Manual del coche: por qué es necesario conservarlo y consultarlo cada cierto tiempo

Jaime Ramos

11 agosto, 2020

Olvidados en la guantera, acompañan a los conductores durante años en los que apenas ven la luz. El manual del coche es un elemento olvidado por muchos, pero no por ello carece de utilidad. Puede servirnos de mucha ayuda en determinadas situaciones. De hecho, las nuevas tecnología de los vehículos están revalorizando los manuales y su digitalización.

Por qué traen un manual todos los coches

El manual del coche es un instrumento que ha acompañado al automóvil durante casi toda su historia. Prueba de ello la encontramos en el interesante The Old Car Manual Project. Una recopilación de manuales clásicos que se remontan décadas atrás. Podemos encontrar, por ejemplo, el folleto que se incluía con un Jaguar SS de 1934.

La razón de ser del manual tiene mucho que ver con la seguridad vial. Conducir un modelo con todas las garantías de seguridad pasa por conocer su funcionamiento. Esto se aborda, en parte, durante la formación para la obtención del carnet de conducir. Sin embargo, solo en el manual del coche se concretan las particularidades de cada modelo.

Qué incluyen el manual del coche

manual del coche

Los propios fabricantes han insistido a lo largo de su historia en producir sofisticadas piezas de ingeniería con un funcionamiento lo más sencillo posible. El manual del coche cae en el olvido porque no lo precisamos para la gran mayoría de funcionalidades de los vehículos, bien por conocimiento previo, bien por la sencillez en el diseño de los elementos.

Pese a ello, el manual incluye toda una serie de informaciones pormenorizadas que pueden llegar a ser muy útiles: sobre el uso de los diferentes sistemas, sobre los cuidados del vehículo y sus componentes y sobre revisiones y recambios específicos. Suelen ofrecerse a través de un índice de búsqueda muy intuitivo y con numerosas ilustraciones.

Además del manual, otro socio fiel de guantera es (o era, por motivos que se explicarán a continuación) el libro de mantenimiento, en el que llevar la cuenta de las revisiones necesarias.

¿Sabrías operar con los sistemas de asistencia de un vehículo sin ayuda?

La tecnología avanza a un ritmo trepidante y, durante esta década, varias revoluciones alcanzarán de lleno al automóvil. Entre estas, la seguridad vial se verá beneficiada por un conjunto de sistemas de asistencia capaces de salvarnos de situaciones complicadas.

La Fundación MAPFRE ha estrenado una web en la que explican en qué consisten estos sistemas de asistencia a la conducción conocidos como ADAS. Para los próximos años tan relevante será conocer de su existencia como también cómo utilizarlos.

Una carga de tecnología importante que será obligatoria y que su funcionamiento ya puede encontrarse en los manuales de los vehículos que los presentan.

Utilizar los ADAS no supone una excesiva complejidad, pues su desarrollo se ha llevado a cabo para adaptarse a las situaciones del tráfico más comunes y la prevención de factores de riesgo. Sin embargo y dependiendo del tipo de asistencia, cada fabricante y cada sistema ofrecen alternativas diversas. Un ejemplo lo encontramos a la hora de saber cuándo y cómo detener por parte del conductor la intervención del vehículo en sistemas como el de alerta y mantenimiento en el carril.

El manual del coche en tu móvil

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¿Es el manual del vehículo la primera fuente a la que acudiríamos para entender este último ejemplo? Muy probablemente no. ¿Para qué «acudir a la guantera» si nuestro smartphone puede darnos respuestas de forma inmediata?

Los fabricantes de automóviles, conscientes de este fenómenos, han comenzado ya a apostar por la digitalización del manual del coche. Por ejemplo, este mismo año Kia ha adelantado que el manual de instrucciones de sus vehículos vendrá en formato digital a modo de app inteligente de realidad aumentada.

La inteligencia del la aplicación para smartphone de Kia parte de la capacidad para interactuar con el manual y solventar la duda o el problema que nos surja. A través de la cámara del teléfono, la app reconoce el componente en cuestión y da la información relativa al mismo.

La digitalización también ha alcanzado a los libros de mantenimiento. Estos han dejado de ofrecerse tras la compra del vehículo, para alojar en la nube todo lo relacionado con los mantenimientos.

El coche eléctrico, otro ejemplo «de manual»

No es preciso mirar al futuro para descubrir otro caso en los que la tecnología precisa que tiremos de manual. Las ventas de coches eléctricos se elevan de forma progresiva y pocos conductores conocen todos los detalles de su conducción antes de adquirir un modelo así.

Los manuales de los coches eléctricos actuales resuelven no pocos interrogantes sobre cuestiones esenciales. Informan de puntos como las características de las baterías de iones de litio, las precauciones de operar con alto voltaje, sistemas de apagado de emergencia, conducción eléctrica, uso eficiente del vehículo y, sobre todo, cómo recargarlo.

Evolución, más que extinción

Como se puede comprobar, el formato en papel del manual del coche está más que en peligro de extinción. Esto no quiere decir que el concepto del manual haya entrado en decadencia. Los conductores seguiremos demandando información.

Esta se referirá tanto a los elementos más tradicionales que conserven los vehículos, como a los más novedosos. Gran parte de las innovaciones en la automoción así lo están requiriendo ya. Y no es necesario que se trate de una solución tan vanguardista como una motorización eléctrica o un sistema ADAS. Un manual, digital o no, puede ayudarnos a optimizar el uso de un panel de instrumentos digital (tan en boga estos días).

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Imágenes | iStock/AndreyPopov, iStock/Pavel Muravev, iStock/bernardbodo e iStock/Mikko Lemola

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