Rutas en moto: consejos para preparar tu viaje

Redacción Circula Seguro

7 julio, 2021

La Vía de la Plata, Picos de Europa, Alpujarra, la Transpirenaica, Cabañeros, Hayedos y Pueblos Negros… España ofrece un sinfín de rutas moteras que permiten descubrir nuestra geografía e historia desde una perspectiva diferente: la sensación de libertad y de fusión con el paisaje que ofrece una larga ruta en moto representa un gran aliciente para optar por este tipo de turismo.

Pero, aunque siempre conviene reservar cierto margen a la improvisación para no perder la capacidad de sorpresa, es importante seguir una serie de pautas previas para que la aventura salga sobre ruedas.

Planifica bien la ruta. Establece y estudia bien el recorrido antes de emprender el viaje, segméntalo por etapas y calcula las distancias, los tiempos y el combustible que vas a necesitar. Te será muy útil contar con una herramienta como un localizador de estaciones de servicio.

Revisa la mecánica, tu equipación de seguridad y la documentación que tienes que llevar. Antes de la salida verifica la presión de los neumáticos, que no haya ninguna fuga de líquidos y llena el depósito. Tan importante como la mecánica de la moto son tus prendas de seguridad: casco, botas, guantes, chaleco, pantalones… Recuerda que estas prendas te protegen y pueden evitar lesiones importantes en caso de colisión o caída Es fundamental que esta ropa sea adecuada a las condiciones atmosféricas, usando ropa de verano cuando el clima sea cálido. Lleva también tu ropa de agua por si te pilla alguna tormenta.. El casco es obligatorio. No olvides llevar tu documentación personal, junto con tu carné de conducir así como la información del seguro de tu moto. Una buena opción es descargar la app de la DGT para poder llevar toda esta documentación en nuestro móvil, que debemos llevarlo cargado con suficiente batería. Por cierto, un pequeño maletín con llave inglesa, destornillador multiuso, cinta aislante o americana y un kit para reparar pinchazos podrán salvarte de un buen apuro.

Limpieza. Antes de iniciar cualquier viaje, asegúrate de que el vehículo está limpio y lava bien los elementos que intervienen en la visibilidad del conductor, como la pantalla del casco.

Comodidad es seguridad. Es importante que, sobre todo si se trata de una ruta muy larga, encuentres al sentarte en la moto la inclinación correcta para que no sufran ni las dorsales ni las cervicales. Fija una postura que no resulte forzada y ajusta bien el asiento. Ten en cuenta que sobre el papel cinco o seis horas no parecen demasiadas, pero encima de una moto el cansancio pasa factura. Si no estás acostumbrado a los viajes largos, establece un entrenamiento durante los días previos al viaje de unos 45 minutos para irte acostumbrando a la moto. Recuerda que, además de la ropa de seguridad, en las tiendas especializadas podrás encontrar una gran cantidad de opciones que aumentarán tu comodidad:, viseras, parabrisas, gafas de sol, asientos más mullidos, puños antivibraciones, chalecos anticalor o calefactables para climas fríos…

Alimentación. No nos referimos en este apartado a las paradas que realizarás para degustar la gastronomía de las zonas que visites, aunque no olvides qué si después de comer vas a seguir conduciendo, es mejor que comas ligero. Nos referimos al hecho de que al conducir una moto se realiza un ejercicio físico extra a través del que se pierden muchas sales minerales en forma de sudor. Por ello, que no falte en tu equipaje alguna bebida isotónica y alguna barrita energética que te permita recargar energía en un momento de debilidad. Estar bien hidratado es muy importante.

Atento al clima. Se dice que un buen motero también ha de ser un buen meteorólogo. No sólo debes tener en cuenta la previsión del tiempo para llevar prendas tanto de verano como de invierno que te aíslen y te protejan del frío, de la lluvia, del viento o del calor, sino que también tendrás que tener en cuenta la sensación térmica que podrás experimentar durante tu viaje.

Conduce con tranquilidad. Se trata de disfrutar de la ruta, no de llegar el primero. Encuentra tu ritmo y no fuerces. Es recomendable parar para descansar cada dos horas o cada 200 kilómetros, pero recuerda que en cuanto te sientas mínimamente cansado es vital que hagas una pausa y descanses antes de volver a emprender la marcha.

Por último, te recomendamos que si viajas en grupo mantengas una comunicación permanente con los compañeros de “expedición” y si lo haces en solitario, informa a amigos y familiares de la ruta que vas a hacer para que te puedan localizar fácilmente en caso de ser necesario. Con todos estos consejos ya estás preparado para disfrutar de las fascinantes sensaciones de viajar en moto. ¡Buena ruta!

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