Golpe de calor en el coche: prevenir y actuar

Redacción Circula Seguro

4 de agosto de 2022

El golpe de calor, también denominado shock térmico, es un proceso por el cual el cuerpo sufre un sobrecalentamiento por las altas temperaturas o por un exceso de ejercicio físico. La falta de hidratación hace que diversos órganos dejen de funcionar como lo harían de forma habitual. En el riesgo de sufrir un shock térmico también pueden influir determinadas enfermedades renales, neurológicas, endocrinas (por ejemplo, diabetes), o enfermedades cardiacas; o también el uso de algunos medicamentos, que pueden interferir en la regulación de la temperatura corporal y de los líquidos del organismo, como pueden ser los diuréticos o los antihistamínicos. Los colectivos más vulnerables frente al golpe de calor son los niños menores de cuatro años y, especialmente, los menores de un año. También las personas mayores. 

Síntomas

Entre los principales síntomasdel golpe de calor se encuentran un aumento de la temperatura corporal superior a 40ºC (fiebre o hipertermia), alteraciones del estado de conciencia que pueden acompañarse de convulsiones y piel seca y muy caliente. También puede provocar fatiga y debilidad, mareos, náuseas e incluso vómitos, así como calambres musculares, dolor de cabeza intenso, confusión, respiración superficial y rápida, taquicardia y pulso débil.  

No sólo en verano

Es importante tener claro que, aunque las altas temperaturas en verano hacen que el riesgo de sufrir un golpe de calor, especialmente dentro de un vehículo, sea más alto de lo habitual, no es necesario que sea verano para que exista riesgo, especialmente cuando se trata de niños. Hay que tener en cuenta que, debido a la menor reserva de agua de los niños, la temperatura corporal de los más pequeños sube de 3 a 5 veces más rápido que en los adultos. Además, el aparato respiratorio de los niños, que aún se encuentra en desarrollo, los hace más vulnerables al agotamiento por calor. Dejar a un niño solo en el coche es especialmente peligroso. Bastan temperaturas de poco más de 20ºC para que el interior de un coche pueda alcanzar los 50ºC. 

Consejos para evitarlo

  • Evita esperas dentro del coche. Intenta estar el menor tiempo posible dentro de un vehículo parado que esté expuesto directamente al sol. Una exposición continua a temperaturas por encima de los 40 ºC puede hacer que la habilidad del cuerpo para compensar la temperatura corporal se vea afectada, produciendo mareos. 
  • Los animales también sufren el golpe de calor. Las mascotas son muy vulnerables a las temperaturas extremas en el interior de un vehículo, pues a diferencia de las personas, no disponen del mecanismo de sudoración para refrigerar su cuerpo. 
  • Pon el parasol al aparcar. Un parasol colocado de forma correcta en el parabrisas del vehículo puede reducir de forma significativa la temperatura del salpicadero. De la misma forma, el parasol ayuda a que la temperatura interior del vehículo sea, como mínimo, 11 ºC menor que si no lo usamos. 
  • El mito de las ventanillas medio abiertas. Dejar las ventanas un poco abiertas en un vehículo estacionado bajo la exposición solar no es suficiente para mantener el interior del vehículo fresco, pues solo genera una diferencia de temperatura de 2 ºC respecto a dejar las ventanillas cerradas. 
  • Ventila antes de entrar. Abre todas las puertas del vehículo y permite que entre aire fresco durante unos minutos antes de entrar. Esto ayudará a evitar las altas temperaturas durante el viaje. 
  • Usa correcto del aire acondicionado. Antes usar el aire acondicionado, se recomienda sacar el aire caliente de los conductos de refrigeración del vehículo usando el ventilador del coche durante un minuto. Haciendo esto, permitirá un mejor funcionamiento del aire acondicionado, a la vez que alarga la vida útil del mismo. 
  • No a los saltos de temperatura. La diferencia de temperatura entre un vehículo climatizado y el exterior no debería de suponer un salto importante de temperatura. Diferencias significativas de temperatura pueden ocasionar resfriados, así como malestar general en el cuerpo. 
  • Ojo con el cambio de marchas, volante, salpicadero, etc. Los daños en la piel pueden ocurrir a partir de una temperatura de 45ºC. Los elementos internos de un vehículo, como son el salpicadero, los asientos, el volante o el cambio de marchas, pueden alcanzar temperaturas cercanas a los 80ºC si no están protegidos con parasol. 
  • Actúa si ves a un niño solo dentro de un coche. Llama a emergencias en este caso. El niño podría estar en un grave peligro, aunque parezca tranquilo o incluso duerma -aparentemente- plácidamente.  

Cómo actuar ante un golpe de calor

Si la persona está consciente, hay que tumbarla boca arriba en un lugar fresco, aflojarle la ropa, colocarle compresas frías y ofrecerle agua. Tan pronto como se recupere, es importante trasladarla a un centro sanitario para que lo examine un médico. 

Si por el contrario está inconsciente, pero respira, hay que colocarle en PLS (postura lateral de seguridad) y se debe avisar inmediatamente a los servicios de emergencia; si no respira, debemos iniciar las maniobras de reanimación cardiopulmonar básica. 

Es importante evitar sumergir a la persona directamente en agua helada, ya que la disminución súbita de la temperatura corporal podría ser perjudicial. Tampoco se aconsejan realizar friegas con alcohol, pues el alcohol podría absorberse a través de la piel y provocar una intoxicación etílica. 

Debemos tener en cuenta que, aunque la víctima se recupere, es importante trasladarla a un centro sanitario para que realizar una valoración médica.