¿Y si apagamos el móvil en el coche?

El móvil causa accidentes

El otro día me llegaba una nota de prensa de un estudio sobre hábitos de conducción realizado por Ipsos para la conocida empresa de manos libres Parrot. En resumen, había tres sentencias bien contundentes:

* El 76% de los conductores españoles reconoce que no apaga nunca su móvil cuando va en el coche.
* Un 51% declara que se estresa cuando busca su teléfono móvil mientras conduce.
* El 78% señala que estaría más relajado con un kit manos libres para el coche.

No pienso hacer una apología a la bondad de los sistemas de manos libres, sino que me gustaría quedarme un paso por detrás, y plantear la *problemática de los teléfonos móviles para todo aquel que, por lo que sea, ni dispone ni puede disponer de un sistema de manos libres* en el coche.

Seamos conscientes que la segunda causa de mortalidad en nuestro país son las distracciones al volante, y pese a que mucha gente se quede con la idea de que no se puede hablar por teléfono mientras se conduce, yo creo que *lo del uso del móvil en el coche va más allá del simple hecho de descolgar y hablar*. ¿O acaso no distrae (¡y de qué manera!) buscar el teléfono que está sonando para ver quién es, y llamar más tarde?

Creo que el espíritu de la norma no es buscar el móvil, ver quién es, y colgar. En esa sucesión de acciones, puede llegar el despiste que acaba en accidente. Para mí sólo hay dos estrategias posibles: la primera, *dejar que el móvil suene todo lo que quiera*. Cuando me pare, ya miraré quién era y le devolveré la llamada. La segunda es, directamente, y para evitar un estrés innecesario, *apagar nuestro inseparable móvil mientras conduzcamos*.

Y sobre todo, si somos de los que no podemos dejar de saber quién nos está llamando, y aunque no vayamos a descolgar el móvil, sabemos que lo cogeremos para ver quién llama, no estaría mal colocar el móvil a mano nada más subirse al coche. Pero insisto, *creo que “pasar” del móvil es la mejor estrategia al volante*, sea ignorándolo, apagándolo o metiéndolo en el maletero para evitar tentaciones.

  • Yo aqui tengo suerte, porque en la radio me sale el nombre de quien me llama, y por voz tambien me dice el nombre del contacto en la agenda que me llama, sin tener que grabarlo previamente en la agenda, en caso de un numero nuevo, me da numero a numero, que es un poco coñazo, pero no podia ser perfecto…

    Con un buen sistema de manos libres, la distraccion es exactamente igual al de ir hablando con el acompañante… que ojo hay veces que eso tambien es un peligro, pero si prohiben hablar en el coche…

  • Otra opción es quitarle el sonido al teléfono, y la vibración. Si suena, no te enteras.

    Cuando aparques el coche, lo primero que haces es volver a poner el sonido.

    Y ya ves si te ha llamado alguien o no.

  • Es un debate abierto. Los hay que abogan por el teléfono apagado. Los hay que argumentan que con el ritmo de vida actual algo así no es posible.

    Creo que el asunto está en la moderación. Un manos libres portátil y bastante apañao te sale por menos de 60 euros. Uno de instalación lo sacas por 160.

    Ahora bien, la cuestión está en saber utilizarlo. Si ves que te llama alguien que sabes que se te enrollará, con darle a la tecla roja (modo talibán) o con responder en plan “no puedo atenderte, ya te llamaré” (modo educado) hay suficiente. Para el resto de personas, un simple “mira, voy conduciendo, o sea que di lo que sea rápido, que te cuelgo” debería bastar.

    Pero para eso hay que tener claras cuáles son las prioridades, claro.

  • la segunda causa de mortalidad en nuestro país son las distracciones al volante

    Esta claro que en esta “tipificacacion” podriamos incluir circunstancias tan obvias como: Tener que estar pendiente del velocimetro (para no sobrepasar los absurdos limites de velocidad). Tener que estar pendiente de si alguien respetara nuestra preferencia de “stop” (o ceda-el-paso). Tener que estar pendiente de las intenciones de cualquier vehiculo que nos rodea. Tener que estar pendiente de los ciclistas que circulan en paralelo. Tener que estar pendiente del niñato-moto-“chicharrila” que zizaguea cual carrera de “slalom” se tratara. Tener que estar pendiente del niño que sale tras una pelota. Tener que estar pendiente del peaton que cruza corriendo la calzada (por donde mas le viene en gana) por que se le escapa el bus. Tener que estar pendiente del transportista que estaciona donde mas comodo le es. Tener que estar pendiente del taxista si va a “encochar” o “desencochar” (vaya par de palabrejas). Tener que estar pendiente de la pluma de la grua que cruza temerariamente por encima de nuestras cabezas. Tener que estar pendiente del camion de la basura si respetara (o no) nuestra preferencia (con -o sin- “semaforo”). Tener que estar pendiente de quien busca desesperadamente un aparcamiento (en el otro lado totalmente opuesto de la calzada). Tener que estar pendiente de los deterioros continuados de la calzada. Tener que estar pendiente de las bandas “destructoras” que se cruzan en nuestro camino (haciendonos perder la trayectoria del vehiculo -todo y circulando a la velocidad convenientemente indicada en cada caso, claro-). Tener que estar pendiente de las deplorables condiciones del piso. tener que estar pendiente de si debemos cambiar de velocidad (o no), Tener que estar pendiente de cualquier anomalia tecnica de nuestro propio vehiculo (“convenientemente” avisados de ello a traves de nuestro propio panel de instrumentos). Tener que estar pendiente del conductor que estaciona subitamente sin aviso previo alguno (el porque lo hace, si es una emergencia, si abrira subitamente la puerta, si se la ha dejado abierta, si sale el crio disparado hacia el cole porque hace tarde, si vuelve a arrancar dicho vehiculo). Tener que estar pendiente de… etc…, etc…, etc…
    No sigo porque como el lector habra podido observar este escrito se haria cansino, eterno e infinito… Y me pregunto yo: en vez de tanta absurda, obtusa, irreflexiva e incompetente prohibicion: no seria mas aconsejable enseñar (desde la propia DGT) a “superar” con conocimientos probados cualquier situacion en la conduccion (situaciones que muy a pesar de aquella DGT son cotidianas, son autenticas, son veridicas, son reales, son tangibles, son inevitables y son candentes)?. El examinador tendria que exigir: arranque usted el vehiculo, gire por esta calle, coja el movil con una mano (que ahora lo llamo yo y hablaremos detenidamente), cambie de velocidad sin pasar de vueltas el motor (ni que se le cale), respete la señal de “stop” que hay mas alla, cruce la rotonda y metase por la tercera salida, entre en la gasolinera (que me estoy mean…), ponga en marcha los intermitentes que esta empezando a llover, dele un aviso a su hijo que esta berreando porque se ha pasado Ud. el estacionamiento del colegio y digale que ahora volveremos a pasar por delante, no se preocupe ahora por el aviso que le ha enviado su entidad bancaria de que su cc esta en descubierto…ya iremos mas tarde a hacer el ingreso, vaya con cuidado con este “socavon”… bueno, a mi no me pregunte… pero si le faltan manos (y materia gris para discernir tanta cosa a la vez -cuestionese el tener que ampliar su menoria “RAM”-) querra decir que Ud no esta preparado para la vida moderna… por tanto lo voy a suspender en circulacion…, ah! no me eluda Ud. la conversacion que estamos manteniendo sobre “futbol” porque eso seria una actitud de mala educacion. Pues estos (y mas aun) son los condicionantes que se requieren hoy dia para una conduccion eficaz y competente y si nuestra “querida” (y amada) DGT pretende “regular” todo esto en vez de hacernos “autenticos” ases del volante que seamos capaces de superar cualquiera de (o todas juntas) estas situaciones que son la autentica realidad del dia a dia, minuto a minuto, segundo a segundo… esta totalmente equivocada… Pretenden (y lo estan consiguiendo) convertirnos en peligros al volante que no somos (ni seremos) capaces de demostrar pericia alguna sobre todos (y cada uno de) los ejemplos anteriormente plasmados, haciendo recaer unica y exclusivamente sobre cada uno de nosotros la demostrada incompetencia, absurdidad, mentes cerradas y obtusas de nuestros “salvadores”… Conducir no es tan simple como ir andando por el pasillo de nuestra casa (sin tropezar con el mobiliario)…, cada vez es mas complejo, es… algo muy serio y como tal “alguien” (la DGT, sus examinadores, nuestros “salvadores”) tendrian que “ponerse las pilas”, hacer los deberes y enterarse de “lo que vale un peine” en vez de meter la cabeza bajo el ala sacandose ellos sus pulgas de encima y tener las desfachatez de pretender pasarnoslas a los sufridos conductores (pudiendo asi de esta manera quedar ellos impunes de su demostrada, palpable y patente incompetencia…). El que quiera conducir que lo haga pero… demostrando que es capaz de una pericia propia de los entresijos actuales (los reales…, los verdaderos…, los candentes…). Lo otro es pretender hacernos cada dia mas idiotas (perdon), regulando esto…, regulando lo otro…, regulando lo de mas alla… Yo me pregunto: habra algun dia que se nos prohiba estornudar (por no decir algo mas altisonante) mientras estemos frente al volante? (alguien ha probado a estornudar intentando no cerrar los ojos…?). Un saludo.

  • Mi jefe está desesperadito conmigo. Yo según monto en el coche, dejo el móvil encendido y a mano. ¿Por qué? Por precaución. Si ocurriese algo, al tiempo que me pongo el chaleco, podría estar avisando a los servicios de emergencia y a las asistencias.

    Sin embargo, para mi móvil escojo siempre canciones con letras que me gustan y lo pongo a todo volumen, en parte porque con el ruido de los motores de los camiones cuando estás dando clase de maniobras no puedes oír bien.

    Así, si llaman, en vez de coger o de mirar quien es, bajo el volumen del equipo de música que siempre o casi siempre va conectado y me pongo a escuchar y cantar lo del movil.

    Pero no cojo. Así que se desespera el pobre.