La dramática concurrencia de los factores en un accidente

Javier Costas

20 abril, 2008

A veces, algunos comportamientos antirreglamentarios no son *absolutamente peligrosos*, como ir por autopista a 150 Km/h o hacer un adelantamiento por la derecha en autovía. El problema es cuando hay varios factores concurrentes. Si adelantamos por la derecha a 150 Km/h, con piso mojado y encima con unas copas encima, *estamos jugando a la ruleta rusa*. Podemos provocar un accidente con una cierta probabilidad.

Este fin de semana, un autobús repleto de turistas finlandeses ha volcado cerca de Benalmádena (Málaga) y en el momento de escribir esta información, van *9 muertos y 35 heridos*, de los cuales 19 son graves. ¿Qué ha sucedido? Un todoterreno, que circulaba a gran velocidad, hizo un adelantamiento indebido, perdió el control y sacudió al autobús. Las malas condiciones climatológicas hicieron que el conductor del autobús fuese incapaz de recuperar el vehículo y el resto ya lo conocemos.

El conductor causante, cuya identidad no ha trascendido aún, *doblaba la tasa de alcohol permitida*. Podríamos empezar por aquí, ya que la climatología o la mera presencia del autobús son factores inevitables _a priori_. El conducir bebido o con exceso de velocidad, o ambas cosas, *son totalmente evitables*. Este accidente podría haberse evitado, como la gran mayoría. ¿O echamos la culpa a los turistas, por no abrocharse el cinturón de seguridad, si es que el autobús los tenía?

*El desprecio de las normas nos lleva a estos desenlaces fatales*. Los límites de velocidad o de alcoholemia se pusieron por razones concretas, no para amargar a la gente. Quizás algunos turismos y motocicletas técnicamente dan una buena sensación de seguridad a más de 120 Km/h, pero los autobuses, autocaravanas, industriales, turismos con remolque y los camiones no, y el hecho de que haya diferencias de velocidad es un factor de riesgo más.

En cuanto al alcohol, *depresor del sistema nervioso*, anula parte del juicio y nos lleva a incurrir en riesgos absurdos como conducir un todoterreno con exceso de velocidad con adelantamientos temerarios, que ya es un componente de riesgo importante; esos vehículos están para lo que están, no para correr por autopistas.

¿Hablamos de imprudencia, ganas deliberadas de matar o de mala suerte? Muy seguramente se trate de lo primero. Mala suerte sería que circulando en condiciones legales, por un hecho fortuito, hubiese ocurrido el accidente, como una racha fuerte de viento, un reventón por defecto de un neumático, etc.

Fotografía | EFE/Rafael Díaz
Fuente | «20 Minutos»:http://www.20minutos.es/noticia/371065/0/accidente/autobus/benalmadena, «El País»:http://www.elpais.com/articulo/espana/muertos/Benalmadena/accidente/provocado/conductor/doble/tasa/alcohol/permitida/elpepuesp/20080419elpepunac_8/Tes, «La Opinión de Málaga»:http://www.laopiniondemalaga.es/secciones/noticia.jsp?pRef=2008041900_13_174206__victimas-tragico-accidente-autobus-Benalmadena-pueden-llegar-veinte y «El Mundo»:http://elmundo.es/elmundo/2008/04/19/espana/1208630150.html

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