Correr en un circuito: cómo pisar gas sin riesgos

Josep Camós

12 noviembre, 2007

Los amantes de la velocidad saben que esta sólo se disfruta de verdad cuando se practica en condiciones de seguridad. Seguridad en lo que respecta a ausencia de accidentes y seguridad entendida como el alivio de correr sin preocuparse por las multas o la pérdida de puntos.

Correr es posible en un circuito de velocidad. En varios puntos de España existen instalaciones que acogen a particulares con ganas de pisar el acelerador. En cuanto a precios, hay de todo. Desde los 47 euros que cobran en Montmeló a un particular que quiera exprimir su propio coche durante media hora hasta los 5.012,36 euros que piden en Albacete por una reserva en grupo para un sábado o domingo de 10h a 18h.

Otras posibilidades están en Alcarràs, Móra d’Ebre o el circuito del Jarama. En el primero, un grupo de 15 a 19 coches puede disfrutar del circuito durante todo un día por 350 euros por coche. En el caso de Móra d’Ebre, te dejan medio día para que uno campe a sus anchas por sólo 100 euros, 150 euros por el día completo y 180 si es en fin de semana. Para correr en el Jarama hay que concretar precios con la organización, puesto que la información que hay disponible está pendiente de actualizar.

Hay más formas de planteárselo. Los del Global Street Challenge disfrutan de la velocidad con pedigrí. Por 3.000 euros se pasan unos cuantos días viajando de circuito en circuito a bordo de impresionantes máquinas, pernoctando en selectos hoteles de lujo. De Madrid al circuito de Albacete, de allí a Villajoyosa, Marbella, Sevilla, hasta el circuito onubense de Monteblanco. La organización afirma que su idea es «concienciar al publico del peligro de la conducción temeraria por carretera», de modo que sólo admiten velocidades de vértigo dentro de los circuitos, que para eso los alquilan.

Vía | Coche actual

Imagen | El Mundo

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