¡Ya nos cobran hasta por el aire!

¡Ya nos cobran hasta por el aire!

Ya hace bastantes meses que esta frase, que todos hemos exclamado en más de una ocasión, se ha convertido en realidad en muchas gasolineras. En efecto, cada vez más estaciones de servicio tienen máquinas que permiten controlar la presión de nuestras ruedas, previo pago de un euro.

No es que el importe sea prohibitivo, pero teniendo en cuenta que hasta hace unos meses era un servicio totalmente gratuito, el precio parece de lo más agravante. Sobre todo, teniendo en cuenta que se aconseja que todo automovilista responsable revise la presión de los neumáticos una vez al mes.

No puedo evitar pensar que este nuevo coste, inexistente hasta hace poco tiempo, pueda perjudicar en el adecuado mantenimiento de un elemento tan esencial para la seguridad como es la rueda. Hasta ahora, muchos conductores tenían como costumbre arrimarse al cartel de “Aire” cada cierto tiempo para asegurarse que el único punto de contacto con el pavimento se mantenga en condiciones.

¡Ya nos cobran hasta por el aire!

Sin ir más lejos, hace unos meses vi la transición en la gasolinera que frecuento (la que he comprobado que me proporciona más kilómetros por euro, aunque el litro sea más barato en otras). Aquél día no me tocaba revisar la presión. Pero vi como otro conductor examinaba, extrañado, miraba de arriba a abajo la máquina, y se subía a su vehículo sin haber introducido ninguna moneda en la susodicha (y, por lo tanto, con la presión tal cual estuviera).

No sé que opinaréis vosotros, pero a mi esto me parece preocupante. En un contexto de crisis, donde el parque motor ha envejecido de forma alarmante, eliminar del programa la única operación de mantenimiento que no requería desembolso alguno no parece una buena idea.

¡Ya nos cobran hasta por el aire!

No soy quien para meterme en el modelo de negocio de las gasolineras. Sobre todo, teniendo en cuenta el mal estado en que se encontraban muchas de las estaciones de aire gratuito, por culpa del mal uso por parte de todos; con el gasto de mantenimiento que ello comporta. Sin ir más lejos, antes de la tragaperras, en mi gasolinera había un grifo sin manguera; había que ir a buscarla cada vez al interior de la tienda. ¿Quizá haya eso tenido que ver? Yo no lo creo…

Poniéndonos algo más nostálgicos, éste es un paso más que aleja a las gasolineras de las estaciones de servicio de toda la vida. Antaño habían unos señores (normalmente) que te llevaban el depósito sin que uno tuviera que ensuciarse, que te limpiaban el parabrisas y hasta de vez en cuando comprobaban el nivel de aceite. Eso sí que eran estaciones de servicio. Ahora, cada vez más, tenemos estaciones de cobro

En Circula seguro | El invento de la rueda
Fotos | dough88888, André Veilleux, Ali Mohamad