La asistencia a la conducción a debate: puntos a mejorar según la FIA

Jose Ramon Martinez Fondon

18 marzo, 2021

Los sistemas de asistencia a la conducción (ADAS, por sus siglas en inglés) están suponiendo un gran avance en la seguridad vial. Y, con su introducción de serie en los vehículos europeos, prometen ser la llave para desencallar unas cifras de siniestralidad vial estancadas. Sin embargo, no son pocos los conductores reacios a estos nuevos sistemas, sobre todo por las dudas que plantean su funcionamiento y fiabilidad. Por eso, la Federación Internacional de Automovilismo (FIA) cree que tienen varios aspectos que mejorar antes de ser obligatorios en el mercado europeo.

¿Qué son los sistemas avanzados de asistencia a la conducción o ADAS?

Ya hemos hablado en multitud de ocasiones de los sistemas de asistencia a la conducción. Esta web de Fundación MAPFRE también nos permite profundizar en qué consisten. Las nuevas tecnologías han servido para que la seguridad en nuestro vehículo sea más proactiva e inteligente, produciéndose la transición de lo que llamamos seguridad pasiva a seguridad activa. En pocas palabras, tratar de evitar el siniestro antes de que se produzca.

Pero, como decimos, estos sistemas de seguridad se basan a menudo en novedosas y sofisticadas tecnologías que pueden resultar muy costosas y encarecer el precio final del vehículo. Este ha sido uno de los principales motivos por el que los ADAS, a pesar de ser muy solicitados, no son incluidos todavía de serie en muchos modelos.

Se trata de un fenómeno que ha sido considerado como discriminatorio por la Unión Europea, ya que limita muchos de los ADAS a las gamas más caras. Es decir, solo tienen acceso a la mejor seguridad al volante aquellos compradores con más recursos económicos. Y ese ha sido el motivo por el cual se ha legislado para obligar a los fabricantes a incluirlos de serie en sus nuevos vehículos. En concreto, serán 15 de estos ADAS los que serán obligatorios en los vehículos vendidos a partir de julio de 2022.

¿Para qué sirven?

adas

Mientras tanto, los consumidores (y no solo los conductores) debemos tomar consciencia de la importancia de hacer uso correcto de estos ADAS. Unos sistemas de seguridad cuyo principal objetivo es evitar los errores humanos que, como sabemos, son los causantes del 90% de los siniestros ocurridos en carretera.

Las cifras no engañan. Diversos estudios afirman que los ADAS podrían evitar 1 de cada 2 colisiones. La norteamericana Consumer Reports ha calculado que el asistente de mantenimiento de carril evita el 31% de las posibles colisiones y la alerta de colisión puede evitar el 27%. El sistema de frenada automática podría evitar un 78% de los atropellos en vías urbanas y un 47% en vías interurbanas. Según la Fundación CEA, los ADAS podrían evitar más de 50.000 siniestros al año, 850 fallecidos y 4.500 heridos hospitalizados.

Y, sin embargo, estos mismos estudios revelan que existe cierta tendencia a prescindir de estos sistemas (el asistente de mantenimiento de carril es el más desactivado). Un estudio de Bosch y Jato Dynamics afirma que España se encuentra a la cola en la introducción de sistemas ADAS. Y otro publicado por el portal Autofácil nos muestra que la seguridad es solo el tercer factor más determinante a la hora de comprar un coche, por detrás del precio y del diseño.

Mucho margen de mejora según la FIA

Así con todo, la opinión de muchos conductores sobre los sistemas ADAS no parece ir en consonancia con el gran avance que suponen para la seguridad. Aunque son ya habituales en los vehículos que salen al mercado, resulta novedoso el hecho de que sean incluidos de serie por ley y que los conductores tengan que lidiar con ellos de manera obligatoria.

Este es el escenario que la FIA describe en su estudio ¿Cómo maximizar los beneficios de los ADAS para la seguridad vial?, y en el que desarrolla los puntos en los que todos los agentes implicados (instituciones, fabricantes, conductores, etcétera) deben mejorar.

Mejorar la información sobre cómo funcionan los ADAS

Antes de nada, los conductores debemos saber a qué atenernos con los sistemas de asistencia a la conducción, cuáles son sus limitaciones y qué debemos esperar de ellos. A menudo, las promesas de una conducción “semi-autónoma” por parte de algunos fabricantes pueden resultar confusas y llevar a engaños.

Conseguir unos ADAS más fiables y eficaces

Porque, como decíamos en el punto anterior, los ADAS están lejos de ser perfectos, y los fabricantes tienen por delante mucho margen de mejora. Una realidad que influye directamente en la confianza de los conductores, y de la que los fabricantes ya han advertido a las instituciones.

adas

Más y mejores avisos en caso de mal funcionamiento

Un punto importante es precisamente que los sistemas de asistencia a la conducción autónoma reconozcan sus propias limitaciones y errores. Y que, en caso de error o mal funcionamiento, el sistema pueda advertir al conductor para que tome las medidas necesarias de forma manual. En caso contrario, el usuario puede pensar que el sistema está en funcionamiento cuando realmente no lo está, con trágicas consecuencias.

Definir los requisitos de interfaz entre conductor y vehículo

En relación con el punto anterior, los ADAS deben comportarse de forma predecible para el conductor. Algunos sistemas, como el control de crucero adaptativo, el asistente de velocidad ISA y el aviso de cambio de carril, dependen de una interfaz amigable para su buen funcionamiento. Para ello es necesario definir unas pautas comunes de interfaz para todos.

Procesos de mantenimiento y calibración más claros

Un problema derivado son los altos costes de reparación que implican los ADAS, debido a la necesidad de equipo especializado y profesionales cualificados para llevarlo a cabo. Por eso, otro punto fundamental es que los propietarios puedan realizar un mantenimiento adecuado de los mismos, con procesos más claros y sencillos para cualquier tipo de público.

Mejor formación y capacitación de los conductores

El estudio de la FIA revela que los profesionales de los concesionarios han mejorado su conocimiento sobre el uso de los sistemas de asistencia a la conducción. Sin embargo, este saber no se transmite posteriormente a los compradores, a los que en ocasiones se les remite a la información comercial o al manual de usuario. Debe existir un proceso mínimo de formación y capacitación de los conductores para que su inexperiencia no les lleve a hacer un mal uso de ellos.

Procedimientos de evaluación y diagnosis más accesibles y actualizados

Una parte solucionable a largo plazo, pero que debe abordarse con celeridad, es el asunto de los diagnósticos a bordo OBD. Debido a lo reciente de la tecnología que incluyen los ADAS, no existen estándares para monitorizar su vida útil y avisar a tiempo del conductor de su obsolescencia. Otro tema importante es el tema de las homologaciones, que deben volverse más estrictas frente a la rapidez con la que evolucionan estas tecnologías.

Enfoque integrado para abordar los ADAS

Finalmente, para aprovechar todo el potencial de los ADAS, es necesario un enfoque común de los tres “jugadores” de la seguridad vial: conductor, vehículo e infraestructura. Esto implica que los sistemas de asistencia a la conducción deben atenerse a una única normativa común, y que las infraestructuras viales se desarrollen tecnológicamente a la par que los vehículos.

En Circula Seguro | ¿Conoces en qué consisten los sistemas ADAS? Esta nueva web lo explica

Imágenes | Fundación MAPFRE. Comisión Europea. Newspressonline

--

Una iniciativa de: