Los servicios de emergencia no hacen honor a su nombre

Sergio Marcus

8 octubre, 2007

El debate acerca de la eficacia y el tiempo de llegada de los servicios de emergencia al lugar del siniestro es algo que, como el amor para John Paul Young, está en el aire. Un dato que debería preocupar a las autoridades, es que, aunque el 112 ya lleva funcionando unos años en nuestro país como servicio que unifica los servicios de emergencia, sólo el 60% de los ciudadanos españoles marcan este número en caso de emergencia, cuando los niveles en Europa rondan el 90%.

Y es que estamos siempre un pasito por detrás del resto de países europeos en materias de seguridad vial. Pero no sólo en lo que a conocimiento del servicio se refiere, sino que en algunos países, incluso se regula por Ley el tiempo máximo de llegada al lugar del siniestro de los equipos de emergencia (en Alemania 12 minutos, en Dinamarca sólo 5…). De esta forma, si el tiempo de respuesta excede el marcado por la Ley, los ciudadanos pueden ejercer acciones legales.

Pero es que en España no sólo no regulamos por Ley el tiempo de respuesta de los servicios de emergencia, sino que además tardamos como media entre 25 y 38 minutos en acudir al lugar del accidente (según el Observatorio Nacional de Seguridad Vial), tiempo más que suficiente para perder innecesariamente más de una vida. No en vano, Salvador Espinosa, director médico del SESCAM (Servicio Médico de Castilla-La Mancha), asegura que entre un 10 y un 25% de las víctimas se podrían salvar si recibieran la atención adecuada en el momento del accidente, e incluso hay estudios del RACC que concluyen que el 66% de las muertes por accidentes de tráfico se producen en los primeros 20 minutos.

Y cualquier dato que se intente obtener en este sentido lleva a las mismas conclusiones: es urgente disponer de una atención adecuada y rápida en caso de accidente. Hay que concretar una batería de medidas para mejorar la atención de los servicios de emergencia, y las autoridades deben ser tan insistentes y ágiles en este aspecto como lo son en sus programas de instalación de radares en las carreteras. Por suerte, parece que la DGT ya está totalmente centrada en ello.

Vía | Autopista

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