Aitor Álvarez

7 septiembre, 2007

Hasta ahora fumar hachis era algo casi inocente que no tenía mayor importancia siempre y cuando no te cazaran pasándolo a cambio de dinero y aún así era poca cosa. En una época en la que la sociedad se está abriendo a nuevas experiencias y permitiendo el consumo de las llamadas drogas blandas la Unión Europea va e incuye en su libro blanco sobre la política de la seguridad vial la erradicación del consumo de cannabis en un breve plazo.

No se ha podido demostrar que los accidentes con víctimas en las cuales estaba presente la sustancia hayan sido consecuencia directa de su consumo, pero sí debe de haber influido. Al fin y al cabo es una drogra psicotrópica que afecta a los sentidos, principales vigilantes de una conducción segura. Teniendo en cuenta que sin contar el tabaco es la droga más consumida tras el alcohol será una difícil tarea para la unión europea.

En España hasta ahora no había forma de detectar el consumo salvo que fuera muy evidente y tras un accidente se sometiera al individuo a pruebas sanguíneas que demostrasen la presencia del factor activo del cannabis (THC). Si el THC se encuentra en la sangre se demuestra que la persona se encuentra en ese mismo instante bajo la influencia de la droga. Por el contrario, el resto de pruebas buscan el THC-COOH o metabolito pasivo del hachis. Con estos resultados se sabe que recientemente la persona ha consumido, pero que no se encuentra bajo sus efectos. En la actualidad se pueden obtener resultados de THC sin tirar de analisis de sangre, pero sí de otros fluidos: orina, saliva…

El permiso por puntos nos colocó sobre aviso: perderemos seis cada vez que nos trinquen con droga en el cuerpo o consumiéndola al volante. Tanto si nos estamos fumando un canuto como si nos lo hemos fumado hace un rato seremos sancionados. Y los primeros en ponerlo en práctica fueron los Mossos d’esquadra. El mecanismo consiste en escupir en una probeta una cantidad suficiente para cubrir una marca, añadir una mezcla líquida para separar las sustancias y depositarla sobre un marcador por el que deslizará el contenido de la probeta y mostrará los resultados. Cocaína, heroína, cannabis y metanfetaminas, todos ellos serán detectados. Aunque en el caso de las drogas hay una cuestión concreta y algo difícil de entender: aún tomadas con un día de antelación a la prueba daremos en algunos caso positivo.

A medida que avancen los controles se irá mejorando como ocurrió con los alcoholímetros. Mientras tanto, quienes sean consumidores de dichas drogas tendrán que andarse con ojo y no consumir hasta estar seguros de que durante varios días no van a conducir. O de lo contrario podrían perder dinero, puntos, permiso (temporalmente) y la tranquilidad que supuestamente les produce el cannabis.

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