¿Y si nos pagaran por evitar los atascos?

Atasco de tráfico

En ciudades como Londres, Singapur o Estocolmo se grava la afluencia de tráfico en horas punta con una tarifa de congestión. En España, por poner otro ejemplo, algún que otro acceso a Barcelona de los que están regulados por peaje se rige por tarifas punta y tarifas valle. De alguna forma, se hace pagar por saturar la circulación y de esta manera se desincentiva el uso del vehículo privado.

En otros entornos, como Estados Unidos, la idea de pedir al conductor que abandone su vehículo es algo más complicado de llevar a cabo, así que un profesor de la Universidad de Stanford llamado Balaji Prabhakar le ha dado la vuelta al problema al plantear un sistema que permite premiar la ausencia de atascos, pagando a los conductores que sean capaces de coordinarse para evitar embotellamientos valiéndose de la tecnología que ya hoy tenemos a nuestra disposición.

Pensémoslo bien. Cada vez somos más los conductores que llevamos a bordo del vehículo un smartphone con GPS; y ese dispositivo, debidamente conectado, podría servir para crear una red social donde se analizase la posición de los vehículos conectados para elaborar rutas alternativas. Como hacemos con servicios como Foursquare, pero con una utilidad algo más pragmática.

Smartphone en el coche

¿Cuántas veces no habremos pensado “si llego a saber que esto estaba así de colapsado me habría metido por aquella otra calle? Pues de eso se trata. Y con una vuelta de tuerca que reviste tintes pedagógicos. Al plantearse la idea, Prabhakar se preguntó qué pasaría si a los conductores, en vez de castigarlos con multas, se les pagara un premio por hacer las cosas bien.

De momento, en las pruebas piloto que se han llevado a cabo en la India y en Singapur el premio ha consistido en unos billetes para el sorteo de vales de descuento si los conductores son capaces de coordinarse para evitar que todos los vehículos se junten a la vez. Como cuando en España oímos lo de las operaciones salida y retorno con horarios escalonados, pero de forma coordinada.

Y lo cierto es que a lo tonto a lo tonto se han observado reducciones de tráfico en hora punta de hasta un 10 %, lo que constituye un éxito moderado que podría ser más notable si una cantidad mayor de conductores pudieran modificar sus hábitos de movilidad. En el mismo campus de Stanford, Amaya Odiaga, del departamento de Educación Física, explica que ella y un compañero suyo han ganado ya 15 y 50 dólares respectivamente.

Smartphone en el coche

Pero el verdadero triunfo se lo han llevado en algo que nada puede comprar: tiempo. Odiaga ha dejado de malgastar 25 minutos en hora punta. Ahora cubre su trayecto en sólo 7 minutos. Todo, gracias al cambio de hábitos en su movilidad que ha propiciado el experimento remunerado.

Siguiendo con sus investigaciones, Balaji Prabhakar anda ahora detrás de potenciar su modelo extrapolándolo a todos los smartphones del mercado para beneficiarse de la monitorización de movimientos que puede realizar cada conductor. Al presentar la experiencia como una oportunidad de sistema de recompensas, se favorece que aflore un sentimiento de competitividad entre los usuarios que paradójicamente redunda en un comportamiento global muy constructivo.

Prabhakar propondrá en otoño a los miembros de la Universidad de Stanford que aparquen sus coches algo más lejos del campus para descongestionar la zona, siempre echando mano del sistema de pagos en una red social. No es la primera vez que hace algo similar el profesor. Meses atrás, diseñó un sistema para que 3.000 empleados de una empresa caminasen cada día un poco más. Les regaló unos podómetros y los trabajadores empezaron a picarse entre ellos, a ver quién era capaz de andar más.

¿Tendría éxito una iniciativa como esta en nuestro entorno?

Vía | The New York Times
Foto | China Mike, Applesfera
En Circula Seguro | Peaje de congestión

  • archienemigo

    Hola.
    En general, estas medidas “desincentivadoras” del automóvil privado están siempre basadas en dos bases equivocadas.
    (1): Como el transporte públicos que estamos dispuestos a ofrecer es una m*erda, en vez de esforzarnos en mejorarlo pues creamos medidas para fastidiar a “la competencia”, el vehículo privado. Resultado: ambos son penosos.
    (2) Segundo error: los usuarios del vehículo privado son millonarios caprichosos que deciden salir a pasear en automóvil todos a la vez, y con algunas medidas haríamos que fuesen a pasear a otros sitios, o a otras horas, etc. Pues no: somos personas, que cada uno por sus motivos, no tenemos más remedio que ir a trabajar o al médico o a hacer gestiones o a lo que vaya cada uno exactamente a por ese sitio y exactamente a esa hora. No nos “desincentiva” que nos hagan la puñeta, porque tengo que ir a trabajar /al medico/ a entregar algo igual. Y si no hay servicio público de mi casa al trabajo, pues no hay, aunque me hagan la puñeta con ORAs, circular con tarifas ‘valles y montañas en un día gris’, tasas chincha-rabia y similares. Eso sí, este tipo de ineficaces medidas tienen todas en común que al final, siempre hay un listo que saca dinerito.
    Saludos.

    • escargot

      Pues sí. Para empezar unos cuantos tendríamos que comprarnos un cacharro de ésos del demonio.

      Cuando puedo elegir hora o trayecto elijo, y como no soy más inteligente que los demás sé que los demás hacen lo mismo. A base de ver atascos en un sitio aprendes que por ahí mejor no.

      Eso sí, voto que me gusta el artículo porque por primera vez hay alguien que no ve a los conductores como una horda de delincuentes y porque me gusta la foto de la A-136, y me gustaría más si no estuviera ese aparatejo en medio como el jueves. 😉

  • 51582

    Hombre, a priori parece algo muy sencillo. No obstante, si todos los que estan conectados a su GPS al acercarse a una ruta atascada deciden cambiar de recorrido es posible que coincidan en otras rutas y las atascarán, así que habrá que ver el asunto más despacio. Sólo parece útil para construir la ruta antes de iniciar la marcha…
    En fin, yo a día de hoy me atengo a la realidad, que me muestra que hago más por los atascos poniéndome de acuerdo con gente que hacemos la misma o parecida ruta y compartimos el viaje. Eso implica menos coches en la ruta que hacemos. Todo gracias al servicio que uso desde http://www.Blablacar.es tanto por el móvil como desde casa, lo cual me permite conectar con gente en cualquier momento. No creo que me vayan a pagar por esto pero la recompensa que obtengo es repartir los gastos del viaje entre los que vamos juntos, lo cual hace que baje proporcionalmente el trayecto. Espero que este incentivo le inspire a alguien.

    • escargot

      Pues ahora que lo dices nos podrían pagar por ruedear también. 😉

  • lizy15

    Seria rico