Motosharing: un mundo de ventajas

Redacción Circula Seguro

7 septiembre, 2021

Las nuevas fórmulas de movilidad sostenible están transformando los desplazamientos en las grandes ciudades. Los servicios de motosharing (ciclomotores compartidos) cada vez más demandados y con crecimientos en el último año superiores a un 400%, ponen en evidencia que la mayor conciencia medioambiental, las restricciones a los vehículos contaminantes y la necesidad de una mayor agilidad en los desplazamientos, tienen un gran número de seguidores.

Los servicios de motosharing se basan en el alquiler de una moto por un tiempo limitado. La clave es que, a lo largo del día, un solo vehículo pueda ser utilizado por muchas personas. La ventaja más evidente es la de poder usar una moto sin necesidad de comprar una, lo que es una buena opción para despreocuparse de su mantenimiento, reparaciones, etc…

La mayor parte de los servicios de motosharing ofrece vehículos 100% eléctricos, lo que en consecuencia se traduce en ciudades más limpias desde el punto de vista medioambiental y también acústico. Además, utilizar motos en las ciudades ayuda a descongestionar el tráfico gracias a su fluidez y rapidez, y aumenta la flexibilidad en los desplazamientos interurbanos.

Eso sí, si has decidido transportarte por la ciudad en una moto compartida, no te olvides de circular con precaución.

Ahorro

El ahorro es también otra de las grandes ventajas que ofrece este servicio: se estima que el consumo de electricidad de una motocicleta eléctrica cuesta menos de 1 euro cada 100 kilómetros. Generalmente se paga solo por los minutos usados, aunque el precio en algunas empresas especializadas depende de la franja horaria o de la velocidad de la moto.

Por otra parte, como las motos eléctricas no generan ningún tipo de emisión contaminante, no están sujetas a ningún tipo de restricción para poder acceder al centro de las grandes ciudades. Muchas empresas disponen de aparcamientos propios repartidos por las ciudades por lo que estacionarlas también es fácil. No obstante, es conveniente conocer las ordenanzas municipales para saber si existen zonas en las que el aparcamiento de las motos está prohibido. En el caso de que un agente de la autoridad imponga al vehículo una multa por estacionamiento indebido es el usuario quien debe hacerse cargo de ella, lo mismo que si ha sido denunciado mientras circulaba.

Requisitos

Para poder acceder a los servicios de las empresas de motosharing es necesario tener un mínimo de tres años de antigüedad en la licencia de conducción B o ser mayor de 18 años con carnet de conducir A, A1 o A2. También es necesario registrarse en la aplicación de la empresa que preste el servicio. En este registro es necesario aportar los datos de una tarjera bancaria, que será donde se cargue el importe de los recorridos. Ten en cuenta que algunas empresas necesitan un periodo de 24 horas para comprobar la autenticidad y vigencia del permiso de conducción.

Geolocalización

Cuando recibas la confirmación de que tus credenciales son correctas, podrás acceder a la flota de motosharing de la compañía que hayas elegido. Mediante tu móvil podrás geolocalizar la moto más cercana al punto en el que te encuentres e, incluso, podrás realizar una reserva sobre la misma. Por lo general, dispondrás de unos 15 a 20 minutos para poder utilizar la moto reservada: una vez pasado ese tiempo, otro usuario podrá acceder a ella.

Una cuestión importante a tener en cuenta es que dentro de una misma ciudad, cada operador suele tener un zona de servicio en exclusiva. Esto quiere decir que te podrás desplazar libremente por zonas de otros operadores, pero que tu viaje ha de finalizar dentro del área acotada de la empresa. El riesgo es quedarse sin batería fuera de ese área. La penalización por estacionar la moto fuera de su zona de acción varía según la empresa, pero suele ser de 75 euros como mínimo.

La llave que enciende la moto será tu propio móvil. Y, además, con él también podrás abrir el cofre de la moto en el que encontrarás casco, casco para acompañante, redecilla para el pelo y toallitas higienizantes. Si lo deseas, puedes utilizar tu propio casco.

Y recuerda que estarás cubierto durante tu trayecto. En caso de accidente, la empresa se hace cargo de los daños que puedas sufrir siempre y cuando no se haya hecho un mal uso del servicio.

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