Hoy comienzan a sancionar los primeros ‘radares invisibles’

Josep Camós

15 septiembre, 2007

Los novedosos sistemas de control de velocidad por contacto instalados en las carreteras catalanas han acabado su periodo de pruebas. Ahora la cosa va en serio y serán sancionados y podrán perder sus puntos los conductores que rebasen la velocidad en los puntos controlados por los llamados radares invisibles.

Son casi invisibles, sí, pero no son radares. En realidad, se trata de unos sensores piezoeléctricos ocultos en el asfalto que detectan el paso de un coche en dos puntos cercanos. Un calculador determina la velocidad a la que ha pasado el vehículo y si supera la máxima permitida envía una señal eléctrica a una cámara fotográfica cercana, que toma una imagen del infractor.

Este sistema es el primero que evalúa a la vez todos los carriles del tramo de vía analizado, y dicen que por su precisión podrían llegar a eliminarse los márgenes de error con que se perdonan muchos excesos de velocidad. El sistema de sensores funciona ya en Reino Unido y su uso en los alrededores de Barcelona y Lleida es pionero en España.

¿Será un sistema eficaz para hacer que los conductores cumplan con las velocidades estipuladas? Desde el Servei Català de Trànsit, encargado de su instalación y control, no tienen ninguna duda, y fijan el año 2010 como meta para conseguir una reducción de la velocidad media de los vehículos de entre 7 y 10 km/h.

Además, explican que por su modo de funcionamiento los detectores e inhibidores de radares, ilegales en nuestro país, no sirven de nada con este sistema de control. Sin embargo, la ubicación de los primeros controles por sensor han sido publicitados por el organismo catalán como si fueran radares, por lo que cualquier avisador con GPS podría alertar al conductor de su ubicación.

Por otra parte, el bajo coste de instalación y mantenimiento del sistema de sensores hace que cualquier carretera pueda ser controlada de inicio a fin. Siendo así, quizá en el futuro no resulte necesario avisar de los controles de velocidad, sino que podríamos encontrarnos con que todas las vías están sometidas a un control permanente.

Vía | EFE, Servei Català de Trànsit

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