José Vázquez, 20 años enseñando a los más jóvenes

José Vázquez

José Vázquez, agente de la Policía Local de Oviedo no ha sido el primero, ni es el único, pero su historia ha llegado a mis oídos tras veinte años dedicados por entero al difícil arte de enseñar la Seguridad Vial a los niños de entre tres y diez años. Y algo todavía más difícil: que los más pequeños sean capaces de centrar la atención durante más de una hora.

Y lo tiene más que conseguido gracias a una inestimable ayudante, Tuca, una marioneta que se encarga de colaborar en la labor formativa incitando a los pequeños a recordar los conceptos diciendo precisamente lo contrario de lo que debería ser. Veamos en el siguiente vídeo una de sus clases y algunos detalles interesantes que comenta.

Los niños son como esponjas. Lo observo diariamente con mi hijo. Son capaces de recordar cualquier cosa con tan solo una vez que se lo digas. Pero siempre y cuando seas capaz de captar su atención. Y esa atención en el caso de José Vázquez, la tiene más que asegurada.

Inculca a un niño los pilares fundamentales de la Seguridad Vial y ten por seguro que, casi con toda seguridad, los tendrá muy presentes cuando sea mayor y deje de ser peatón para convertirse en motorista o automovilista. Además es que es sencillísimo. Repiten e imitan lo que ven, y si ven hacer las cosas de forma correcta a los padres, ellos también lo harán.

Curioso el caso que comenta del padre que le recrimina que su hijo está todo el día diciéndole que se ponga el cinturón y aparque bien. En vez de comentárselo, debería caérsele la cara de vergüenza por estar dando tan pésimo ejemplo a su hijo y que sea precisamente él el que se lo tenga que recordar.

Lo peor es cuando esta pasividad frente a las normas más básicas de circulación arrastra a los menores. Porque si a mi hijo de dos años y medio lo siento sin el cinturón de seguridad, aunque el me recuerde que no lo lleva, no pude colocárselo. Y estoy poniéndolo en peligro. ¿Por qué? ¿A qué precio? ¿Con qué fin?

Arranca las vacaciones de semana santa pero en escasamente diez días volveremos a carretar a nuestros hijos al colegio. ¿Lo estamos haciendo correctamente? Puede ser una buena época para reflexionar.

  • ¿Usamos los pasos de peatones para cruzar?
  • ¿Esperamos a que el semáforo esté en verde para los peatones antes de cruzar al otro lado?
  • ¿Utiliza nuestro hijo correctamente los Sistemas de Seguridad Infantil?
  • ¿Lo sentamos correctamente en el asiento, con el cinturón de seguridad y sin la mochila a la espalda?
  • ¿Nos cercioramos que se pueden bajar del vehículo con total seguridad cuando la puerta da al lado de la carretera?
  • ¿Aparcamos correctamente nuestro vehículo aunque para ello nos tengamos que levantar diez minutos antes o caminar algo más?
  • ¿Evitamos aparcar sobre la acera o los pasos de peatones en momentos en los que la afluencia de peatones en la cercanía del colegio es máxima?
  • ¿Respetamos los pasos de peatones cuando nos sentamos tras el volante de igual forma que nos gusta que los respeten cuando somos peatones?

Todas estas cuestiones deberían tener una respuesta afirmativa. El aprobado solo existe con todas las respuestas correctas, ni un error. Esa debería ser la nota más baja que sacásemos y de ahí, en busca de la máxima calificación.

Vía | El Comercio