Cómo saber qué batería lleva mi coche

Jose Ramon Martinez Fondon

29 septiembre, 2020

La batería de nuestro vehículo es uno de los elementos más importantes. Es literalmente el que le da la chispa de vida, porque no solo sirve para hacer funcionar muchos de los sistemas electrónicos. Sin la batería ni siquiera podríamos arrancar un coche en perfectas condicionesSin embargo, su aparente sencillez y bajo coste hace que desdeñemos su mantenimiento. O peor aún, que no prestemos la atención debida a la hora de sustituirla. No nos vale cualquier batería, y si nos equivocamos puede traer consecuencias fatales. Por eso vamos a ver a continuación cómo saber qué tipo de batería utiliza nuestro coche.

Cómo saber qué batería lleva mi coche

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Antes de ir a cualquier establecimiento a comprar una batería nueva, debemos comprobar cuál está utilizando nuestro vehículo actualmente. Lo más recomendable, como siempre, es consultar la documentación técnica de nuestro vehículo. Es un tipo de información importante que suele estar recogida en el Manual de Usuario, un motivo más para conservar este práctico librito.

Dónde se mira

En cambio, la manera más fácil de averiguarlo es irnos directamente a la batería que ya tenemos instalada. La encontraremos casi seguramente debajo del capó, en el vano del motor. Aunque si nuestro coche es muy moderno (o muy antiguo) puede tener otras ubicaciones por motivos de espacio y equilibrio de pesos, como en el maletero o bajo los asientos.

Qué información de la batería debo conocer

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Tanto si tenemos delante el Manual de Usuario como si hemos encontrado la batería misma, hay una serie de datos que debemos anotar para posteriormente poder comprar el recambio adecuado.

Intensidad, corriente o potencia de arranque en frío (Amperios o A)

Es la cantidad de corriente que la batería puede liberar durante un corto periodo de tiempo (generalmente unos 30 segundos) para arrancar el vehículo y los sistemas electrónicos. A mayor número, más fuerza tendrá el motor de arranque. Es habitualmente más alto en vehículos diesel y de gran tamaño. La cifra puede estar entre los 300A y los 920A.

Capacidad de la batería (Amperios/hora o Ah)

Se trata de la cantidad máxima de energía que puede almacenar la batería. A mayor capacidad, más tiempo tardará en descargarse por completo. Los vehículos con motor diesel o sistemas start/stop suelen tener baterías de mayor capacidad, por el mayor número de arranques de motor que realizan. La cifra de capacidad suele estar entre los 40 Ah y los 110 Ah, y podemos encontrarla impresa en varios puntos de la batería.

Voltaje (Voltios o V)

Indica la cantidad de trabajo que se puede hacer con la capacidad de la batería. A más voltaje, más energía obtendremos de la corriente. Es la cifra más fácil de controlar, porque casi siempre será de 12V. La cifra solo será mayor (24V o 48V) en el caso de vehículos pesados o de gran cilindrada con sistemas de microhibridación.

Hay otros detalles de la batería que deberíamos revisar y anotar antes de desmontarla, como las dimensiones, para escoger una que encaje bien en el hueco, y la posición de los bornes, para poder conectarla luego apropiadamente.

Problemas provocados por usar una batería incorrecta en el coche

arreglando coche

Antes de comprar cualquier batería nueva, debemos tener bien claro qué valores son los adecuados para nuestro vehículo. Si tenemos alguna duda, lo mejor es que recurramos a algún profesional, bien el dependiente del establecimiento o bien nuestro mecánico de confianza. Si usamos la batería incorrecta, podemos provocar graves daños en los sistemas de nuestro coche.

Batería con potencia de arranque incorrecta

Si usamos una batería con menos amperios de lo que corresponde, lo peor que nos puede pasar es que nuestro coche no arranque, pues no cuenta con la suficiente energía. En este caso lo mejor es no insistir y sustituir la batería.

Peor idea es usar una con más amperios de los necesarios. Aunque los vehículos más antiguos pueden soportarlo, en los más actuales podemos llegar a dañar algunos sistemas electrónicos.

Batería con capacidad incorrecta

Cuando compramos un coche de segunda mano, una práctica habitual de los vendedores es ponernos una batería más barata y menor capacidad de la que le corresponde. Nos daremos cuenta del engaño cuando notemos que no funcionan algunos sistemas electrónicos del coche, o simplemente cuando nos quedemos sin batería sin motivo aparente (lee aquí lo que no debes hacer llegado el caso).

En cambio, no tendremos problemas si por el contrario colocamos una batería con capacidad mayor de la que necesita nuestro coche. De hecho es una opción habitual en el mundo del tuning y entre los aficionados al camping, para poder usar lámparas, equipos de sonido o similares sin el motor encendido.

Batería con el voltaje incorrecto

Como hemos dicho más arriba, lo normal es que nuestro automóvil utilice una batería de 12V de voltaje. Es muy difícil equivocarse porque las de mayor voltaje son considerablemente más caras. Pero si finalmente cometemos el error, más voltios sobrecargarán el sistema eléctrico de nuestro coche y con ello podemos causarle daños irreparables.

Tipos de batería para nuestro coche

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Debemos saber que existen diferentes tecnologías para las baterías. Lo normal es que si nuestro coche es de combustión o incluso híbrido, utilice una de Plomo-Ácido (PB-ácido). En ella, la reacción del plomo con los sulfatos produce la corriente eléctrica que necesitamos arrancar el coche u otros sistemas electrónicos. Pero dentro de esta categoría podemos encontrar diferentes clases que según qué casos podemos llegar a utilizar (siempre con la aprobación de un profesional).

Baterías de celdas húmedas

Se llaman así porque las placas de plomo nadan libremente en la solución de ácido sulfúrico. Son las más comunes en vehículos de gasolina y diésel y también las más fáciles de mantener (aquí vimos algunos consejos para ello). Eso sí, si se descargan del todo se deben sustituir. También son las más baratas, entre 30 y 200 euros según marca y amperajes.

Baterías de calcio

En este caso las placas cuentan con una aleación de calcio y plata, lo que las hace más resistente a la corrosión y por tanto tendremos una batería con mayor vida útil. También son usadas para vehículos de gasolina y diésel, pero aquellos más modernos con alternadores más potentes. También son muy asequibles, y las podemos encontrar por entre 50 y 300 euros según especificaciones.

Baterías VRLA

VRLA son las siglas en inglés de “baterías de plomo reguladas por válvulas”. En ellas se utiliza un circuito presurizado para evitar las pérdidas de líquidos. Las hay de dos clases: VRLA GEL, donde el ácido se gelifica para ganar en vida útil, algo ideal para vehículos con equipos eléctricos exigentes como las autocaravanas (tan de moda ahora por la Covid). Y las VRLA AGM, que utilizan fibra de vidrio en las celdas para generar resistencias más bajas. Esto las hace más adecuadas para los sistemas de arranque, por lo que son muy usadas para vehículos con sistemas start/stop.

Aparte de las baterías de plomo, también podemos oír hablar de Níquel-Cadmio (Ni-Cd), muy usadas en la industria aunque ya en desuso por su efecto memoria. Las de ciclo profundo, indicadas para ciertos vehículos eléctricos y algunos híbridos. O las de Ión-Litio (Li-Ion o LiCoO2) y sus variantes, las más utilizadas actualmente para los automóviles eléctricos por las altas densidades que presentan.

En cualquier caso, es bueno saber que existen y que en algunos casos podemos utilizar alguna tecnología superior a la que ya utiliza nuestro vehículo. Lo mejor como siempre en estos casos es consultar con un profesional.

Imágenes |  iStock/AndreyPopov,  iStock/Pavel Muravev, Flickr/Mike Mozart, Wikimedia/Battery King.

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