasado y con un incremento significativo de las salidas de fin de semana y de los desplazamientos de corta duración. De ahí, la intensificación de la vigilancia a través de estos dispositivos.