¿Debo revisar la instalación de la sillita de coche de mi hijo si llevo mucho tiempo sin usarla?

Jaime Ramos

27 mayo, 2020

Los hábitos de transporte de las familias se han alterado de forma irremediable durante estos meses. El confinamiento derivado del estado de alarma ha provocado que un gran porcentaje de los niños hayan dejado de viajar en los vehículos. Antes o después retomaremos la movilidad y puede que nos aborden ciertas dudas en torno a llevar a los niños en coche. ¿Se debe revisar la sillita infantil? ¿Qué tener en cuenta? ¿Cómo cuidar su mantenimiento?

La vuelta a la denominada «nueva normalidad» va exigir un esfuerzo por la seguridad vial. Muchos expertos temen que a este periodo excepcional, también por la disminución de víctimas en carretera, le suceda un rebote en la siniestralidad.

Por eso, concienciación y educación vial se convierten en instrumentos valiosos durante estas fechas. Si con la autorización de los paseos para los niños exploramos algunas recomendaciones para hacerlo de forma más segura, como enseñarles o recordarles qué normas han de respetar como peatones, ahora también es un buen momento para revisar algunos de los sistemas esenciales que cuidan de nuestra seguridad. Entre ellos encontramos los sistemas de retención infantil (SRI).

La importancia de la talla en los SRI

revisar sillita infantil

Para revisar la sillita, la Fundación MAPFRE ofrece una guía de recursos web muy útiles para resolver las dudas que surgen con respecto a su uso e instalación.

En esa revisión, antes de abordar el sistema de retención infantil en sí, deberíamos prestar atención a una cuestión. ¿Sigue adecuándose a la edad y la talla del bebé o del niño? Y es que, si ha pasado tiempo desde su última utilización puede que la sillita ya no sea válida para el grupo de edad de la normativa. En pleno periodo de transición hacia la norma i-Size, esta divide a los SRI en tres grupos en función de la altura:

  1. Sillas i-Size para niños de 40-85 cm de altura y hasta un año de edad aproximadamente.
  2. Sillas i-Size para niños de entre 45-105 cm y entre 6 meses y 4 años de edad.
  3. Elevadores con respaldo obligatorio para niños de entre 100-135 cm.

Quizá los usuarios más pequeños, es decir los bebés, son aquellos que más deberían tener en cuenta este repaso de la talla. Durante el primer año estos crecen unos 25 cm de media, pasando a 12,5 cm el segundo año.

Aunque es poco probable que se haya producido un estirón desmesurado en tan poco tiempo, es aconsejable realizar esta comprobación. De hecho, algunas sillitas presentan sistemas para readaptar la posición según el crecimiento. Además, puede que tengamos que variar la holgura de los arneses. Como se indica desde la Fundación MAPFRE, es importante que el arnés no quede holgado. Deben quedar dos dedos como máximo entre el mismo y el cuerpo.

¿Qué tener en cuenta para revisar la sillita infantil?

¿Sabías que los SRI también caducan? La Fundación MAPFRE señala que esa fecha depende del SRI y del fabricante. Mientras que algunas pueden pueden quedar obsoletas al llegar a los tres o cuatros años, otros modelos llegan hasta los seis años. Si llevamos tiempo sin usar la sillita, conviene cerciorarse de la edad real de la misma, sin que sea recomendable que supere los seis años desde su producción.

Igualmente, otro aspecto vital para revisar la sillita es comprobar su adecuada instalación. El manual de instrucciones debe ser el principal aliado para esta tarea. De este modo, podremos asegurar que los puntos de anclaje y sujeción del sistema son los correctos. Los SRI con sistema ISOFIX suelen garantizar una mayor sencillez para ello. En el caso de que se trate de un sistema de sujeción mediante cinturón, garantizará la seguridad si el circuito por el que pasa el cinturón sigue la misma línea que indica el fabricante.

Tras esto, podemos concentrar nuestra atención en el estado de los materiales y de los componentes. ¿Contamos con todas las partes que traía el SRI de inicio? Es el momento, dentro de la revisión, en el que cobran protagonismo arneses, lengüetas, hebillas o protectores. ¿Presentan defectos o deterioros ostensible? Si es así, se debería procurar su sustitución.

Mejorando el mantenimiento de la sillita infantil

revisar sillita infantil

Para preservar los componentes, y la SRI en su conjunto, resulta recomendable seguir algunos consejos. Se ha de cuidar de mantener una limpieza periodica. La Fundación MAPFRE nos presenta el modo en qué podemos, de forma sencilla, acometer esta tarea. Sin duda, este aspecto ha cobrado mucha más importancia durante la crisis sanitaria con el coronavirus. Por eso, dentro de la desinfección, se debería prevenir el uso de productos químicos y nocivos para salud de los más pequeños.

Durante las últimas semanas, ¿ha pasado mucho tiempo el vehículo expuesto a la luz solar? Este es un factor que incide de forma directa en la seguridad de los SRI. Radiación solar y temperatura alteran los materiales. El fenómeno más común es la aparición de grietas. Estos daños que pasan desapercibidos inciden en la fragilidad y caducidad del sistema.

En cualquier caso, a la hora de llevar un buen mantenimiento de la sillita, se antoja imprescindible seguir las recomendaciones del fabricante y el manual de los SRI.

Como vemos, no son pocos los puntos que tener en cuenta en relación a los sistemas de retención infantil. Y es que, la seguridad de los más pequeños no termina con la compra de una sillita, sino que ese es el momento en el que empieza.

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Imágenes | iStock/hedgehog94, iStock/Halfpoint y Volvo

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