Esto es Autonomous Ready, una tecnología que ha evitado casi 700 accidentes en dos meses

Jaime Ramos

23 enero, 2020

Cuando nos hablan de la revolución del coche autónomo, tendemos a imaginarnos de forma muy visual ciudades repletas de coches que se conducen solos. Sin embargo, esta transición es mucho más compleja y silenciosa. De hecho, aunque no lo veamos, ya ha comenzado con el apoyo de las autoridades. Así lo demuestra el proyecto Autonomous Ready.

Autonomous Ready nacía en mayo de 2019 en Barcelona, en el marco del Salón del Automóvil de la Ciudad Condal, impulsando por el ayuntamiento y la DGT. El sentido era y es potenciar la seguridad vial apoyándonos en los nuevos y desconocidos caminos que nos ofrece la tecnología:

La iniciativa parte de la idea de que, en las ciudades, con gran densidad de vehículos circulando, los coches y vehículos pesados dispongan de sistemas de asistencia a la conducción que mejoren la seguridad de los más vulnerables, como los peatones, las bicicletas y las motocicletas.

Peatones, ciclistas y motoristas vienen de una década en la que su protección vial ha decaído y, no en vano, las autoridades concentran sus esfuerzos en remontar esta nueva situación que se vive en el centro de las grandes ciudades del país. El 80% de los fallecidos en vía urbana pertenecen a los mencionados colectivos. Por eso, es hora de que los sistemas de asistencia a la conducción (ADAS) junto al Big Data entren en juego.

¿Qué es Autonomous Ready?: preludio de lo que nos espera

Coche conectado¿En qué consiste la iniciativa? La mecánica de Autonomous Ready ha sido sencilla. No se ha basado más que en la instalación de una serie de dispositivos de reconocimiento del entorno vial, asistencia y aviso. Se trata de cámaras inteligentes vinculados a un programa encargado de procesar las diferentes situaciones que se pueden dar circulando.

El primero y más directo de los beneficios es que ha salvado de posibles accidentes en general, y colisiones en concreto, a peatones, ciclistas y motoristas. Si hablamos de que las tecnologías ADAS libran a los conductores de una de cada dos colisiones, en Barcelona se confirma esta estadística.

De esta manera, el experimento del consistorio y la DGT ha ayudado en 2019 a evitar la colisión de los vehículos con más de 668 usuarios vulnerables. Autonomous Ready empezaba su andadura instalando la tecnología en 170 vehículos comerciales y 79 autobuses urbanos de Transportes Metropolitanos de Barcelona (TMB). Antes de terminar el año esa cifra se ha incrementado hasta superar los 300 vehículos en total.

Experiencia digital + aprendizaje autónomo = prevención

Aunque su objetivo de alcanzar los 5.000 vehículos está todavía lejos, el proyecto Autonomous Ready sigue aglutinando socios. Las compañías de reparto Nacex e Integra2 han sido las últimas en integrar en parte de sus flotas los sistemas ADAS.

Más allá de evitar accidente de forma material, Autonomous Ready demuestra otro beneficio, aún más silencioso, sutil y medio-largo plazo. No por ello resulta menos efectivo. Y es que el proyecto permite recopilar una información muy valiosa sobre la naturaleza del tránsito en Barcelona.

Este factor, no tan llamativo, constituye uno de los pilares fundamentales que impulsará el coche autónomo, sobre todo en lo que tiene que ver con la seguridad vial. Una virtud tecnológica que comienza a conocerse como seguridad vial predictiva. Esta utiliza el denominado Big Data, es decir, la gestión de grandes y masivas cantidades de datos, para aumentar la efectividad y el sentido de las medidas que eviten los incidentes.

En lo que se refiere a Autonomous Ready, se han identificado y geoposicionado, en tan solo dos meses, a 37.000 ciclistas y 240.000 peatones a través del trazado urbano de la ciudad de Barcelona. Esos datos nada inocentes servirán de materia prima para alimentar los primeros sistemas de conducción autónoma. Equivale a un aprendizaje previo del que la DGT pretende sacar el máximo partido.

Adelantado la década ADAS

Autonomous ReadyYa comentábamos, a propósito del cambio de década y de los nuevos proyectos de seguridad vial, que se avecinan cambios tecnológicos fundamentales. Aunque España no destaca en los primeros puestos europeos en materia de desarrollo de la conducción autónoma, iniciativas como Autonomous Ready nos otorgan una valiosa experiencia para los próximos años.

Estos empezarán trayéndonos la obligatoriedad en 2022 de una serie de sistemas ADAS. Será, por tanto, la década en la que se ataque de forma frontal al factor humano. Según los impulsores de Autonomous Ready, su tecnología puede llegar a predecir hasta el 80% de los posibles errores del conductor.

Como se puede comprobar, la cuestión fundamental ha cambiado. Ya no nos preguntamos si será posible implantar este tipo de desarrollos. La pregunta ahora es cuánto tardaremos en verlo.

En Circula Seguro | Cinco cambios que vivirá la seguridad vial en la década que se avecina

Imágenes | iStock/carlosanchezpereyra, iStock/JIRAROJ PRADITCHAROENKUL e iStock/Nikita Birzhakov

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