¿Por qué la DGT no obliga a atar a tu perro en el coche?

Carlos R Vidondo

30 abril, 2021

¿Hay un vacío legal? ¿Está la normativa abierta a cierta interpretación? ¿Me pueden multar por llevar al perro en el coche? La realidad es que muchos dueños de mascotas no tienen claro cómo funciona realmente este tema. La DGT se pronuncia brevemente sobre el transporte de animales en el coche, pero no especifica cuál es la manera correcta de hacerlo. Es por ello que, dejando un poco de lado la normativa actual, queremos responder a la pregunta más importante de todas: ¿Por qué es esencial usar un sistema de retención para a tu mascota en el coche?

El Código de Tráfico no obliga (al menos de forma literal)

La Ley de Tráfico y Seguridad de la DGT nos habla de que, a la hora de viajar en coche con un perro, este debe ir bien «colocado» para no comprometer la estabilidad, no ser desplazado, ni perjudicar nuestro campo de visión. Es decir, siempre que el animal no suponga una interferencia para nuestra visibilidad, ni nos distraiga, no estaremos infringiendo la ley. Leamos detenidamente el Código de Tráfico por si hay algo que se nos escapa:

«El conductor de un vehículo está obligado a mantener su propia libertad de movimientos, el campo necesario de visión y la atención permanente a la conducción, que garanticen su propia seguridad, la del resto de ocupantes del vehículo y la de los demás usuarios de la vía. A estos efectos, deberá cuidar especialmente de mantener la posición adecuada y que la mantengan el resto de los pasajeros, y la adecuada colocación de los objetos o animales transportados para que no haya interferencias entre el conductor y cualquiera de ellos.»

Pero ¿es eso suficiente para garantizar la seguridad del animal y la de todos los ocupantes? Veamos qué nos dicen los datos.

perro coche

Transportar a tu perro en el coche ¿una situación de riesgo?

Según también los estudios y análisis encargados por la propia Dirección General de Tráfico, el transporte de animales en un vehículo es un verdadero riesgo para la seguridad vial. Teniendo en cuenta que un perro grande puede llegar a pesar más de 45 kg, en caso de accidente y a una velocidad de 50 km/h, en el impacto, el animal multiplica su peso por 35. Por otro lado –y aunque hasta el 91% de los conductores considera peligroso llevar al animal suelto– uno de cada 5 usuarios afirma que no utiliza ningún sistema de protección para su mascota.

Sin embargo, el riesgo que supone que un animal vaya suelto en caso de producirse un accidente, no es este el único peligro. Los animales pueden marearse, estresarse y violentarse durante trayectos largos sin descansos o tras haber ingerido algún alimento. En tales casos, puede convertirse en una verdadera distracción al volante, sobre todo, si disponen de movilidad absoluta dentro del habitáculo. Por todo ello, antes de subir al vehículo debemos de seguir una serie de recomendaciones:

  • No ofrecerles alimento al menos con cuatro o cinco horas de antelación al viaje. Si no es útil, podemos hablar con el veterinario para que le recete algún tipo de relajante.
  • Descansar cada dos horas para darle agua, que pueda estirar un poco sus patas y hacer sus necesidades.
  • Mantener una buena temperatura interior en el habitáculo. Los perros tienen mucha dificultad para autorregular su temperatura.
  • Nunca dejarles encerrados en el vehículo sin ventilación. La temperatura puede ascender tanto que, en cuestión de 20 minutos, resultaría mortal.

Sistemas de retención para el transporte de mascotas en el coche

perro coche

Con todas estas razones en mente, es prioritario utilizar un sistema de retención adecuado para nuestras mascotas, al igual que lo hacemos con nuestros niños. Aquellos dispositivos ECE R17 o DIN 75410-2 ofrecen gran fiabilidad pues han sido expuestos a ensayos de choque y están homologados por normas europeas. Existen diversos modelos adecuados al tamaño y peso de cada animal. Por lo tanto, descartemos totalmente llevar al animal suelto, incluso cuando creamos seguro que esté tumbado en la parte trasera o sujeto por algún pasajero. Ante una frenada de emergencia el perro saldrá proyectado hacia adelante provocando lesiones graves e incluso mortales.

Arneses: se recomiendan especialmente para perros pequeños pues sus correajes enganchados mediante Isofix al cinturón ejercen bastante control sobre ellos.

Rejilla divisoria: permite que el maletero se habilite para el transporte de animales de gran tamaño, pues divide el habitáculo de la zona de carga del portón trasero. En este caso valoremos la estabilidad que ejercen los respaldos de los asientos y el tipo de montaje de la rejilla. Son más seguras las que van desde el techo al suelo.

Trasportín: es de los sistemas más seguros, aunque no son tan útiles para perros de gran tamaño. Por lo general, (si es grande) se debe colocar en el maletero pegado al respaldo y en posición transversal respecto a la dirección de la marcha. Los transportines para mascotas pequeñas pueden ir en el habitáculo, tanto en el suelo como sobre los asientos traseros. En ningún caso debe atarse al cinturón de seguridad, pues la caja puede romperse provocando que el animal salga despedido.

transportar perro

¿Cómo, dónde y cuál es más seguro?

Ahora bien, cada modelo de sistema de retención puede ofrecer diversas formas de anclaje y colocación. Esto no es algo baladí pues, como ya hemos mencionado, los arnés de un solo enganche pueden ser peligrosos. Van atados al cinturón de seguridad y en caso de colisión la hebilla puede romperse provocando el impacto del perro contra el respaldo del asiento delantero. Además, los correajes que van enganchados al collar del perro no consiguen retener al animal y provocan estrangulamientos. Los arneses con dos enganches, en cambio, evitan el desplazamiento y que la mascota impacte contra la espalda del conductor. Recomendamos aquellos que tengan un sistema de unión corto para reducir su movilidad al máximo.

De igual modo, el transportín sujeto al cinturón puede destrozar los puntos de agarre o romper la caja, por lo que lo mejor es colocarlo en el suelo del vehículo. Esto solo sirve en caso de llevar perros pequeños que encajen bien en ese hueco. En caso de tamaños mayores, lo mejor es que vayan en el maletero.

Por último, la rejilla es una buena opción pues permite al perro moverse libremente en el maletero sin molestar a los ocupantes. Pero en caso de colisión, según esté colocado, puede provocar lesiones de gravedad al animal. La mejor alternativa es combinar el transportín colocado en el maletero junto con una rejilla divisoria.

Viaja con tu perro, pero viaja seguro

transportar perro

Por último, recuerda que, de igual modo que los vehículos a motor, nuestros perros deben ir correctamente documentados. Esto es algo que también durante nuestros viajes debemos tener en cuenta pues las autoridades pueden detenernos y exigirnos los papeles de nuestra mascota. Los más importantes que debes llevar contigo en el viaje son:

  • Cartilla sanitaria con las vacunaciones correspondientes
  • Placa censal del ayuntamiento con su número de registro
  • Chip identificativo obligatorio para todos los tipos de perro
  • Seguro de responsabilidad civil: en el caso de perros catalogados como potencialmente peligrosos
  • Licencia administrativa expedida por el ayuntamiento que habilita al dueño a tener estas razas de perro

Disfruta de tus trayectos con tu mejor amigo con toda la seguridad. Aunque la normativa pueda parecernos algo desactualizada y poco específica, la lógica y la responsabilidad individual nos guían hacia la forma más segura de hacerlo.

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