A todo gas en invierno: consejos para salir en moto a bajo cero

Redacción Circula Seguro

17 de diciembre de 2021

Montar en moto no tiene por qué ser una afición exclusiva del buen tiempo. Si sabes cómo prepararte y cómo mantener tu moto durante los meses del invierno, no tienes por qué dejarla aparcada en el garaje durante esta estación. Anímate y sigue estas pautas para poder disfrutar de los paisajes espectaculares que te ofrece la carretera en invierno:

Utiliza un buen equipamiento de invierno

Podría parecer una obviedad, pero no todos los motoristas cuentan con ropa adecuada para aislarse del viento gélido del invierno. Guantes, chaqueta, pantalones y calzado han de mantenerte a una temperatura razonable. Además, conviene que uses ropa térmica interior debajo de la ropa habitual que lleves. Por cierto, ten el chubasquero siempre a mano. Mojarse siempre es incómodo, pero si además la temperatura es baja puede ser nocivo para tu salud.

Hazte especialmente visible

Recuerda que en los meses de invierno la visibilidad en la carretera es más baja de lo normal y que, además, el día cuenta con menos horas de luz. Por ello, es importante que tu equipamiento cuente con reflectantes y con colores vivos.

Conduce con suavidad

El agarre de las carreteras es más reducido en invierno que cuando hace buen tiempo. Para evitar caídas conduce con la mayor suavidad. Ten especial cuidado con las marcas viales pintadas en la carretera ya que te pueden hacer patinar. La trazada de las curvas tiene que ser suave y cuanto más vertical mejor.

Casco

Elige una pantalla transparente, ya que necesitas tener la máxima visibilidad. Revisa tu casco y toma medidas para evitar que se empañe y para que la lluvia se disperse con mayor efectividad. Para conseguir ambos objetivos, hay productos como el pin-lock (una lámina que se acopla en el casco) o sprays que dificultan el empañamiento en el interior y que evitan que el agua se «agarre». Otra manera para reducir el empañamiento es abrir alguna de las tomas de aire del casco para permitir un flujo de ventilación constante.

Cuida tu moto

La sal que los vehículos de mantenimiento esparcen por las carreteras es altamente corrosiva y puede adherirse a los bajos de tu moto. Un buen manguerazo después de cada desplazamiento por carretera puede evitarte futuros problemas. Revisa los niveles y el estado de los fluidos de la moto para asegurarte de que la mecánica no sufra más de la cuenta con las bajas temperaturas. Un chequeo periódico a la batería también es casi obligatorio, ya que esta es la parte que más se resiente en invierno. Echa un ojo a las luces y a las conexiones eléctricas, y mantén limpia y engrasada la cadena para que el agua no pase más factura de la cuenta.

Fundamental

Asegúrate de que los neumáticos están en perfectas condiciones, ya que con el frío y la humedad necesitas un agarre perfecto a la carretera.