Manual de aplicación de los nuevos límites de velocidad en vías urbanas

M. Martinez Euklidiadas

22 abril, 2021

Los límites de velocidad urbanos a 30 kilómetros por hora son una tendencia europea en auge. Preocupados por la seguridad vial de sus ciudadanos, cientos de consistorios ya han regulado sus ordenanzas para hacer las ciudades más amigables. En España, la Dirección General de Tráfico (DGT) y la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) han trabajado juntos en una guía para aplicar los nuevos límites de velocidad.

Este documento, que se enviará a todos los ayuntamientos, y que también estará disponible en las respectivas páginas de la DGT y la FEMP, ayudará a adaptar los límites de velocidad que entrarán en vigor el 11 de mayo. Así como orientarlos a la hora de acometer mejoras urbanas en materia de seguridad vial.

Los nuevos límites de velocidad urbanos

La DGT, con el objetivo de homogeneizar la normativa y tomando como ejemplo los datos de seguridad de ciudades europeas, ha simplificado el reglamento que marca la velocidad máxima genérica dentro de las urbes. Esta quedará así:

  • 20 km/h en vías que dispongan de plataforma única de calzada y acera.
  • 30 km/h en vías de un único carril por sentido de circulación.
  • 50 km/h en vías de dos o más carriles por sentido de circulación.

A esta velocidad máxima genérica se sumará la velocidad máxima específica de la vía. Por ejemplo, una vía en principio a 50 km/h puede ser rotulada con carteles a 20 km/h si hay un colegio en las inmediaciones.

¿Por qué se reducen los límites de velocidad?

Aunque un número importante de calles en España permanecerán con su actual límite de velocidad, en especial las que sigan a 50 km/h o las que ya se hubiesen adaptado a 20 km/h, lo cierto es que habrá que cambiar muchas de ellas. El motivo principal es mejorar la seguridad de los usuarios más vulnerables. Es decir, peatones, ciclistas, personas que utilizan vehículos de movilidad personal (VMP) y motoristas, entre otros.

Según la nota de prensa enviada por la DGT y la FEMP, el 82% de los fallecidos en ciudades han sido, precisamente, peatones, ciclistas o motoristas. En el mismo documento se comparte un dato: reducir la velocidad de 50 km/h a 30 km/h disminuye el riesgo de fallecimiento por atropello del 90% al 10%.

En el comunicado se señalan también los resultados de la bibliografía al respecto. En ciudades que ya han adoptado las ‘Zonas 30’, las reducciones de siniestralidad han llegado a alcanzar el 40%. Y, además de reducir los atropellos al rebajar a la mitad la distancia de frenado, también evita gran parte de las lesiones de los que sí ocurren.

A esto se suman factores de contaminación, tanto acústica como química. Al reducir la velocidad de las vías, la primera baja de forma inmediata. La segunda tarda unos meses en adaptarse al nuevo flujo de coches cuando este alcanza un equilibrio, tras lo cual cae con rapidez, como han demostrado experimentos en otras capitales.

Ciudades de todo el mundo se adaptan a los 30 km/h

ciudades a 30 km/h seguridad vial

El límite de 30 km/h, que en España, de momento, se aplicará de forma genérica a las vías de un único carril por sentido de circulación, es una tendencia mundial. Junto a iniciativas como la ‘revuelta escolar’, que buscan hacer las ciudades más humanas, y entornos urbanos que directamente buscan que pasear sea la movilidad dominante, como Merwede en Utrecht (Países Bajos) y Songdo en Incheon (Corea del Sur), es una realidad que las urbes están cambiando.

Dentro de los propósitos de la Agenda 2030 (Objetivos de Desarrollo Sostenible), redactados en 2015, ya se contemplaba la reducción de la velocidad en ciudad. Tanto a la hora de mejorar la seguridad como para reducir la contaminación. Y en la más reciente Declaración de Estocolmo (2020) se menciona de forma específica “establecer un límite máximo de velocidad de desplazamiento por las vías de 30 km/h en zonas urbanas”.

El Artículo 50 del Reglamento General de Circulación, aprobado por el Real Decreto 1428/2003 de noviembre de 2020, entrará en vigor a mediados de 2021. Cuando esto ocurra, las ciudades serán más un poco más seguras para los colectivos más vulnerables de la vía. Un paso más hacia una seguridad vial inclusiva que tenga en cuenta más tipos de movilidad.

A medida que las ciudades reducen sus límites de velocidad, más peatones, ciclistas o usuarios de vehículos de movilidad personal se plantean hacer uso de estas formas de moverse. Además, en aquellas ciudades en las que los nuevos límites ya se aplicaron, se ha registrado un menor uso del coche como vehículo principal, lo que implica una disminución de la ocupación urbana.

En Circula Seguro | Bilbao extiende el límite de 30 km/h a toda su ciudad. ¿Cuáles serán sus beneficios?

Imágenes | iStock/Yu Sun, iStock/Lucia Gajdosikova

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