Las bicicletas son para el verano

Redacción Circula Seguro

27 julio, 2021

Con el buen tiempo las carreteras, caminos y carriles se llenan de bicicletas en una forma de ocio y deporte que cada vez tiene más adeptos. Pero ¿sabemos cómo vestirnos adecuadamente para pedalear cuando el calor aprieta?

La teoría de las capas

Tendemos a pensar que la “teoría de las capas”, es decir, la de lograr la máxima protección frente al frío, el viento y la lluvia a través de capas de prendas es exclusivamente para el invierno. Error: en verano, las capas también funcionan. La ropa sigue siendo nuestra aliada en el periodo estival para protegernos del sol y para que una correcta expulsión del sudor nos ayude a mantenernos frescos. Apuesta por los tejidos antiabrasivos y sin costuras para evitar roces.

Comodidad es seguridad

Estas son las prendas que, de dentro hacia afuera, te ayudarán a transpirar adecuadamente, protegerán tu piel de las radiaciones y evitarán que sufras rozaduras. Recuerda además que la ropa también te protege de percances, que la comodidad es sinónimo de seguridad y que los colores que elijas también son determinantes para asegurar tu visibilidad y por tanto tu protección en la carretera.

Camisetas interiores: son conocidas como “baselayer” y te ayudarán a evacuar el sudor excesivo y a tener una mayor sensación de frescor. Verás que en las grandes competiciones que se celebran en verano, esta prenda es un básico para los ciclistas profesionales, sobretodo en las etapas en las que sufren las temperaturas más altas: además de la cuestión del sudor, les protege de las rozaduras que pueden causar los tirantes del maillot.

Maillot: el verano marca la diferencia entre los que son de buena calidad y los de imitación. Es fundamental que te proporcione una buena capacidad de transpiración para mantenerte seco. Hay diseños que ya cuentan con tecnología textil que ofrece protección solar 30 y 50 sin renunciar a la ligereza y transpirabilidad. Algunos fabricantes ofrecen maillots con perforaciones para favorecer la ventilación, pero ten en cuenta que esta opción juega en contra de la protección solar. Evitar las radiaciones es tan importante que ya puedes encontrar en el mercado manguitos (para cubrir los brazos) o directamente maillots de manga larga para el verano: aunque puede parecer una locura, son muy ligeros, te mantienen fresco y te protegen de las quemaduras solares. Mejor cremallera total para poder desabrocharlo en momentos de mucho calor y si tiene bolsillos traseros para guardar agua o bebidas isotónicas, mucho mejor. También puedes guardar un pequeño chaleco, impermeable o una chaqueta fina doblada.

Culotte: a pesar del calor, no debes renunciar a esta prenda. Únicamente has de elegir un culotte corto o que no lleve tirantes. Recuerda que tampoco es necesario que uses ropa interior ya que están preparados para ofrecerte amortiguación y comodidad.

Guantes: imprescindibles en invierno y en verano ya que actúan como aislante y te protegen en caso de caída. Hay modelos que están específicamente pensados para el verano: guantes cortos y fabricados en materiales livianos que aseguran la transpiración y ventilación.

Botas: lo mejor es utilizar unas zapatillas ventiladas que tengan orificios o rejillas en la zona del empeine y en el lateral para garantizar la transpiración y evitar la aparición de llagas o ampollas. Algunas botas de verano cuentan incluso con aberturas en las suelas para que los pies no se recalienten.

Calcetines: la clave está en que tengan pocas costuras, buen ajuste, y que sean frescos y cómodos. Existen calcetines con tejido repelente al agua para que puedas mantener el pie seco.

Casco: recuerda que es la pieza que más te protege. No circules sin él. Existen también cascos específicamente diseñados para ser usados en verano: tienen un mayor número de orificios y una parte trasera menos pronunciada que permite evacuar el aire que entra por la parte frontal. Recuerda que también es recomendable que lleves una gorra con una buena visera para las pausas en las que te quitarás el casco y las gafas.

Gafas: no sólo te protegen de la entrada de tierra, polvo o insectos en los ojos, sino que también te resguardan de la incidencia de los rayos solares en verano. Recuerda que las gafas han quedar por encima de las correas del casco para que no se enganchen en caso de caída.

Colores y seguridad

En cuanto a los colores que más te protegen, recuerda que el naranja y el amarillo son los colores menos habituales en la naturaleza por lo que contribuyen a que el ciclista se diferencie de su entorno. Además, son los colores que los conductores de los vehículos asocian con señales de peligro y advertencia, por lo que también facilitan que los coches aminoren su velocidad.

Tiras reflectantes

Los colores flúor en general también son de gran ayuda para hacerse visible en carretera. Eso sí, hay que tener en cuenta de que este tipo de colores no funcionan al amanecer, ni al atardecer, ni de noche, ya que las luces de los coches no emiten rayos UV. Por ello, es más que recomendable acompañar estos colores con tiras reflectantes que podrás colocarte en las partes de tu cuerpo en permanente movimiento cuando circular en bici: rodillas y tobillos. En nuestro estudio La atención en la conducción: ciclistas invisibles para los conductores te contamos cómo hacerte más visible aumenta exponencialmente tu seguridad.

Con todas estas recomendaciones, el calor ya no es excusa para no subirse a la bici. Ya lo decía la famosa novela: ¡Las bicicletas son para el verano!

--

Una iniciativa de: